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España recobra el color en la Davis

Nadal y Verdasco se imponen a Nielsen y Kromman en el dobles (6-4, 3-6, 7-6 y 6-4) y el grupo de Conchita podrá luchar el próximo año por el regreso a la élite del tenis mundial

Nadal y Verdasco, durante el partido de dobles. Ampliar foto
Nadal y Verdasco, durante el partido de dobles. REUTERS

Paradojas de la vida, ha sido necesaria una visita a las frías tierras del norte, a la gélida Dinamarca, para que el equipo español de la Copa Davis adquiera temperatura y recobre el color. Paliducha, con ojeras y mala cara después de un año tenebroso, en el que no entró la luz por ningún recoveco, España por fin recibió una pequeña dosis de bronceado en Odense, donde el triunfo de Rafael Nadal y Fernando Verdasco en el duelo del dobles (6-4, 3-6, 7-6 y 6-4 a Frederick Nielsen y Thomas Kromman) finiquitó una serie que, dicho sea de paso, no debía entrañar mayor dificultad.

España resolvió la eliminatoria sin paliativos, por la vía directa, con dos victorias sobrias de Nadal y David Ferrer en la jornada de apertura y con el broche de ayer en los dobles, asignatura que, no obstante, suele atragantársele. No esta vez, así que el grupo de Conchita Martínez se marchó con una sonrisa de oreja a oreja y se garantizó su continuidad en el Grupo I de la competición, en la Segunda del tenis, que así a primera vista suena a consuelo menor, pero tal y como pintaban las cosas hasta hace no mucho supone aire fresco en un panorama viciado.

España cumplió con el trámite de batir a Dinamarca y puso freno a la sangría. Desde septiembre de 2013, cuando superó a Ucrania en la Caja Mágica de Madrid, no se llevaba una alegría. A partir de ahí, una secuencia corrosiva. Derrota en Fráncfort frente a Alemania, con Carlos Moyà en el banquillo; después, el derrape de São Paulo que costó la pérdida de categoría, después de 18 años consecutivos entre la élite; y hace dos meses, un patinazo sonoro en la remota Vladivostok, en el estreno como capitana de Conchita.

España seguirá penando por los errores del pasado, pero la situación deportiva vira ahora en positivo

Por unos motivos u otros, el equipo fue desfigurándose poco a poco. Los pesos pesados renunciaron progresivamente al torneo y las altas esferas se contaminaron, derivando todo en inhabilitaciones, registros, el enfrentamiento entre los jugadores y la Federación e incertidumbre. Pese a la derrota en Rusia, la llegada de Conchita ha ido devolviendo la normalidad a casi todo. España cuenta con una capitana de prestigio, petición expresa de los jugadores, y estos se han reenganchado a la causa. Queda por ver cómo se desarrolla el asunto de la presidencia, puesto que las Federaciones Territoriales planean una moción de censura contra el actual dirigente, Fernando Fernández-Ladreda, porque entienden que no accedió al cargo legítimamente –heredó el mando de José Luis Escañuela, investigado y depuesto por el Tribunal Administrativo Deportivo–.

Nadal, tras la red, durante el partido del dobles. ampliar foto
Nadal, tras la red, durante el partido del dobles. REUTERS

Mientras tanto, Nadal y Verdasco pusieron el broche a la visita al purgatorio danés. Ambos ya habían ensayado en Montreal y se perfilan como dúo para los Juegos Olímpicos de Río. Por estatus, el pulso contra Nielsen (283 del mundo) y Kromman (sin ránking) no debía ser escollo, pero España tiende a sufrir en el dobles. En esta ocasión, además, contaba con la rémora de actuar sobre una superficie indoor, muy rápida, en la que la bola apenas coge vuelo.

El próximo compromiso, en julio de 2016; si se supera, uno posterior, en septiembre, para volver a la élite

El partido comenzó bien, pero el segundo set, a golpe de break, se enredó. Sorprendentemente, en el desempate del tercero Nielsen (campeón del dobles en Wimbledon 2012) cometió dos dobles faltas que inclinaron el terreno a favor de sus rivales. Pese a algunos desajustes lógicos, Nadal y Verdasco dominaron en los dos siguientes parciales tanto desde los fondos como en la red, espacio clave de la especialidad. “No hemos jugado mal, hemos hecho un partido correcto”, declaró Nadal, que en ocho intervenciones por parejas en la Copa Davis suma tantas victorias como derrotas. “No ha sido fácil, pero hemos sabido sacarlo adelante”, agregó Verdasco. "Los partidos no han sido un paseo. Estos jugadores [por los daneses] llevan muchos meses entrenándose en esta pista", reivindicó Conchita.

Ahora, el paisaje es el que es. España —ganadora de cinco Ensaladeras, el equipo más laureado del nuevo siglo— seguirá penando por los errores del pasado, pero la situación deportiva vira en positivo. Novena clasificada, en julio de 2016 afrontará un nuevo compromiso que, de salir airosa, le abriría la puerta a uno posterior, en septiembre, para opositar al ascenso hacia las 16 mejores en 2017.

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