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Omnipresente Neymar

Ausente Messi, el delantero asume en el Barcelona el protagonismo que ya tiene con la selección de Brasil

Neymar, en el último partido del Barça en el Camp Nou.
Neymar, en el último partido del Barça en el Camp Nou. AP

En la lista de 23 futbolistas que viajarán a Suiza el próximo 11 de enero y se disputarán el Balón de Oro aparece un solo jugador con pasaporte brasileño: Neymar. Un hecho inédito desde que la FIFA unificó el premio con la revista France Football. “En Brasil se juega al fútbol con arte. Hoy en día los clubes europeos se llevan a nuestros jugadores con 17 años y allí priorizan la fuerza, la táctica y se olvidan de la técnica”, analiza Jairzinho, campeón del mundo en México 70. “Brasil genera dos o tres jugadores muy buenos por posición, el problema es que no crea futbolistas excepcionales. Hay uno que sí lo es: Neymar”, interviene Tostão, otro de los que se subió a lo más alto del podio en el Mundial de México 70. Y remata Dunga, seleccionador de la Canarinha: “Antes teníamos nombres como Careca, Ronaldo o Rivaldo, y ahora quien los tiene es Portugal. No tenemos a alguien que sobresalga mucho. Hoy, solo tenemos a Neymar”. Mientras la nostalgia del fútbol brasileño se aferra al juego del 11 azulgrana, el Barça se abraza a su talento en ausencia de Messi.

En los últimos ocho goles de la escuadra de Luis Enrique, Neymar tuvo algo que decir. Ya sea como goleador o como pasador: frente al Sevilla marcó el gol del Barça (de penalti), cuatro goles y una asistencia fueron sus estadísticas contra el Rayo, y le dio los dos pases de gol a Rakitic en la victoria azulgrana en Borisov. “Que Ney siga así. Lo mejor es no hablar, que hable en el campo. Lo necesitamos siempre”, elogió el croata a su compañero tras la victoria sobre el Bate. En un Barcelona vertiginoso, el poder descansa en el grito de gol y no en la custodia del balón. Un caramelo para Neymar: incontenible en el mano a mano; eléctrico en las transiciones. “Es un jugador con un talento inmenso y que, además, es muy inteligente. Se mueve con mucha facilidad por todo el frente de ataque”, explica Jairzinho.

Neymar no juega mejor porque no está Messi.   Los grandes jugadores se hacen mejores entre ellos, ya lo demostramos nosotros en el Mundial de México cuando jugamos juntos Pelé, Rivelino, Tostão, Gérson y yo”

Jairzinho, campeón del mundo en México 70

Las miradas del barcelonismo apuntaron a la camiseta número 11 cuando la rodilla izquierda de Messi crujió en el partido frente a Las Palmas. Un disgusto para Luis Enrique, que se cansó de repetir que nadie en su equipo tenía que dar un paso adelante en la ausencia de La Pulga. “Intentamos trabajar como bloque. Tenemos a nuestro líder, Messi, y no buscamos líderes constantemente”, enfatizó el preparador azulgrana. Pero Neymar sabía que era su momento para liderar a su equipo. Una situación que no es nueva para el paulista, acostumbrado a tirar del carro en su selección, ganador de todo con el Santos antes de armar las maletas rumbo a Barcelona en el verano de 2013.

Cada año mejor

En su primera campaña como azulgrana, Neymar sumó 15 goles y 13 asistencias. Números que se potenciaron el curso pasado cuando el Barça se quedó con el triplete: marcó 39 tantos y ofreció siete pases de gol. Pero su participación en el juego era discontinua: tocaba la pelota un promedio 64 veces por partido y probaba en 1,31 ocasiones a portería. En su tercera temporada en el Barça, Neymar se comienza a desatar, sobre todo, desde que Messi se rompió el ligamento. Sin el 10, manda el 11. Ahora recibe 82 balones por encuentro y remata al arco 2,2 veces. Estadísticas similares a las que anota con la Canarinha. Por ejemplo, en la última Copa América de Chile sus compañeros lo buscaron un promedio de 84 veces por partido. “Neymar no juega mejor porque no está Messi. Eso no tiene nada que ver. Ellos juntos se potencian. Los grandes jugadores se hacen mejores entre ellos, ya lo demostramos nosotros en el Mundial de México cuando jugamos juntos Pelé, Rivelino, Tostão, Gérson y yo”, sentencia Jairzinho.

Todavía su nombre aparece por algún despacho (la semana pasada el Santos pidió su suspensión a la FIFA y sumó un capítulo más a su controvertido fichaje por el Barça), pero ahora el ruido también está en el césped. Justo cuando más lo necesita el Barça, Neymar es omnipresente.

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