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Reactivar a Bale, la misión más peliaguda de Benítez

Cristiano transmite al Madrid que se sentiría degradado si le obligan a jugar en punta para estimular al galés

Cristiano y Bale celebran un gol al Levante. Ampliar foto
Cristiano y Bale celebran un gol al Levante. Reuters

Jorge Mendes, el agente de Cristiano Ronaldo, se puso en contacto con el Madrid hace un par de semanas para manifestar que su cliente que no está dispuesto a jugar en punta. Así lo refieren fuentes de la dirigencia del Madrid, que recuerdan que el representante portugués advirtió que Cristiano se siente preocupado ante lo que percibe como una corriente para degradarlo en favor de Gareth Bale. La estadística amparó la queja de Mendes. Su jugador es el goleador más prolífico de la historia madridista y ha sido el futbolista más determinante de la plantilla en los últimos siete años. No encuentra ninguna lógica en modificar su posición para satisfacer intereses ajenos. El nuevo entrenador madridista, Rafa Benítez, ya conoce la llamada de Mendes. Sabe que Cristiano, de 30 años, desconfía. Y que tiene motivos.

Un millón de euros de aumento para el galés

Gareth Bale aumentará su salario en un millón de euros netos la próxima temporada hasta alcanzar los 12 millones de sueldo básico, según fuentes de su entorno. El millón añadido automáticamente a sus emolumentos es lo que los contables denominan “consolidación de premios”. Consiste en incorporar al salario básico lo que ha ganado en premios por objetivos, incluyendo estímulos por títulos y otros rendimientos.

En el contrato que Bale firmó con el Madrid se especifica que cada dos años se le consolidarán los premios logrados en el periodo. El derecho es mérito del futbolista tanto como de su avezado representante, Jonathan Barnett. Incluyendo premios, la temporada que viene podría embolsarse hasta 14 millones.

Los representantes del Madrid que se reunieron con Benítez en la segunda mitad de mayo para señalarle lo que la directiva esperaba de su trabajo, solo le ofrecieron firmar el contrato cuando se comprometió a resolver los problemas expuestos. A la cabeza de las exigencias figuró la reactivación de Bale. Una persona próxima al entrenador asegura que todavía estaba en Nápoles cuando un dirigente del club le sugirió —con toda delicadeza— que la mejor manera de impulsar al británico era trasladarlo a la izquierda, puesto que Bale es zurdo. El razonamiento llamó la atención de Benítez y lo alarmó: la izquierda ha sido, desde 2009, la banda del diestro Cristiano.

Algunos miembros de la directiva madridista repiten desde hace ya más de un año que la posición ideal de Bale es la izquierda. Aseguran habérselo oído al presidente, Florentino Pérez. Se extrañaban cuando Ancelotti lo colocaba en la derecha. Uno de los argumentos que Florentino Pérez esgrimió para justificar ante la junta la decisión de prescindir del entrenador italiano fue que, mediante su insistencia en ubicar a Bale a la derecha, exponía las vergüenzas del jugador. En el entorno del palco cundió la acusación de que Ancelotti era cómplice de Cristiano en el arrinconamiento de Bale.

Benítez está perplejo. Conoce la Premier mejor que ningún entrenador español y recuerda que Bale, cuando militaba en el Tottenham, culminaba sus mejores goles en acciones de ataque elaborado partiendo desde la derecha. Solo cuando el Tottenham contragolpeaba le daban libertad para correr por cualquier carril. Ahí están los vídeos para verificarlo. Y ahí están los empleados de la populosa comisión técnica del Madrid, que analizan y emiten informes sobre todo, también de Bale. Según un funcionario de Valdebebas, Benítez ya sabe que la comisión técnica determinó hace mucho que la mejor posición de partida para que Bale haga goles es la derecha. “Bale no ha venido aquí a ser extremo por la izquierda”, dice este funcionario; “no está en el Madrid para tirar centros sino para meter goles”.

El técnico accederá a trasladar a Bale al centro, al menos durante la pretemporada

Eso es lo mismo que dice Jonathan Barnett, el agente de Bale, cuando le interrogan por su muchacho. Barnett insiste en que Bale es el jugador “más caro de la historia del fútbol” y que, en consecuencia, el equipo debe construirse a su alrededor, eximiéndole de sacrificios defensivos como los que le imponía Ancelotti.

Benítez, atribulado, ha comunicado a sus colaboradores que no tiene más remedio que ejecutar aquello a lo que se comprometió. Al menos, durante los meses calientes de la pretemporada. Sacará a Bale de la banda derecha, le liberará de deberes defensivos y procurará conformar a su alrededor una estructura suficientemente acogedora para que haga el mayor número de goles posible. En el proceso, el técnico intentará no molestar a pesos pesados como Cristiano o incluso Ramos, que, según murmuran desde el vestuario, creen que el galés es un consentido del presidente.

El primero de los suspicaces es Cristiano. El portugués no piensa moverse de la banda izquierda porque, al decir de uno de sus compañeros, “no siente que mete goles por estar en el área sino por llegar desde atrás”, y si es desde la izquierda para perfilarse con la diestra, mejor.

Cristiano dice que su santuario se localiza detrás de Benzema, exactamente ahí donde anhela jugar Bale. Está encantado de que Benzema sea su nueve. No quiere ser el benzema de nadie y pide un respeto en atención a los méritos acreditados.

En la última temporada Cristiano metió 61 goles. Bale hizo 17.

 

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