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Atletas nacionalizados a la carta

Aunque se desconocen los criterios, España da la ciudadanía por la vía rápida a 10 deportistas, récord histórico

Mechaal, tras ganar los 1.500 metros Ampliar foto
Mechaal, tras ganar los 1.500 metros EFE

Adel Mechaal se coronó campeón de España en 1.500 y 5.000 metros este fin de semana en Castellón, consiguiendo un doblete nacional por primera vez en 70 años. Los vallistas Yidiel Contreras, oro en los 110 metros, y Orlando Ortega, plusmarquista mundial, obtuvieron las mínimas para el Campeonato del Mundo de Pekín. Tres atletas con un punto en común, la nacionalización. El último en conseguirla, en julio, fue Orlando, cubano de 23 años y residente en España desde 2013. Su nacionalización se hizo oficial por parte del Consejo de Ministros; aunque no siempre es tan fácil. En ocasiones son nacionalizaciones a la carta.

Pasaportes para conseguir medallas

Joan Lino Martínez (Cuba, 1978), nacionalizado en 2004. Bronce en salto de longitud en Atenas. Oro en el Europeo de pista cubierta de 2005.</MC>

Jackson Quiñónez ( Ecuador, 1980), nacionalizado en 2005. Bronce en los 60 metros vallas del Europeo en pista cubierta de 2007. Primer español en clasificarse para la final de 110 metros en Pekín 2008.

Alemayehu Bezabeh (Etiopía, 1986), nacionalizado en 2008. Primer español campeón del mundo en campo a través en 2009, y primero en romper la barrera de los 13 minutos en 5.000 en los Bislett Games de 2010.

Indira Terrero (Cuba, 1985), nacionalizada en 2014. Bronce en 400 metros en el Europeo al aire libre de 2014 y plata en el de pista cubierta de 2015.

Mechaal, por ejemplo, lo tuvo más complicado. Residente en Palamós (Girona) desde los cincos años, el marroquí realizó los trámites de cara al Europeo sub 23, ya con la mayoría de edad. Se lo negaron. Aunque después de cuatro largos años, consiguió su propósito. Y ahora es doble campeón de España. Su entrenador, Josep Carballude, explica que Mechaal no tuvo ningún trato de favor: “Adel decía que no entendía por qué a algunos se les hacía el trámite fácil y a él no. Y sigue sin entenderlo”. Entonces, ¿por qué unos sí y otros no?

Gerardo Cebrián, jefe de comunicación de la Federación Española de Atletismo (RFEA) conoce de primera mano el tema de las nacionalizaciones, pero no tiene la respuesta. “Por ejemplo, Joan Lino [bronce en Atenas en salto de longitud] tardó ocho años en nacionalizarse. No sabemos por qué unos casos van rápidos y otros lentos. No depende de nosotros, sino del Gobierno”, revela.

La Federación se encarga de informar de los deportistas solicitantes, realizando informes sobre su trayectoria y evolución, y luego el Consejo de Ministros decide. Los motivos para dar carpetazo a unos y agilizar otros son una incógnita. Es por ello que poco pudo hacer ante la petición de los vallistas españoles, encabezados por Javier López —se quedó sin el Mundial por la llegada de Ortega y Contreras—, que se reunieron con el presidente de la RFEA, José María Odriozola, para pedir que se limitasen las nacionalizaciones, sin éxito. El director técnico, Ramón Cid, entiende que la Federación Internacional de Atletismo (IAFF) es la responsable de esta desregularización: “Odriozola demandó que solo pudiesen competir un 20% de atletas nacionalizados, y no se quiso asumir”.

Se desconocen los criterios que el Consejo de Ministros utiliza para otorgar la carta de naturaleza

Se desconocen los criterios que el Consejo de Ministros utiliza para otorgar la carta de naturaleza, “por Real Decreto, de forma discrecional, por circunstancias excepcionales”, según el artículo 21.1 del Código Civil. Es decir, una vía de adquisición de la nacionalidad de carácter excepcional cuya aprobación depende enteramente del Gobierno, “una ley/no ley basada en mejorar la imagen del país”, opina Cid. La posibilidad de que el Ejecutivo necesite publicitar más el atletismo en el ámbito internacional fichando atletas de renombre, está en el aire.

La última medalla olímpica española fue en 2004, precisamente de Lino. Y para los Juegos de Río, España quiere contar con los mejores. En 2015 se batió el récord de nacionalizaciones por la vía rápida con 10 deportistas. El atletismo es el deporte donde más se practican y sin una regularización internacional, los atletas saltan de un país a otro para competir sin sanciones, al contrario que en el fútbol. “Es un terreno peligroso y la que tiene que arbitrar es la IAFF”, concluye Cid. Mientras, jóvenes como Mechaal seguirán preguntándose: “¿Por qué unos sí y otros no?”.

Mauri, la otra cara de la moneda

No todas las grandes promesas cubanas acaban en la selección española. Mauri Castillo, plusmarquista absoluto de Cuba en 1.500 y 3.000, además de contar con el récord de categoría junior de 5.000 y medio maratón, salió de la isla rumbo a los Juegos Iberoamericanos de San Fernando (Cádiz) en 2010 sin intención de regresar, igual que muchos de sus compañeros de equipo, lo que le valió problemas por parte de su país de origen, como que no le reconocieran sus marcas por desertar.

Pero el joven atleta nunca regresó. Cuba no le permitía mejorar y acabó en Sevilla, foco del 800, donde Kevin López es referente. Tras dos años de residencia en España, presentó la petición de nacionalización en 2013 sin obtener nunca respuesta. “El mediofondo está mal en España y se está desperdiciando mi talento. El tiempo sigue corriendo para mí”, lamenta. El año pasado la RFEA le mandó la lista de atletas urgentes a nacionalizar. Era el primero. Hoy, todos son ciudadanos españoles menos él.

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