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Paula Badosa, o un porvenir de oro

La española accede a la final júnior de Roland Garros tras vencer (6-4, 7-6) a Vondrousova

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Paula Badosa, durante un partido en París. Getty

Tiene 17 años y nació en Nueva York. "Porque mis padres eran modelos", explica. Suda a la vez y se seca en la sala de prensa porque acaba de darse una paliza de aúpa para derrotar (6-4 y 7-6) a la checa Marketa Vondrousova y acceder así a la final júnior de Roland Garros. "Ha sido duro, muy duro", detalla, en referencia a un duelo durante el que azotaba el sol y caían 32 grados en París, aunque la sensación térmica sobre la arena era superior. "Estaba mareada y tenía ganas de vomitar. Sentía frío y estábamos a casi 40 grados...", detalla la española Paula Badosa Gibert (Nueva York, 1997), una jugadora con un presente brillante y un futuro de oro, de seguir por el camino que ha tomado.

Porque no es la primera noticia que se tiene de Paula en 2015. A principios de año, la española alcanzó la tercera ronda en el Masters de Miami; después, logró colarse en el cuadro femenino en el Madrid Open al superar la fase previa, aunque tuvo que abandonar ante Sara Errani; y ahora tiene la oportunidad de levantar el cetro júnior en París. Hasta hoy, solo la gallega Lourdes Domínguez lo había logrado, en 1999, cuando venció a Stéphanie Foretz.

"Mi referencia es Maria Sharapova", comenta Paula, que comenzó con el tenis a los siete años en Platja d'Aro (Girona), de regreso ya a Cataluña. "Sí, me siento identificada con ella, sobre todo por su juego. Me gusta su estilo y su actitud en la pista", explica, a la vez que puntualiza que a pesar del éxito de ahora en Roland Garros ella es, ante todo, una chica de pista dura: "Soy un poco diferente a las jugadoras españolas. Me gusta más el juego agresivo, los puntos rápidos; cuanto más rápidos, mejor".

Me gusta Sharapova. Me gustan la pista dura y los puntos rápidos"

No alcanza el 1,88 de Sharapova, pero tiene buena planta (1,80) y envergadura. Una fisionomía idónea para los tiempos modernos del tenis, para el juego veloz que se lleva ahora. "Físicamente debo mejorar y puedo jugar contra todas, pero aún me falta más experiencia", dice. A las órdenes de Xavi Budó, el mismo técnico de Carla Suárez, se ejercita en Barcelona, tiene pasaporte doble, es culé hasta la médula -"no hace falta ver el partido contra la Juve, la victoria está asegurada"- y se divierte con las redes sociales. "Un paso más cerca...", escribía este viernes.

Así es. La historia le cita y le mide a la rusa Anna Kalinskaya. Y ella atiende la llamada. Anoten su nombre: Paula Badosa.

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