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Las tres razones por las que se estrelló Simeone en el Bernabéu

El Atlético no supo sacar provecho de las bajas del Madrid

Estos son algunos de los apartados en los que falló el equipo rojiblanco

Real Madrid - Atlético
Raúl García consuela a Arda por su expulsión. REUTERS

El empate a cero de la ida en el Vicente Calderón brindó al Atlético la posibilidad de realizar ese juego de contragolpe y asedio en el centro del campo que tanto ha trabajado su técnico. Una fórmula que había logrado cortocircuitar al Madrid en los siete anteriores enfrentamientos esta temporada y en los que acumulaba un balance de tres victorias y cuatro empates. Sin embargo, la apuesta de Simeone no resultó la apropiada para superar a los blancos, que a pesar de las bajas, terminaron llevándose la eliminatoria con un gol de Chicharito en el minuto 88. Estos son tres apartados en los que el Atlético no consiguió imponerse a su rival y que terminaron condenándole a la derrota.

Gámez salta con James ampliar foto
Gámez salta con James REUTERS

Poca influencia por las bandas. La alineación de Gámez en lugar de Siqueira en el lateral izquierdo resultó la mejor indicación para adivinar las intenciones de Simeone en cuanto al juego ofensivo por las bandas. El malagueño destaca por su potente saque de banda y por defender de manera más ordenada que su compañero de puesto. Sin embargo, a Gámez le perjudica sobremanera su condición de diestro a la hora de darle salida a las jugadas en las que llega a tener posibilidades de centro. Ante el Madrid apenas se le vio intimidar a Carvajal, y aunque centró en seis ocasiones (las mismas que Siqueira en el partido de ida), ninguno de sus pases generó remate alguno de Mandzukic. Sólo con dos saques de banda (uno en cada lado del campo) consiguió comprometer a la defensa del Madrid.

Tampoco Juanfran resultó un puñal por el lado derecho. El internacional español sólo centró en una ocasión al área (por las 5 del encuentro de ida), no cometió ninguna falta (tampoco en el Calderón) y perdió seis balones (uno más que en el encuentro anterior). Su escasa asociación con Arda (el español sólo le entregó el balón en seis ocasiones) alivió a Coentrão, que se permitió pisar campo rival a menudo y centrar al área en tres ocasiones. A pesar de su falta de rodaje, el defensa portugués no pasó excesivos agobios.

Koke salta con Cristiano ampliar foto
Koke salta con Cristiano EFE

Centro del campo poco agresivo. En el reparto de faltas, el Madrid salió vencedor con un total de 15 por 12 de los rojiblancos. A pesar de las bajas con las que contaban los blancos (especialmente notable fue la ausencia de Modric en el centro del campo), el Atlético no fue capaz de hacerse con el espacio central y aprovechar la falta de experiencia de Ramos. Quien peor lo pasó fue Saúl, del que Simeone pretendía exprimir su potencia física, y que, sin embargo, acabó siendo sustituido en el descanso. Antes perdió 5 balones, sólo recuperó tres y entregó eficazmente la pelota a un compañero sólo en 5 ocasiones. "Hizo un buen partido pero con Gabi buscaba algo más de equilibrio", así justificó el técnico argentino su cambio. Sin embargo, el capitán rojiblanco tampoco mejoró demasiado los números de su compañero. Perdió dos balones más (7), recuperó 2 veces más el balón (5) y realizó 41 pases buenos. El Madrid se hizo con la posesión del balón (66% frente al 34% de los rojiblancos).

Ante la imposibilidad de hacerse con el control del balón, Koke acabó convertido en el primer taponador de la línea defensiva del Madrid. Al vallecano se le vio con frecuencia por el suelo, lanzándose a evitar que los blancos salieran con el balón jugado con facilidad por las bandas. A pesar de ser el jugador del Atlético que más veces remató a portería (2), también fue el jugador del centro del campo que más faltas realizó (10). Fruto de una sobre Carvajal vio la cartulina amarilla. Tampoco logró sacar provecho del lanzamiento de saques de esquina.

Carvajal presiona a Griezmann ampliar foto
Carvajal presiona a Griezmann EFE

Sin remate no hay gol. La presencia de Mandzukic en ataque junto a Griezmann resultó una mezcla infructuosa. El resumen final de su participación se reduce a ningún remate entre ambos, dos intentos de regate por ninguno realizado y sólo seis jugadas finalizadas por el francés por 12 del croata sin que el balón llegase en ningún momento a las manos de Casillas. La oportunidad más clara fue un remate de Gámez desde fuera del área que atrapó con seguridad el portero blanco, y un remate muy desviado de Raúl García cuando apenas restaban un par de minutos para el final del partido.

Tampoco en los cambios encontró mejoría el Atlético. Simeone cambió primero a Griezmann por Raúl García y después sustituyó a Tiago por Giménez. El mensaje de la entrada del central uruguayo dejó a las claras que para el técnico argentino no cabía otra posibilidad de marcar que fruto de una jugada de estrategia. Sin embargo, a poco de su salida y tras la expulsión de Arda llegó el gol de Chicharito, que volvió a dejar claro que por más defensas que se incluyan no se defiende mejor. Sin capacidad para estirar al equipo por la ausencia de algún jugador con capacidad de desborde en velocidad el Atlético murió ahogado por la presión de su cinturón.

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