Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ferrer, un espartano en la élite

El alicantino, un clásico en el torneo de Londres, es el tenista que más títulos intermedios ha alzado tras Federer, Nadal, Sampras y Djokovic. Apurará sus opciones ante Wawrinka

Ferrer Ampliar foto
Ferrer accede a la pista del O2 de Londres. Getty

Ayer, la bola parecía un rodamiento de plomo para David Ferrer. Cada vez que la elevaba hacia la techumbre del O2 para sacar, de forma cenital, al español le costaba un mundo trazar la parábola para que encontrase la caja de servicio en la que esperaba el escocés Andy Murray. “Sí, así es, he sacado mal. He servido mal en el primer set y también en el segundo”, reconocía el alicantino, número siete del mundo, después de ceder en su estreno en la Copa de Maestros ante el escocés, por un doble 6-4, tras hora y media. Mañana (21.00, Canal+ Deportes2) apurará sus opciones contra Stanislas Wawrinka. “Las ocho dobles faltas me han marcado mucho, pero también el hecho de dudar. Me ha faltado un poco más de garra en algunos instantes, jugar un poco más adentro de la pista”, admitía el de Xàbia, uno de los clásicos del torneo.

Camino de los 34 años, Ferrer participa por séptima vez en la cita que reúne a los ocho mejores tenistas del planeta, la sexta consecutiva. Es decir, ha estado presente el mismo número de ocasiones que el propio Murray y Rafael Nadal; solo Roger Federer (14) y Novak Djokovic (nueve) le superan entre sus compañeros de baile de este año. Ferrer es, sin duda, uno de los tenistas más reconocidos entre los propios jugadores por su empuje y su constancia. Entienden estos que es uno de esos deportistas que dignifican su profesión y la enaltecen. “El tenis no me debe nada. Al revés, me lo ha dado todo”, contaba a este periódico en una entrevista el pasado mes de mayo, en Madrid.

Hombre sensato, a Ferrer tal vez le falte un punto de razón en este caso. El tenis le debe mucho. En concreto, una gran alegría. A lo largo de su carrera, el español ha levantado 26 títulos y ha disputado otras 25 finales. Sin embargo, al margen de las tres Ensaladeras de la Copa Davis en las que contribuyó, en sus vitrinas se echa en falta una gran corona. Alzó la del Masters 1.000 de París-Bercy (2013), pero se ha quedado demasiadas veces a las puertas de amarrar un trofeo más importante. En el presente torneo, sin ir más lejos. En 2007, se jugó el título con Federer, pero el suizo, con seis condecoraciones en su historial maestro, no perdonó.

Ha levantado 26 trofeos, pero se ha quedado demasiadas veces a las puertas de lograr algo grande

Desde hace años, Ferrer figura entre los más fuertes, pero en el cuerpo a cuerpo con ellos sale perdiendo. Él marca el ritmo entre la clase media-alta. De sus 26 títulos, 10 corresponden a la categoría 500; un nivel intermedio, de algún modo. En este espectro, el alicantino está por delante de raquetas tan ilustres como las de Boris Becker (nueve), Goran Ivanisevic (siete), Andre Agassi o Ivan Lendl (seis); tan solo Federer (17), Nadal (16), Pete Sampras y Djokovic (12) le superan en ese terreno que precede a la élite de los grandes campeones.

Este año, por ejemplo, Ferrer ha conquistado cinco torneos: Doha (ATP 250), Río de Janeiro (500), Acapulco (500), Kuala Lumpur (250) y Viena (500). Su registro particular ofrece un balance de 55 victorias y 14 derrotas. De estas últimas, ocho se produjeron contra integrantes del top-10. El de Xàbia, un espartano entre la pléyade de estrellas, solo ha podido en este 2015 con Tomas Berdych, en Qatar, y con Kei Nishikori, en México.

“Una vez más, los números demuestran su regularidad y su gran temporada”, indica Alex Corretja, el gran maestro de 1998. “Es uno de los jugadores del mundo que más merece un gran título porque lleva muchos años ahí, dándolo todo, con un rendimiento lineal. Está claro que hay unos favoritos, caso de Djokovic, Federer o incluso Murray, pero para mí no sería ninguna sorpresa que ganara David. Se merece algo importante”, agrega el exjugador barcelonés.

Lleva muchos años ahí, dándolo todo, con un rendimiento lineal"

Alex Corretja, campeón en 1998

No se sabe lo que deparará el futuro, pero a buen seguro que reserva un último guiño para Ferrer, que no se codea con los 10 mejores del circuito masculino desde el 4 de octubre de 2010. En Londres, después de caer contra Murray, deberá remar a contracorriente. Una circunstancia que no le abruma. “Ahora mismo estoy con la sensación de haber perdido”, decía a los periodistas, “pero lo bueno de este torneo es que aún tengo opciones. No me vengo abajo, para nada. Debo aceptar los errores que he cometido tenísticamente y mentalmente y que no vuelvan a suceder. Puedes mejorar y perder, claro, pero yo siempre intento mejorar”. En esencia, Ferrer.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información