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Muguruza reduce a Safarova

La hispano-venezolana bate por 6-3 y 7-6 a la checa en su estreno en la Copa de Maestras

Garbiñe Muguruza contra Safarova en la Copa de Maestras de Ampliar foto
Muguruza sirve contra Safarova. REUTERS

Una buena puesta en escena para comenzar. Sin alharacas, pero con la firmeza y los pies de plomo que exigía el estreno en un torneo de las características de la Copa de Maestras, donde cada partido se traduce en una partida de ajedrez en la que cada movimiento requiere pensárselo dos veces. Con la lección bien aprendida, instruida ahora por su nuevo técnico, el francés Sam Sumyk, Garbiñe Muguruza firmó su primera victoria en Singapur. Un triunfo de aplomo y contención frente a Lucie Safarova, una adversaria que no suele hacer concesiones y exige de principio a fin. Y así fue; la checa, como buena fajadora que es, se revolvió hasta el tie-break final. El desenlace, por tanto, inmejorable, el deseado para la hispano-venezolana: 6-3 y 7-6, en una hora y 56 minutos.

En líneas generales, Muguruza ofreció una buena actuación, la necesaria para desarticular a la ortodoxa Safarova, una jugadora que este año ya alcanzó la final de Roland Garros y que precisamente tumbó en ese trayecto (cuartos) a su oponente de este lunes. En la puesta de largo, Garbiñe sirvió bien, restó mejor y se impuso en los intercambios; exhibió regularidad y pocos picos. Esa linealidad que persigue desde hace tiempo, en armonía con su diabólica derecha, que esta vez castigó el mentón de la checa con 10 puntos directos en los saques y 26 golpes ganadores.

Comenzó un tanto aletargada Muguruza, con la tensión lógica de quien se ve en un escenario de máximo nivel, pero enseguida enderezó el rumbo. Cercó a Safarova con drives planos y profundos, obligándole a recular. La checa, la novena mejor raqueta de la WTA en estos momentos, replicó con su catálogo de oficio, privando a Garbiñe de hasta 12 puntos de break de los 15 que tuvo en su contra. Pero la hispano-venezolana, 22 años y gran sensación del circuito este año, también enseñó las fauces. Repelió tres puntos de ruptura, de cuatro opciones, y atacó los segundos servicios (23/33, un 70%) hasta reducir el porcentaje de la checa a un discreto 51%.

Exhibió regularidad y pocos picos, esa linealidad que persigue, en armonía con su diabólica derecha

En el primer parcial, Muguruza dio un volantazo con un break en el tercer juego; a partir de ahí, viento en popa para ella. Pagó el precio lógico de quien lleva la iniciativa (29 errores no forzados, por los 24 de la jugadora de Brno), pero mantuvo siempre el tipo.Y eso que cedió el servicio en el primer juego del segundo set; lo enmendó en el sexto, para equilibrar con 3-3 e imponer desde ahí su velocidad de crucero. En el desempate, abrió brecha desde el principio (3-0) y marcó raya para mantener la distancia (7-4) y lograr su primer punto en el grupo Blanco, en el que está encuadrada.

"He tenido nervios, pero estaba concentrada en seguir luchando como fuera para rematar un partido tan duro como este", señaló a la conclusión Muguruza, que hoy se despertó ya como número tres del ránking mundial, desbancando a Maria Sharapova. Mañana (12.30), Garbiñe encara su segundo partido del dobles, junto a Carla Suárez, contra la pareja formada por Caroline Garcia y Katarina Srebotni; y el miércoles se medirá (12.30, Teledeporte) a Angelique Kerber (6-2 y 7-6 a Petra Kvitova) en su segundo compromiso individual. Frente a la alemana, un balance de 3-3, con tres victorias en los tres últimos encuentros entre ambas.

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