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Sudáfrica recupera el equilibrio

Los ‘Springboks’ se redimen ante una desordenada Samoa (46-6) y dependen de sí mismos para clasificarse

Bryan Habana celebra un ensayo.
Bryan Habana celebra un ensayo. AFP

En esa semana de magulladuras infinitas, el cuerpo técnico sudafricano sacaba una interpretación positiva: ya no hay que ganar siete partidos para ser campeones, basta con seis. Esa ironía matiza el incalculable daño de la derrota ante Japón y la obligación de reiniciar la marcha ante la respetable Samoa. El ministro sudafricano de Deportes, Fikile Mbalula, ya había tuiteado en la mañana del sábado que el triunfo era el único escenario permitido. Y los Springboks cumplieron, siguen dependiendo de sí mismos para estar en cuartos y han dado una modesta medicina a esa nación “rota” siete días atrás.

El técnico sudafricano, Heyneke Meyer, hablaba de volver a los orígenes del juego sudafricano y rechazar los vientos del rugby dinámico. Hablaba de unos Springboks físicos, a veces más allá de la cuenta, pero precisos. Simples quizás, pero expertos como nadie en la faceta que tanto dominan. “Cuando somos físicos y jugamos a nuestro estilo, nadie puede vencernos”, aseguraba. Reaccionó a la sísmica derrota contra Japón cambiando ocho jugadores, pero mantuvo al capitán Jean de Villiers, consciente de su cometido. “Decepcionamos a mucha gente y tenemos la responsabilidad de corregirlo”.

Canadá asusta a Italia

En el que debía ser su partido más cómodo, Italia sudó hasta el último instante para batir (23-18) a la modesta Canadá. Los Canucks testaron el césped de Elland Road con una salida intensa que no tardó en dar fruto. Tras tener que conformarse con tres puntos en su primera visita a la 22 italiana, el conjunto americano tomó la delantera gracias a una autopista creada y culminada por el centro Van Der Merwe.

Con un 10-0 abajo, Eduardo Gori tomó las riendas emocionales de una Italia herida, sin los lesionados Sergio Parisse y Andrea Masi. El medio melé tejió de forma casi unilateral el ensayo que culminaría el delantero Michele Rizzo. Los azzurri bajarían las revoluciones del choque y se marcharon al descanso con un favorable 13-10 gracias a dos patadas de Tommaso Allan.

No tardaron los canadienses en retomar la delantera con un sprint portentoso de su zaguero Matt Evans e Italia rozó el punto de no retorno. No obstante, como si Mauro Bergamasco hubiera invocado el valor del pasado, el estreno en su quinto mundial valió un minuto después el ensayo del triunfo, firmado por Gonzalo García tras un despiste rival en un saque de touch. No enterró a Canadá, que volvió a rozar la zona de marca y prefirió los tres puntos para quedarse a solo dos con diez minutos por jugar, esperando una última oportunidad que no llegaría.

Meyer no solo alineó a Handré Pollard, apertura de 21 años; recalcó además que él sería quien ganaría o perdería el encuentro para los Springboks. El plan de juego era claro: conseguir buenas posiciones para que Pollard pateara las previsibles faltas de la indisciplinada Samoa. El guión amenazó con rebelarse, pues los oceánicos tomaron una modesta delantera con una brillante patada de Mike Stanley desde 50 metros, pero el propio apertura samoano les devolvió la sonrisa con un pase mediocre que JP Pietersen interceptó para marcar el único ensayo del primer tiempo. Asentada en el asiento del conductor, Sudáfrica campó en territorio rival y aprovechó los cuatro golpes sellados por su 10 para abrir hueco antes del intermedio (17-6).

De la redención estadística a la emocional, Sudáfrica superó el capítulo de sumar de tres en tres y pateó una penalización franca a touch para buscar el ensayo. Llevarían a la defensa samoana a guarnecerse bajo sus postes para que Pietersen hiciera doblete tras una gran basculación hacia la derecha. El rugby es un deporte de intenciones, y mientras los Springboks habían hecho mostrado su hambre de honor y la búsqueda del punto bonus de los cuatro ensayos, Samoa se limitaba a buscar inútilmente los tres puntos en cualquier patada kilométrica.

Cualquier avance del reloj era escaso para el ansia de redención de los sudafricanos. Schalk Burger logró la tercera marca antes de la hora; su tocayo Schalk Brits aseguró el punto bons, Pietersen hizo hat-trick y Habana cerró a placer el marcador en el descuento. Con los mismos partidos, Japón y Samoa ya están por detrás de los Springboks, que suman siete puntos y se jugarán la clasificación el próximo sábado contra Escocia.

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