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El Barça se pone el chaleco

El equipo azulgrana utiliza el GPS en todos los entrenamientos para poder, entre otras cosas, prevenir lesiones

Messi lleva el chaleco GPS, todavía con publicidad. Ampliar foto
Messi lleva el chaleco GPS, todavía con publicidad.

Durante los cursos anteriores, varios futbolistas del Barcelona mostraban su desapego e incomodidad a llevar el chaleco GPS, por lo que su uso casi se reducía exclusivamente a la pretemporada. “Decían que les restaba un poco de la movilidad y pesaba más de la cuenta para poder entregarse a tope en los entrenamientos”, señalan desde la entidad azulgrana. Razones o excusas que, sin embargo, desatendieron desde el primer momento el técnico Luis Enrique y el preparador físico Rafael Pol, dado que entendían que por primera vez tenían todas las herramientas tecnológicas para alarmar sobre futuras lesiones y también para cuantificar valores de fatiga o desgaste muscular, entre otras cosas, que ayudarían a dar con el once del próximo partido y así poner en práctica sus rotaciones con la idea de llegar al final del curso con más futbolistas y en mejor forma. El tiempo parece dar la razón al cuerpo técnico, también a la tecnología.

A pie de césped de la ciudad deportiva hay un receptor de señal que recoge todos los datos de los GPS que ahora sí llevan todos los jugadores a lo largo de la semana. Los datos del receptor se plasman directamente en un ordenador que llevan consigo a pie de campo desde el cuerpo técnico y, a su vez, todo ello se sincroniza automáticamente con el COR —sistema informático pionero en el fútbol que desarrolló el área deportiva destituida y que engloba todo lo médico, deportivo, contractual…—, donde está el histórico de valores de GPS y de todos los otros valores cuantitativos y cualitativos. “Los GPS son para que no se pierda ninguno”, bromeó ayer Luis Enrique. Aunque luego aclaró: “Te dan mucha información de qué es lo que hacen y a qué intensidad lo hacen los jugadores. También sirven mucho para prevenir. En el caso de que haya un jugador que se inhiba por algún dolor y no tenga los mismos apoyos, la misma carga con las dos piernas se ve claramente con el GPS y se puede anticipar”.

El año pasado sufrieron 44 lesiones musculares y en este están en 20 y revisten menos gravedad

Cada chaleco, que ahora lleva una cinta negra adhesiva en la parte frontal para tapar la marca irlandesa de STATSports porque desde el club entienden que es dar publicidad gratis a una empresa que no patrocina al Barça, cuesta alrededor de los 1.500 euros. “Son tan caros como útiles”, resumen desde el Barcelona. De hecho, casi todos los clubes ingleses lo utilizan, además de otros como el Juventus, Galatasaray, Leverkusen… u otros clubes de deportes variopintos como los Bulls o los Knicks de la NBA, los Carolina Panthers de fútbol americano o los Chiefs Rugby de Nueva Zelanda. El GPS, así, controla variables primarias como la velocidad, la distancia, las aceleraciones y desaceleraciones, impactos, índice de fatiga muscular y las carreras que superan el 21 km/h, que es lo que se considera un sprint. “Estas aceleraciones y sprints son los datos más importantes para poder evaluar los riesgos de lesión”, desvelan desde el Barcelona. También ofrecen un mapa de calor para expresar por dónde y cuánto corre el futbolista. “Aunque esto, como no dejan usarlo en los partidos, son datos que tampoco sirven de demasiado en los entrenamientos”, destacan desde el club. Pero sí son útiles para evitar lesiones.

Durante la temporada pasada, el Barça padeció 44 lesiones musculares, de las cuales nueve fueron roturas y 15 se sucedieron en el bíceps femoral (tal y como reseñó en un estudio Catalunya Ràdio). En esta, sin contar con Vermaelen porque ya llegó lesionado, las lesiones musculares se quedan en 20, con apenas cuatro roturas y sólo una lesión en el bíceps femoral (de Alves, que tuvo una elongación que le apartó dos semanas del terreno de juego). “Es indudable que el GPS nos ayuda a vigilar este tipo de lesiones”, convienen desde el club; “porque cuando está a punto de lesionarse los valores se disparan”. Luis Enrique lo tiene claro: “Espero que siga la racha de las pocas lesiones. Este es un deporte especial porque hay muchos traumatismos, muchos golpes, donde a veces también influye el factor suerte”.

Aunque esto es insuficiente para el Barça, obsesionado como está en conseguir ropa inteligente y ligera. “El problema es que cuestan mucho dinero y no tienen apenas mercado, por lo que es complicado de hacer”, revelan. Pero ya colaboran con un par de universidades para desarrollar camisetas que analizan el sudor del jugador, la cantidad y sus componentes, por lo que conseguirán hacer una recuperación exacta de lo que pierdan (sodio, magnesio…). Pero este paso, presuponen, se dará el próximo año. Ahora toca el Celta y seguro que Luis Enrique valorará, entre otras cosas, los datos del GPS.

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