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Barreda se lía y echa la culpa a la inexactitud del ‘road book’

El piloto de Honda perdió dos minutos localizando un 'waypoint'.

Loeb suma su tercera victoria en coches seguido de Carlos Sainz

Barreda, durante la quinta etapa.
Barreda, durante la quinta etapa. REUTERS

Hay quien dirá que el Dakar es así. Que todos los días ocurren circunstancias imprevistas y que, por lo tanto, si suceden tan a menudo no merece la pena detenerse en ellas. Que no se lo digan a Joan Barreda, puesto que su respuesta estará en las antípodas de semejante afirmación. Ayer, en la primera de las dos etapas en Bolivia, el piloto de Honda vivió un episodio de difícil digestión.

En el kilómetro 320, Barreda, se encontraba acompañado por Paulo Gonçalves —líder de la general—, y Kevin Benavides. Según la información que aparecía en el road book, allí no debía de haber ningún giro. Por lo tanto, los tres pilotos no lo realizaron y siguieron adelante en busca del punto de control 8, el último antes de llegar al final de la especial, de 327 kilómetros. No aparecía por ninguna parte. Tardaron algo más de minuto y medio en localizarlo. Tiempo suficiente para perder todas las posibilidades de sumar la victoria de etapa, que fue para el australiano Toby Price. “Era una etapa de navegación. Esto es el Dakar, no podemos tener indicado cuando hay que ir a la izquierda, cuando a la derecha…”, se despachó Stefan Svitko, de KTM, que terminó tercero. Uno de los beneficiados, de ahí su discurso.

No opinaron lo mismo los tres afectados, que llegaron a plantearse elevar una queja a dirección de carrera por mala señalización del libro de ruta. “El road book no era engañoso. Esto es el Dakar y a partir de ahora empiezan las etapas de navegación. El waypoint estaba ahí y era cuestión de ir a buscarlo”, resolvió Marc Coma, director deportivo de la carrera. Ante esta circunstancia, Barreda retrocede a la cuarta posición de la clasificación general, superado por Price, mientras que Gonçalves mantiene el liderato, ahora a menos de dos minutos del eslovaco Svitko y a dos y medio de Barreda, tercero.

Sebastien Loeb recibe el cariño de los aficionados en Uyuni. ampliar foto
Sebastien Loeb recibe el cariño de los aficionados en Uyuni. AFP

Peugeot no afloja

Lejos de todo este tipo de vicisitudes se encuentran los Peugeot, que empiezan a convertir la categoría de coches en una especie de cortijo cerrado. Ayer volvieron a sumar un nuevo doblete, uno más, y ya van tres consecutivos, pleno absoluto. Esta vez la victoria fue para Sébastien Loeb, seguido por Carlos Sainz, a 22 segundos, y de Stephane Peterhansel. El primer coche no francés fue el Mini de Nasser Al Attiyah, último ganador, que no parece encontrar la forma de alcanzar el ritmo de los 2008 DKR. El debutante Loeb sigue en lo más alto de la general, a siete minutos de Peterhansel y algo más de 13 de Sainz.

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