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Nueva Zelanda y Sudáfrica reescriben su historia

Los ‘All Blacks’ se declaran listos para el “brutal” juego físico de los ‘Springboks’, que apelan a su victoria de 1995

Mundial de Rugby | Semifinales Ampliar foto
Sudáfrica se conjura durante un entrenamiento en Twickenham. AP

Dos décadas después de inmortalizar al país en la historia del deporte, François Pienaar madrugará el sábado para trotar junto a sus excompañeros durante dos kilómetros por el centro de Londres. El capitán de aquellos Springboks que tumbaron a Nueva Zelanda en la final de su Mundial apela a ese componente simbólico, a la innegociable lucha de los fortachones vestidos de verde y oro, para volver a chafar a unos All Blacks que rozaron la perfección siete días atrás ante Francia. “Hemos crecido viendo todo eso y este partido (17.00) es muy grande para nosotros, pero solo somos una parte muy pequeña en la historia entre las dos naciones”, explica el tercera sudafricano Schalk Burger.

El técnico de Sudáfrica, Heyneke Meyer, ha descrito a la actual generación neozelandesa como el mejor equipo de la historia. “Así lo dice la estadística, Richie McCaw ha ganado más partidos de los que yo he jugado. Es muy duro competir como jugadores que nunca pierden”, añade Burger. Aun así, los Springboks firmaron el año pasado una de las tres derrotas neozelandesas en los últimos cuatro años. “Ha habido muchos partidos donde podríamos haberles ganado y nos hemos quedado cerca, creo que les hemos puesto más presión que cualquier otro equipo en el mundo”.

La derrota ante Japón llevó a Sudáfrica a reforzar sus cimientos hacia su tradicional músculo. El técnico de los All Blacks, Steve Hansen, aseguró el jueves que los Springboks querrían “arrancar la cabeza” a sus pupilos. “Nuestro juego es físico y estamos orgullosos de ello. Cuando les hemos ganado ha sido por la defensa, por bajar el ritmo, y saber aprovechar nuestras oportunidades”, analiza Burger.

Antecedentes

  • Sudáfrica venció a Nueva Zelanda en la final del Mundial que organizó en 1995 con un drop de Joel Stransky en la prórroga (15-12) y levantó su primer título.
  • Nueza Zelanda solo tiene un cara a cara negativo en los mundiales ante Australia y Sudáfrica. Los Springboks vencieron en el partido por el tercer puesto (22-18) en 1999. En 2003, los All Blacks se impusieron 29-9 en cuartos de final, la peor derrota sudafricana en un Mundial

Con ello cuentan los neozelandeses, relajados en la exigencia. Mientras llueven ovales sobre la banda rumbo a la cabeza de algún periodista despistado, Dan Carter exhibe sus virguerías en el césped de Twickenham, probando puntería con un balón en cada mano y experimentando las posibilidades de sus muñecas. Es el valor de la experiencia, de la veteranía como añadido y no como lastre. “No por el hecho de haber estado mucho tiempo compitiendo significa que seas la elección correcta. Tienes que seguir haciendo tu trabajo, y es bueno que nuestros chicos lo hagan”, explica su capitán Richie McCaw.

El parte meteorológico se muestra hostil con la catedral londinense, coherente con una batalla que se presume mayúscula. “Somos conscientes del reto de los Springboks, que van a salir desesperados y que serán brutales. No se trata de ser más listo, sino de apoyarte en tus bases. La clave está en los fundamentos”, analiza McCaw. Ese juego libre, vertical, como arma para rechazar cualquier invitación a la claustrofobia.

McCaw ya escucha el sonido de la nostalgia en el que será su último duelo contra los Springboks y el imponente Burger. “Han sido de los partidos más duros de mi carrera. Es un tipo al que respeto e intentaré hacer que este último encuentro quede para el recuerdo”, analiza el capitán neozelandés, que dejará la camiseta negra la próxima semana, acompañado de Carter. En este duelo de bicampeones del mundo, McCaw cuida el legado, el de liderar al primer vencedor que repite título, adueñarse de la historia. Por eso, cuando el preguntan por su mejor recuerdo ante Sudáfrica, matiza. “Quizás dejarles a cero en 2009 en su casa, pero ojalá me hagas esa pregunta la semana que viene y pueda contestarte que el mejor fue el último”.

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