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Los Pumas ya no son solo corazón

Argentina inspira mucho respeto en sus rivales del Mundial de Rugby gracias a su mejora competitiva

Senatore en el Argentina-Namibia.
Senatore en el Argentina-Namibia. REUTERS

El miércoles, el medio de melé de Francia Sebastien Tillous-Borde reconocía al L’Equipe: “Tras perder contra Irlanda me dije ‘Joder, los All Blacks, es genial”. El 9 prefería a medirse en cuartos a los casi invencibles neozelandeses antes que a Argentina, que será el rival de los irlandeses el domingo en Cardiff (13h00). El sentimiento de Tillous-Borde no es irracional ni único, pues Los Pumas han pasado en cuatro años de ser un rival que ponía más corazón que juego a un contrario a evitar en cualquier fase.

En los últimos cuatro años, la selección argentina ha crecido mucho a nivel de juego ofensivo y competitividad. No era raro oír en los bares de París a quien prefería a los All Blacks neozelandeses antes que a los Pumas. El exinternacional francés Philippe Sella, que compartía esa opinión antes del final de la fase de grupos, explicaba sus motivos: “Según está jugando Francia no le conviene jugar contra un equipo tan fuerte en delantera, defiende tan duro y ha demostrado estar cómoda tanto con el balón como sin él. Antes eran todo corazón y pundonor, ahora además tiene mucha calidad, sobre todo en los tres cuartos, donde tiene gente rápida y habilidosa”.

Por primera vez este siglo, los máximos anotadores de la primera fase no han sido los espectaculares All Blacks neozelandeses. Argentina ha anotado 179 puntos en sus cuatro primeros duelos, por los 176 de Sudáfrica, los 174 de Nueva Zelanda y los 141 de Australia, sus tres perseguidores inmediatos. Muchos podrían decir que se debe a que sus rivales eran de menor entidad, pero estaba encuadrada en el mismo grupo que Nueva Zelanda.

Según Santiago ‘Tati’ Phelan, seleccionador argentino en el anterior Mundial, la razón para esta evolución de Argentina está clara: el Rugby Championship. En este torneo anual se miden desde hace cuatro años a las tres grandes del sur a doble vuelta. Pese a que sigue estando un pasito por debajo, las distancias se han acortado considerablemente. El curso pasado sumó su primera victoria, frente a Australia, y este derrotó a Sudáfrica a domicilio.

“Enfrentarte todos los años a los mejores del mundo te da experiencia competitiva, lo que se traduce en el campo en intensidad y capacidad de aguantar un mayor ritmo de juego. Además en los últimos años se ha ampliado la base de jugadores en Argentina”, explica Phelan, que dejó el cargo en 2013.

Para el exseleccionador, los argentinos han empezado muy bien el torneo, con mucha confianza lo que les ha permitido marcar mucho, pero cree que deben mejorar en defensa. Los Pumas son solo el sexto equipo que menos puntos encaja (70). Además en cuartos se miden a Irlanda, que pese a las bajas que tendrá en el primer partido eliminatorio, es junto a Australia la mejor defensa del torneo con solo la mitad de unidades concedidas (35), pese a medirse a rivales de nivel como Francia e Italia.

Irlandeses y argentinos van camino de convertir sus duelos mundialistas en un clásico, ya que se midieron en 1999, 2003 y 2007, con dos victorias para los sudamericanos y otra para los europeos. “Los partidos contra Irlanda siempre son disputados. Será un duelo muy difícil para los Pumas. Posiblemente la clave esté en como digiera Irlanda sus bajas”, apunta Phelan en referencia a las ausencias de los terceras líneas Sean O’Brien y Peter O’Mahony, del capitán Paul O’Connell y la duda hasta última hora del apertura Jonathan Sexton.

Hace ocho años, Argentina fue la gran sorpresa de las semifinales. Hace cuatro, el reto de medirse en casa a los All Blacks fue demasiado, aunque no se lo pusieron fácil. En 2015, nadie descarta que los Pumas puedan seguir dando zarpazos dentro de una semana, ellos vienen avisando desde hace tiempo con juegos y puntos.

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