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El Barça lo echa todo por la borda

Printezis fulmina a los azulgrana con un triple en el último segundo que clasifica al Olympiacos (71-68)

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Printezis celebra el triple final ante un Abrines cariacontecido. EFE

El Barcelona jugó con fuego en Atenas y se abrasó. Un triple de Printezis en el último segundo lo despidió de la Euroliga, de la Final Four de Madrid, donde el Olympiacos competirá con el CSKA, el Fenerbahçe y el anfitrión. El partido, como el tercero, fue igualado, tenso, con errores y aciertos repartidos, con una galopada del Barcelona (29-39), con una furiosa réplica del Olympiacos (50-50), y un goteo de puntos y relevos en el marcador que llenaron el último cuarto de una tensión suprema. Lo tuvo el Barcelona en la mano, pero lo echó todo por la borda.

El equipo azulgrana dominaba por cuatro puntos a falta de 71 segundos (61-65). A partir de ahí, se acentuó su tembleque. Abrines acababa de fallar un tiro libre, Mantzaris anotó un triple, Tomic le dio un balón envenenado a Satoransky y Printezis aprovechó el regalo para poner el 66-65 en el marcador. Y así, hasta que Mantzaris, con 68-67, le hizo falta a Navarro. Quedaban cinco segundos. El capitán azulgrana se apostó en la línea de tiros libres. Falló el primero, el séptimo de su equipo en un partido que requería tolerancia cero con los errores. Navarro anotó el segundo y empató a 68.

OLYMPIACOS, 71; BARCELONA, 68

Olympiacos: Spanoulis (17), Mantzaris (11), Darden (3), Printezis (14), Dunston (2) –equipo inicial-; Petway (8), Hunter (8), Papapetrou (0), Sloukas (6), Lafayette (2) y Lojeski (0).

Barcelona: Satoransky (12), Navarro (8), Abrines (11), Lampe (4), Tomic (13) –equipo inicial-; Doellman (5), Marcelinho (2), Abrines (11), Pleiss (4), Thomas (4) y Olesson (5).

Parciales: 16-17, 13-20, 21-13 y 21-18.

Árbitros: Jovcic (Serbia), Viator (Francia) y Zamojski (Polonia). Eliminaron a Dunston por faltas personales (m. 35).

Pabellón de la Paz y la Amistad de Atenas. 11.500 espectadores. El Olympiacos se clasifica para la Finl Four y el Barcelona queda eliminado.

Quedaban esos cinco segundos. Un escenario, un guion, una atmósfera ideal para Spanoulis y Printezis. Lo sabían ellos; probablemente también la defensa del Barcelona, pero no lo pareció. Sloukas tomó el balón se fue a caracolear a la zona del Barcelona, atrajo a la defensa y buscó la posición abierta de Printezis, que donde puso el ojo, puso el balón. Su triple remató al Barcelona. Un castigo cruel si se quiere, porque durante muchos minutos el equipo de Xavi Pascual estuvo a la altura de los acontecimientos, sobre todo en los primeros 22.

Pero toda la concentración y el cuidado de los detalles que demostró hasta ese momento, los echó a perder después. En el tercer cuarto, el Olympiacos se ventiló 10 puntos de desventaja como si nada. El Barcelona se empecinó con los triples, se olvidó de trabajar más a fondo las jugadas, de evitar faltas y pérdidas de balón, y hasta se observó cierta tendencia a especular más que a administrar. Se sabía que cada tiro libre, cada pérdida, cada infinitesimal error podía costarle carísimo. Así fue.

Volvió el Barcelona a perderle la pista a Mantzaris, un tipo que ha descerrajado triple tras triple, a menudo con impunidad y, eso sí, con un acierto admirable durante toda la eliminatoria. Con la misma impunidad que Printezis dio el tiro de gracia, y algunos otros previamente. La misma con la que Spanoulis manejó los hilos, por más que Satoranksy completara un buen partido y se desgastara con el relevo de Oleson las ayudas de los pívots, que salieron en su ayuda.

Doellman apareció puntualmente mediado el último acto. Muy poco para un jugador de su cotización, un poco en consonancia con lo que le ha pasado al Barcelona a lo largo de sus cuatro batallas con el Olympiacos. Da la sensación de que tiene más equipo, más recursos, pero solo los ha expuesto en tramos aislados y de que, en definitiva, Xavi Pascual ha acabado perdiendo también la batalla estratégica.

En cada partido, por una u otra razón, el Barcelona ha echado de menos la aportación de un manojo de jugadores. En El Pireo se preguntó por Marcelinho, por Nachbar, por Thomas, por Doellman, y por supuesto, por Hezonja, que no jugó ni un minuto, y a cuyos representantes les faltó tiempo para anunciar, nada más acabar el partido, que se declara elegible para el próximo draft de la NBA. No podía acabar de peor manera el viaje del Barcelona a Grecia, en una temporada en la que va dando tumbos, incapaz de enderezarse, destripado por un rival tras otro.

Xavi Pascual: “No hemos podido con las adversidades”

Xavi Pascual asumió la eliminación. “Siento y hago mío el dolor de los seguidores del Barça. Comprendo cómo se pueden sentir. Hemos conseguido estar casi siempre en la Final Four y la derrota es una decepción. Soy el máximo responsable”. El entrenador del Barcelona añadió: “La eliminatoria ha sido muy igualada. Hemos jugado un partido muy completo, con muchas adversidades que no hemos podido controlar”.

Navarro lamentó las oportunidades perdidas. “Lo hemos tenido otra vez cuando íbamos cuatro arriba. Hemos hecho una mala defensa y una pérdida que no se entiende. Estamos muy jodidos, pero tenemos que levantarnos como sea”. El capitán del Barcelona habló sobre el arbitraje: “Cuando ellos (el Olympiacos) van a Barcenlona no nos pitan de esta manera. Nos pasa siempre un poco lo mismo”.

Joan Creus, director deportivo, criticó el arbitraje y añadió: “La derrota cuesta de asimilar, pero hay que levantarse. Los jugadores han luchado mucho y el cuerpo técnico ha preparado muy bien la eliminatoria. No ha podido ser”.

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