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“Somos muy artísticas”

Ona Carbonell analiza sus opciones con Mengual para los Juegos

Carbonell y Mengual, entrenándose en el CAR de Sant Cugat. Ampliar foto
Carbonell y Mengual, entrenándose en el CAR de Sant Cugat.

Después de colgarse dos medallas en los Mundiales de Kazán, Ona Carbonell regresó a los entrenamientos en el CAR de Sant Cugat con una gran noticia. El equipo técnico le comunicó que le habían encontrado una nueva pareja para el dúo técnico de cara a los Juegos de Río. Y no una pareja cualquiera sino Gemma Mengual, que tras su reestreno en Rusia junto a Pau Ribes, recuperó las ganas de volver a la piscina. “Fue algo que no me esperaba, pero es la opción que consideran mejor para Río”, reconoce la capitana del equipo español de natación sincronizada.

Ona, que ha soportado el cambio continuo de pareja en los últimos años, aceptó siempre de buen grado las circunstancias difíciles a las que se ha visto sometida desde Londres 2012. “Es difícil pasar por tres compañeras diferentes, pero he aprendido mucho de ellas, y si mis entrenadoras creen que Gemma es la pareja ideal, pues estoy contenta”, admite la barcelonesa, que se enfrenta de nuevo al reto de empezar de cero junto a otra nadadora, desde la salida de Andrea Fuentes del equipo español en 2013. Sin embargo, no es la primera vez que comparte piscina con Mengual.

En 2011 tuvieron que competir juntas en el World Trophy de Pekín, donde Fuentes tuvo que abandonar el dúo por molestias físicas. Gemma ocupó su lugar, y en apenas día y medio tuvieron que preparar el número. “Nos compenetramos y al final salió muy bien. Fue una gran experiencia. No lo teníamos previsto y fue un aprendizaje más. Hubo ilusión, trabajo bien hecho y compenetración”, recuerda satisfecha Carbonell.

Ahora cuentan con un año por delante, y desde hace ya una semana se ejercitan juntas. Sus máximas rivales son parejas sólidas, que nadan juntas desde hace tiempo, pero las catalanas cuentan a su favor con el factor sorpresa. “A ellas ya las conocemos bien y nadie cambiará de pareja como ha ocurrido con nosotras”, advierte Carbonell. Esto, unido a la gran experiencia de Mengual, anima al equipo español a soñar con el podio. “España siempre ha ido a por medallas. Hay grandes rivales y tenemos que ser cautas, entrenar a tope cada día y trabajar muchísimo. Pero creo que es posible”.

Tenemos que ser cautas, entrenar a tope y trabajar, pero creo que la medalla es posible", dice la catalana

Aunque la situación idílica habría sido contar con una pareja más familiar, la capitana reconoce que Gemma y ella son muy parecidas a la hora de nadar. “Somos muy artísticas, y creo que puede aportarme muchísima experiencia a pesar de llevar tiempo alejada de la competición”, reflexiona sobre Mengual, a la que ha visto muy ilusionada aunque con los pies en la tierra.

Cuando Ona llegó a la selección con apenas 14 años, Gemma ya tenía 28. Poco más de una década después, alumna y maestra se unirán para aspirar a grandes hazañas en Río. “Hemos convivido juntas, hemos sido compañeras de equipo, también ha sido mi entrenadora y ahora estaremos juntas como nadadoras”, explica la sirena de 25 años.

Ambas esperan enseñarse cosas nuevas la una a la otra a pesar de la generación que las separa. “Nos podemos aportar mutuamente porque hemos vivido muchas experiencias cada una estos años — 40 oros, 26 platas y 24 bronces forman el palmarés de Carbonell— y estoy muy contenta de poder afrontar este reto”. Un mito y una estrella en potencia juntas en una piscina para sacudir Río.

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