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Hayden: “Y de repente vi en mi pizarra que Rossi estaba fuera”

El ex piloto de Honda, que ganó el Mundial de MotoGP en la última carrera del 2006 en Valencia tras caerse Rossi, relata cómo ocurrió

Rossi se cae en el GP de Valencia de 2006.
Rossi se cae en el GP de Valencia de 2006.

Hace tiempo que Valentino Rossi trataba de evitar lo que, irremediablemente, pasará este próximo fin de semana. Tendrá que jugarse el título en Valencia, la última cita del calendario, algo que quería evitar a toda costa. Así lo confesó su ex jefe de mecánicos y amigo, Jeremy Burgess, en una entrevista concedida a EL PAÍS en Phillip Island hace tres semanas: “Valencia nunca se le ha dado muy bien. Además, competirá contra tres españoles en España y contra el tiempo, que empieza a cambiar en Europa. Tiene la sensación de que ganar antes de llegar a Valencia es mucho más seguro”, decía entonces el australiano. Y no se equivocaba. Al italiano, todavía líder del Mundial de MotoGP aunque con solo siete puntos de ventaja sobre Lorenzo, sometido a una enorme presión, se le han complicado mucho las cosas desde que un duelo con Márquez en Sepang acabara con el de Cervera en el suelo y con ambos en la picota. Rossi, aturdido y sancionado, tendrá que salir desde la última posición de la parrilla en Cheste, salvo que el Tribunal de Arbitraje del Deporte (al que ha recurrido) le conceda la suspensión cautelar.

Al piloto de Yamaha nunca le gustó el circuito Ricardo Tormo, mucho menos desde que perdiera allí mismo el título de 2006, que fue a parar a manos de Nicky Hayden. Aquella temporada el de Tavullia protagonizó una de las remontadas más espectaculares (e infructuosas) que se recuerdan: de la undécima cita de la temporada, en Laguna Seca (rompió el motor de la Yamaha), salió a 51 puntos del líder, Hayden; sin embargo, en cinco carreras pasó de ser el cuarto clasificado a colocarse el primero tras cinco podios consecutivos, el último en Estoril. Llegó a Valencia con ocho puntos más que el americano. Pero se cayó. Acabó 13º. Y el de Honda se coronó campeón.

Este circuito da asco. Es estrecho, incómodo para pilotar, no me gusta nada. Está pensado sólo para el público y para mí es, sin duda, la peor pista”

Valentino Rossi, piloto de Yamaha, en unas declaraciones de 2008

“Este circuito da asco. Es estrecho, incómodo para pilotar, no me gusta nada. Está pensado sólo para el público y para mí es, sin duda, la peor pista”, declaraba dos años después de perder el que iba a ser su sexto mundial de la categoría reina. Ahora va a por el octavo. Y no quiere que se repita una carrera que Hayden recuerda perfectamente: “Mi plan era colocarme líder tan pronto como fuera posible y meterle tanta presión a Valentino como pudiera; él no tenía que ganar, yo tenía que lograr la mayor cantidad de puntos posibles y ponerle en una situación en la que tuviera que arriesgar cada vez más y, quién sabe, cometer un error”. Lo logró. “Valencia siempre me gustó y la Honda iba genial. Hice una buena salida, fui muy agresivo en aquella primera vuelta; me lo estaba pasando muy bien, no tenía nada que perder, estaba pilotando relajado, disfrutaba encima de la moto... Y de repente, vi en mi pizarra que Valentino estaba fuera de la carrera. Se me volvió todo un poco más difícil. Desde aquel momento empecé a pensar en no cometer un error. No sabía que Valentino se había caído, sólo que había perdido algunas posiciones y que iba remontando poco a poco. Yo sabía exactamente dónde tenía que terminar según la posición en la que estuviera él”, recuerda, en conversación con EL PAÍS.

Asegura Hayden, piloto del equipo Aspar y que en Valencia, este domingo, disputará por última vez una carrera de MotoGP, que aquel día ya no sufrió: “Sentí la presión, mucho, durante la temporada. Pero desde el gran premio de Portugal, donde todo dio un vuelco y dejé de ser el líder, el favorito, ya no sentí tanta presión; sólo tenía que ir a Valencia y pilotar como sabía. Por suerte, fue suficiente”. Además, afirma, la guerra psicológica con Rossi fue prácticamente inexistente: “No jugó demasiado conmigo. Claro que hizo algunas declaraciones aquí y allá para intentar poner un poco de presión en la competición, pero eso entra dentro de lo normal. Por supuesto que escuché muchos comentarios de los sus fans durante la temporada. Nadie quiere ver a su ídolo perder el campeonato. Pero tampoco me molestaban, me motivaban”.

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