El Eibar martiriza al Espanyol
Los goles de Inui y Borja Bastón propulsan al equipo vasco a la sexta plaza
El Eibar redondeó con una victoria ante el Espanyol su magnífica primera vuelta. La sexta plaza con 30 puntos es el botín del equipo vasco, que exhibió una vez más el juego punzante y perfectamente estructurado con el que se ha erigido en uno de los más temidos. Lo comprobó de primera mano el Espanyol, que encajó un golazo de Inui, con un disparo desde la vertical del área grande que se coló por la escuadra. Empató Jordán con un tiro que superó a Riesgo tras ser tocado por Pantic. Hernán Pérez envió un balón al palo y acto seguido se lesionó Escalante. Pero un penalti de Víctor Álvarez le permitió a Borja Bastón darle la octava victoria de la Liga a su equipo.
EIBAR, 2; ESPANYOL, 1
Eibar: Riesgo; Capa, Ramis, Pantic, Luna; Keko, Escalante (Adrián, m. 65), Dani García, Inui; Sergi Enrich (Verdi, m. 76) y Borja Bastón (Borja, m. 89). No utilizados: Hajrovic, Juncà, Dos Santos e Irureta.
Espanyol: Pau López; Javi López, Raillo, Roco, Víctor Álvarez; Diop, Jordán; Hernán Pérez, Marco Asensio, Gerard Moreno (Abraham, m. 68); y Caicedo. No utilizados: Bardi, Ciani, Duarte, Sevilla, Sylla y Burgui.
Goles: 1-0. M. 15. Inui. 1-1. M. 22. Jordán. 2-1. Borja Bastón, de penalti.
Árbitro: Jaime Latre. Mostró tarjeta amarilla a Víctor Álvarez, Pantic, Borja, Javi López y Verdi.
Ipurua. 4.587 espectadores.
El Espanyol sufrió en el juego por las bandas, con las penetraciones por la izquierda de Inui, una flecha, directo y vertiginoso. También se dejó ver Keko e incluso Capa, que subió la banda a base de bien. Galca pudo contar finalmente con Caicedo y con Marco Asensio, lesionados durante el último derbi. Pero el Espanyol sufrió otro tipo de carencias. Echó en falta a otros lesionados, la contundencia de Álvaro en defensa y el desdoblamiento de Víctor Sánchez el centro del campo.
La iniciativa y el ímpetu del Eibar facilitaron la posibilidad de rápidos contragolpes del Espanyol. Pero sus jugadores más ofensivos carecieron de precisión en las combinaciones. Mucho hicieron porque así fuera los jugadores del Eibar. La acción en la que se lesionó Escalante, metiendo el pie para estorbar en un intento de remate de Marco Asensio, es solo un ejemplo de lo que sucedió casi todo el partido. La incapacidad de los encargados de elaborar el juego del Espanyol y la implacable presión de los hombres de Mendilibar.
Tras el empate a uno establecido por Jordan en el minuto 22, Riesgo pasó por un par de momento de apuro. El primero, tras una mala salida que él mismo enmendó después de un intento de vaselina de Hernán Pérez, y el segundo en un centro de Gerard Moreno que desbarató con una buena mano que evitó el remate de Caicedo, desapercibido casi todo el partido, abrumado por los centrales del Eibar, Pantic y Ramis.
Los dos equipos disfrutaron de dos ocasiones clarísimas para deshacer el empate. Borja Bastón, totalmente solo en la boca de gol, envió fuera un centro de Luna desde la izquierda. Y Hernán Pérez, tras recortar sobre un defensa envió un tiro cruzado al palo. El penalti que decantó la contienda fue atípico. Inui recortó sobre Javi López, éste cayó al suelo y trató de revolverse, estirándose, como si tratara de tocar el balón con la cabeza a ras de césped. El árbitro dudó en principio, pero acabó señalando la pena máxima.
Desde que Borja Bastón aprovechó la pena máxima para anotar el 2-1, el principal protagonista fue Pau López. El portero del Espanyol se multiplicó con intervenciones a dos disparos de Borja Bastón y a un cabezazo de Inui. El Eibar acabó el partido pletórico, ganador, eufórico tras una primera vuelta de ensueño.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.