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Los mensajes en la pizarra de Abelardo

El técnico del Sporting pidió a sus guajes que disfrutaran y compitieran y la ciudad se volcó con ellos

Abelardo celebra el empate del Sporting ante el Real Madrid Ampliar foto
Abelardo celebra el empate del Sporting ante el Real Madrid EFE

Cuando el árbitro pitó el final del partido se oyó un rugido. El de las 28.105 gargantas que llenaron ayer el Molinón. Volvía el Sporting a Primera, con los castigos económicos de Segunda y con los mismos guajes que obraron el milagro la temporada pasada. “El descaro que mostraron el año pasado no lo van a perder”, decía Nacho Cases hace pocas semanas refiriéndose a los más jóvenes. No le faltaba razón. Cases fue el último anoche en saltar al campo. Fue también de los que se asomó al césped del Molinón con algunos compañeros una hora antes de que empezase el partido. Era como si quisiesen respirar el aire de Primera.

“El público ha estado sensacional. Es nuestro jugador número doce”, dijo Abelardo en la rueda de prensa posterior al partido. Sonaba a frase hecha. Pero el caso es que Gijón se volcó con él y con sus chicos. Dos horas antes de que empezara el partido los aledaños del estadio ya estaban abarrotados de gente, los niños con sus camisetas y sus bufandas, los mayores más de lo mismo. La fiesta prosiguió después.

Rugió el público que celebró el empate a cero contra el Real Madrid como una victoria. Para un recién ascendido era un estreno complicado. Lo salvó el Sporting con la misma garra y actitud con las que luchó en Segunda. “Empatar contra el Real Madrid siempre sabe a victoria. Más para un equipo recién ascendido, más sabiendo que la única nueva incorporación que estaba hoy en el campo respecto al año pasado es Sarabia. El empate es buenísimo para la moral y por lo que se ha visto en el campo. ¡Es un mérito extraordinario que no nos hayan hecho ningún gol!”, analizó Abelardo que anoche aguantó con la americana puesta dos minutos, el tiempo de saludar a Rafa Benítez.

Ni dos minutos aguantó sentado. Vio el partido, como de costumbre, de pie, pantalón negro y camisa blanca. A veces, cuando el Sporting llegaba al área del Madrid, se ponía en cuclillas. “Se ha visto un Sporting muy parecido al del año pasado. Por intensidad, por no dejar cómodo al rival, por salir rápido a la contra. Hemos hecho un partido inmenso, siempre encima del Madrid. Llevo año y pico con estos chicos y no me sorprenden, sé que van a estar intensos siempre. No sé si nos dará para salvarnos, pero este es nuestro fútbol”, advirtió Abelardo.

Cuando le preguntaron qué le había dicho a los guajes antes de saltar al campo contestó: “En la primera charla de la temporada puse dos verbos en la pizarra: disfrutar y competir. Disfrutar porque estamos en Primera y la Primera hay que disfrutarla, pero sólo la disfrutas si compites”.

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