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¿Y por qué no limitar la velocidad en MotoGP?

Tras los accidentes de De Angelis y Espargaró en Motegi, los pilotos exploran medidas para mejorar la seguridad en las pistas

Espargaró, Márquez y Dovizioso durantes los libres de este viernes.
Espargaró, Márquez y Dovizioso durantes los libres de este viernes. AP

Dos accidentes en el Gran Premio de Japón han desatado la alarma. Uno, el que tuvo peores consecuencias, ni siquiera se vio por televisión y la primera imagen de Alex De Angelis, el accidentado, la colgó el propio piloto en las redes sociales desde la cama de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Dokkyo, en Japón, en la que permanece ingresado desde el sábado. El otro lo sufrió Pol Espargaró el domingo, en plena carrera de MotoGP, unos metros más allá —al final de la contrarecta de Motegi—, sólo que él se deslizó junto a aquel mismo guardarraíl durante unos largos segundos. Y no se hizo daño. Pero se llevó un susto tremendo.

Una semana después, ya en Phillip Island, los pilotos buscan respuestas y tratan, entre todos, de que su deporte sea tan seguro como sea posible. La reunión de la comisión de seguridad, que se celebra cada viernes de gran premio, estuvo esta vez llena de propuestas y algunas respuestas.

Sobre la mesa se expusieron algunas medidas para mejorar la seguridad en las pistas, o, como mínimo, tratar de minimizar los riesgos. Una de ellas: limitar la velocidad máxima de las MotoGP. “Es una solución que se ha barajado, que no soluciona nada en Motegi, donde llegamos a final de recta 290 km/h; pero sí en Mugello, donde este año se han alcanzado los 350 km/h. Se podría, es más, se debería reducir la velocidad, porque es una barbaridad. Y tendríamos una velocidad tope, que no se superaría en ningún circuito, como ocurre en los fórmula uno, que no pasan de los 320. Al final, una caída a 320 km/h no es igual que una a 350. Y el espectáculo seguiría siendo increíble”. Habla Pol Espargaró, un fijo en las reuniones de las comisión de seguridad y uno de los más interesados en asistir a esta en concreto.

Es imposible tener un circuito seguro al 100%, pero hay muchos puntos parecidos a ese en el que De Angelis chocó en Motegi y tenemos que intentarlo”

Andrea Dovizioso, piloto de Ducati

Y añade: “Año tras año descubrimos sitios peligrosos que no estaban antes. Cada vez corremos más, las motos aceleran más, nunca van rectas porque se levanta la rueda de delante y estamos siempre buscando el ángulo”. Se habló, además, de otras cosas, como de las nuevas tecnologías que se baraja poner en los guardarraíles para mejorar la seguridad, de si se debería usar la electrónica para que una moto cortara la entrega de potencia en casos como el de De Angelis y, básicamente, “de prestar atención a los puntos conflictivos que todavía existen en los circuitos”.

Los responsables de seguridad del Mundial ofrecieron ya soluciones para Motegi, criticado por los pilotos por la escasez de escapatorias en algunas zonas. Habrá cambios en la zona en la que se produjo el accidente de Espargaró, donde la valla de protección está ahora a cuatro metros de la pista: “Se estudiará si podemos separar algo más el guardarraíl, aunque no es fácil, porque hay una montaña al lado; eso sí, podríamos perder un vial de servicio. Y seguro que pondremos neumáticos, y una goma por delante, a modo de protección”, explica Javier Alonso, responsable de seguridad de Dorna. Admite, sin embargo, que no se puede hacer gran cosa en el punto en el que impactó De Angelis. Accidente, por otro lado, “nada habitual”, según Alonso, que añade: “Si hubiese este tipo de accidentes constantemente, no podríamos correr en ninguno de los circuitos en los que lo hacemos”.

Los dos impactos de De Angelis

Según afirmó Alonso a EL PAÍS, el piloto de Rimini, de 31 años, tuvo la mala suerte de cortar gas a la salida de aquella curva nueve y, aún así, que su moto lo condujera hacia la valla. Él se tiro de la moto y chocó, primero, contra el guardarraíl; instantes después, la moto impactó sobre él. Las únicas imágenes que existen sobre el accidente son las de las cámaras de seguridad de la pista.

La mañana del sábado (de madrugada en España), De Angelis fue declarado por los médicos apto para volar. Si bien, dadas las múltiples lesiones y su todavía complicado estado de salud, organizar su traslado a San Marino no será fácil y se calcula que no regresará a casa antes de diez días. El paciente, a quien ya se le retiró la sedación y que es capaz de respirar y hablar por sí mismo, está estable. El hematoma que apareció en el cráneo se ha reabsorbido por sí solo —sin necesidad de intervención quirúrgica— y la contusión en el pulmón ya no preocupa a los doctores. “Pasará una temporada dura, no será fácil. Lo importante es que podrá volver a correr”, decía su amigo, Valentino Rossi, el jueves. “Es imposible tener un circuito seguro al 100%, Dorna ha hecho un gran trabajo estos años para mejorar la seguridad en los circuitos, pero hay muchos puntos parecidos a ese en el que De Angelis chocó en Motegi. Es muy difícil reforzar la seguridad, pero tenemos que intentarlo”, dijo Dovizioso también el jueves.

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