Motociclismo | Gran Premio de Valencia

Prohibición a los pilotos de MotoGP: señores, de Sepang no se habla más

Los organizadores del Mundial reúnen a los protagonistas para pedir paz instándoles a no decir ni una palabra más ante los medios sobre el incidente entre Rossi y Márquez

Lorenzo, en rueda de prensa
Lorenzo, en rueda de prensaJAVIER SORIANO / AFP

Carmelo Ezpeleta, el consejero delegado de Dorna, la empresa organizadora del Mundial de motociclismo, llamó ayer a capítulo a los tres protagonistas de las últimas semanas y les pidió silencio. Uno por uno, el máximo responsable de MotoGP, recibió al líder del Mundial, Valentino Rossi, que hace poco menos de dos semanas provocó la caída de Marc Márquez en plena carrera del gran premio de Malasia y fue sancionado por ello; luego se reunió también con el catalán, el todavía campeón de MotoGP, y también lo hizo con el otro aspirante al título, Jorge Lorenzo, partícipe de la trifulca en tanto que parte interesada. A los tres les pidió que trataran de pasar página, al menos hasta que termine el gran premio de la Comunitat Valenciana este domingo, y que no dijeran ni una palabra más alta que otra. En la misma línea habló el presidente de la Federación Internacional de Motociclismo, Vito Ippolito, poco después, que convocó a todos los pilotos de la categoría reina y a sus respectivos jefes de equipo a una reunión para pedirles calma. Y buenas maneras en la pista y fuera de ella.

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“Lo que dice Carmelo y lo que dice la FIM va a misa. Son lógicos y expresan un sentimiento común. Tenemos que intentar dañar la imagen del motociclismo lo menos posible”, decía Jorge Lorenzo. Fue el primero en abrir la rueda de conferencias de prensa, pues la habitual, con unos cinco o seis pilotos sentados a la misma mesa para compartir sus impresiones del gran premio fue anulada de mutuo acuerdo por la FIM y por Dorna. También para ayudar así a rebajar la tensión y evitar imágenes que pudieran seguir avivando la polémica.

“Estamos aquí para vivir una carrera de motos. Hay que tener respeto por los pilotos que se juegan la vida por intentar ganar, el espíritu del motociclismo no se debe empañar por polémicas. Que la rivalidad entre las aficiones no llegue a equipararse nunca con la de otros deportes en los se ven escenas violentas”, pedía el mallorquín. Lo mismo hacía Márquez, que creció en los circuitos: “Recuerdo que cuando era un bebé venía al circuito a disfrutar de las carreras. Esto siempre ha sido una fiesta. Y eso es lo que tenemos que hacer todos: disfrutar del espectáculo”. “Espero y creo que todo va a ir como un fin de semana normal, el de Valencia siempre ha sido un gran premio genial”, añadía Rossi.

Objetivo cumplido, pues. Las referencias al gran premio de Malasia fueron mínimas. Pero alguna hubo. Lorenzo, por ejemplo, arrancó su discurso pidiendo disculpas. “Fue un error el gesto del podio [hizo un gesto de desaprobación con el pulgar hacia abajo y se largó antes de hora]; es lo único de lo que me arrepiento, no fue un gesto deportivo, ni un buen ejemplo. Es lo único de lo que me arrepiento. A partir de entonces, no hizo referencia alguna más a Sepang. “Quiero hablar de lo que puede pasar en el asfalto. Estoy feliz de estar aquí, tengo una gran oportunidad”, decía una y otra vez. Rossi, por su parte, aseguró que sigue teniendo la misma pasión por las motos que antes. Y preguntado por si se arrepentía de algo, afirmó: “Sólo me arrepiento de haberme ido ancho y no haber hecho mi línea en aquella curva, nada más”. A la misma pregunta, Márquez respondió: “Sólo me arrepiento de no haber terminado mi carrera, por mi equipo, y porque mi objetivo era terminar en el podio”. El de Cervera reconoció que esta ha sido una de las semanas “más difíciles” de su vida.

Márquez, en rueda de prensa
Márquez, en rueda de prensaJOSE JORDAN / AFP

Ya en Cheste, la batalla este fin de semana es otra. Y todos esperan que, aunque tensa, sea también más pacífica. La carrera empieza con mal pie para Rossi, el líder del campeonato, que ya sabe, antes siquiera de montarse en la moto, que tendrá que salir el último el domingo. “Eso lo hace todo mucho más difícil”, afirma. Y añade: “Más que enfadado, estoy desilusionado. Me decepciona no poder tener una buena oportunidad que me he trabajado desde el principio de la temporada”. Pareciera que no fue él quien entró en la pelea con Márquez en Sepang, que no fue él quien provocó su caída apenas iniciada la carrera del gran premio de Malasia. No quiere hablar de estrategias: “Lo primero que tengo que hacer es intentar llegar en buena forma y ser competitivo el domingo. Es muy difícil valorar cuántas opciones tengo de ganar o perder. Habrá que esperar. Lo importante es no cambiar la actitud”.

Asegura Lorenzo que la decisión del TAS de no concederle la cautelar a Rossi no cambia en nada su planteamiento de carrera: “Que Valentino salga el último puede afectar a sus opciones, pero eso no varía mi estrategia. Además, hubiera corrido de la misma manera de una forma y otra. Siempre intento dar el máximo. Tengo un estilo. Y varía muy poco. Doy lo máximo desde la salida. Y ese va a ser también mi objetivo este domingo, independientemente de lo que ocurra en la carrera y aunque me esté jugando el título”.

Tanto Valentino como Lorenzo seguirán teniendo en las Honda, en Pedrosa y en Márquez a unos rivales duros en la pista y difíciles de batir en un circuito que siempre les fue como un guante. Pese a todo lo acaecido en la última carrera el todavía campeón del mundo lo tiene claro: “Si tengo que pelear con mi compañero de equipo, con Jorge o con Valentino, lo haré. Veremos dónde estoy en carrera, pero siempre intento pelear para mejorar mi posición, por mi equipo y por mí”. Y además, añadió que ni cambiará su estilo, ni le afectarán los últimos acontecimientos: “Si cambiara mi forma de pilotar, cambiaría mi carácter, mi espíritu, mi pasión por las motos. A mí no me condiciona lo que se diga fuera de la pista: intenté hacerlo lo mejor posible en Malasia y lo volveré a hacer aquí”.

Pedrosa: “Hay que aprovechar las oportunidades”

Dani Pedrosa terminó segundo en el gran premio de Aragón tras una carrera magnífica y un duelo delicioso en el que venció en el cuerpo a cuerpo a Rossi como pocas veces se le había visto. Al finalizar aquella carrera el italiano le recriminó su actitud. Como haría después con Márquez, tras la prueba en Australia. Aunque con Pedrosa fue más discreto. Y lo hizo a través de un intermediario, su mecánico Denis Pazzaglini. “No me lo dijo a mí directamente”, reconoció ayer el de Honda, que asumió que tras el mal inicio de temporada, por los problemas físicos que acusó a consecuencia del síndrome compartimental, no podía desaprovechar una ocasión como aquella. “El piloto que necesita resultados, como yo, mira por su propio bien. En Aragón, yo o podía desaprovechar la oportunidad de ser segundo”.

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