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Un Real Madrid muy errático pierde contra el Fenerbahce

La irregularidad e inconsistencia de los de Laso propicia la segunda derrota de los blancos en tres jornadas de la Euroliga

Ayón (d) y Reyes (c) luchan con Vesely (i) el rebote.
Ayón (d) y Reyes (c) luchan con Vesely (i) el rebote. EFE

El Real Madrid no encuentra la velocidad de crucero. Esa velocidad que la temporada pasada le permitió ganar todos los títulos. Contra el Fenerbahce, este viernes en Turquía, fue inconstante. Irregular tanto en defensa como en ataque. Y lo pagó con su segunda derrota (77-66) en tres partidos de la Euroliga.

Los de Laso fueron a remolque todo el encuentro. Ni 19 rebotes ofensivos valieron para cuestionar el triunfo del conjunto turco. Felipe Reyes, con el coraje y la garra que siempre destila por el parqué, tiró de sus compañeros con 15 puntos; pero nada. El Madrid defendió sin intensidad, permitiendo lanzamientos muy cómodos, y en ataque no acertó desde el perímetro —6 de 28 en triples—.

Fenerbahce,77 - Real Madrid,66

Fenerbahce: Sloukas (6), Bogdanovic (12), Kalinic (4), Vesely (8), Udoh (15) —equipo inicial—; Hersek (7), Antic (4), Dixon (6) y Datome (15).

Real Madrid: Llull (5), Maciulis (5), Rudy (9), Nocioni (5), Ayón (8) —equipo inicial—; Reyes (15), Rodríguez (8), Carroll (5), Thompkins (4), Hernangómez (2) y Taylor (0).

Parciales: 20-18; 19-14; 24-24; 14-10.

Árbitros: Lamonica (Italia), Jovcic (Serbia) y Herceg (Croacia). Señalaron falta técnica a Reyes.

Ulker Sports Arena. 13.000 espectadores.

El Fenerbahce, que está llamado a jugar por segundo año consecutivo la Final Four, sacó buena tajada de la irregularidad de los blancos. En la pintura la voz cantante la tuvo Ekpe Udoh y por fuera Luigi Datome. Todo esto guiado por una buena dirección de Sloukas, que repartió seis asistencias.

El único atisbo de reacción del Madrid coincidió con el final del tercer cuarto. Entre un triple de Rudy y una canasta de Reyes, el marcador se apretó hasta el 63-56, con el que se llegó al final del parcial. Todo quedó en balas de fogueo. Un arreón que contuvo impasible el equipo de Obradovic al inicio de los 10 minutos finales. Astuto como siempre, el entrenador balcánico tranquilizó a sus tropas desde el banquillo y amarró la victoria.

Con poco tiempo para digerir el tropiezo, el vigente campeón de liga tiene sólo 24 horas para preparar el choque del campeonato doméstico contra el CAI Zaragoza. Un partido que será de colmillo y muy áspero y para el que no valdrán únicamente buenas palabras. Laso aseguró antes del partido que quería la victoria, pero con tantos errores tuvo que conformarse con la derrota.

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