Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Espanyol y el Levante encallan

Los de Sergio González y Rubi repiten el marcador de la Copa (1-1) con goles de Lerma y Gerard

Gerard Moreno logra el gol del Espanyol. Ampliar foto
Gerard Moreno logra el gol del Espanyol.

En el fútbol los focos se ensañan con ciertos jugadores y premian a otros. Les pasó a Roco y a Gerard Moreno, las dos caras del Espanyol en el empate a uno frente al Levante. El central se enredó con la pelota en la salida y Lerma no lo perdonó. Pero para la suerte de los blanquiazules (y de Sergio González), el Espanyol tiene a Gerard Moreno. El canterano llamado a ser el sucesor de Tamudo saltó al campo en la segunda parte y firmó el empate. En cualquier caso, la afición del Espanyol se quedó con sabor a nada. Igual que el Levante de Rubi que intenta jugar, pero sigue perdido en la zona de descenso.

Espanyol, 1- Levante, 1

Espanyol: Pau; Javi López, Álvaro, Roco, Fuentes; Diop, Víctor Sánchez; Hernán Pérez, Asensio (Gerard, m. 46), Víctor Álvarez (Burgui, m. 77); y Caicedo. No utilizados: Bardi; Arbilla, Cañas, Mamadou y Duarte.

Levante: Rubén; Pedro López, Navarro, Feddal, Toño; Lerma, Simão, Camarasa (Casadesús, m. 74); Morales (Xumetra, m. 64), Deyverson (Roger, m. 81), Rubén García. No utilizados: Mariño; Verza, Calvo y Ghilas.

Goles: 0-1. M. 6. Lerma. 1-1. M. 56. Gerard.

Árbitro: Velasco Carballo amonestó a Lerma, Diop, Roco, Caicedo, Pedro López, Casadesús, Toño, Xumetra y Gerard.

Cornellà-El Prat. 14.875 espectadores.

El duelo entre el Espanyol y el Levante parece sacado de un playoff de baloncesto: se juega cada cuatro días. El partido de Liga se coló en medio del pase a los octavos de Copa del Rey y los guiones de los partidos cambiaron como las pizarras que dibujaron Sergio González y Rubi. La Copa, un aperitivo; el plato fuerte estaba en el encuentro liguero. Y si en la Copa los suplentes blanquiazules gritaron en su visita al Ciudad de Valencia (1-1), los titulares se enmudecieron en su casa. Pero aunque cambian las caras y los dueños del partido, no muta el resultado.

Desde que Rubi se hizo cargo del Levante, un equipo deprimido y hundido en el fondo de la tabla, a los granota se les dibujó una sonrisa. Poco en las matemáticas, sumaron cinco puntos de los 11 que tienen, bastante en el juego. Los muchachos del Levante cuidan el balón, estiran a los laterales y presionan en bloque. Les falta gol y por eso ficharon al colombiano Cuero, pero el cuadro de Rubi sabe a lo que juega.

Todo lo contrario le pasa al Espanyol. El conjunto blanquiazul tiene múltiples personalidades. A veces es intenso, otras relajado, en ocasiones busca asociar a sus chicos y cuando no sale nada: pelotazo a Caicedo. El problema es que el ecuatoriano no es Sergio García, que podía rescatar en soledad al equipo en cualquier atolladero. Y Roco tampoco es Héctor Moreno. En una salida desde el fondo, el chileno necesitó dos controles para dominar la pelota y eso, salvo en alevines, es demasiado hándicap. Lerma le robó la pelota y Pau no pudo hacer nada para impedir el gol de los granota.

Y así como en el primer acto, el Espanyol deambuló como una sombra por el campo, en la segunda parte se encendió. La explicación no estuvo en el fútbol (Sergio González reemplazó a un perdido Asensio por Gerard Moreno); sí en el vigor. Lo agradeció la afición que se olvidó de pitar a sus jugadores. La electricidad de Víctor Sánchez y Diop en la medular y la puntería de Gerard justificaron el empate de los blanquiazules. Diop robó el balón en el medio, Caicedo condujo la transición y Víctor Sánchez puso el centro para Gerard que, casi sin ángulo, marcó su segundo gol con la camiseta del Espanyol. Una ráfaga blanquiazul de 20 minutos que se apagó, como el partido.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.