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El año en blanco de Chicharito

El punta mexicano, que nunca había jugado tan poco (590 minutos), sobrevive en el Madrid y se desahoga con la selección

Chicharito, en un entrenamiento del Madrid Ampliar foto
Chicharito, en un entrenamiento del Madrid

“Vengo a ayudar y a aprovechar cualquier oportunidad que se me dé. No quiero ser conformista, no existe la perfección, pero hay que buscarla. Cuando llegué a Inglaterra dudaron de mí por no ser el más alto ni el más fuerte. Aquí vengo a aprender y a adaptarme lo más rápido posible”, dijo Chicharito el día de su presentación en el Real Madrid. Aprender, parece que sigue aprendiendo. Ayudar, ha ayudado bien poco. Ancelotti apenas ha contado con él.

El delantero mexicano de 26 años nunca había jugado tan poco: suma 590 minutos en lo que va de temporada (228 en Liga, 182 en Champions y 180 en Copa) y ha anotado 4 goles. Ha sido titular sólo en cinco partidos (además de los dos de Copa, en Europa contra el Ludogorets y en Liga contra el Levante en la primera vuelta) y ha disputado 90 minutos en cuatro. Ancelotti le ha utilizado alguna vez para perder tiempo y la mayoría como recambio, pero con el partido ya resuelto. Sólo en los dos derbis contra el Atlético en Liga, en Mestalla, San Mamés y en casa contra el Villarreal, lo envió al campo para intentar cambiar el marcador. Algo imposible, por ejemplo, en el duelo en el Calderón de principios de febrero (4-0 para el Atlético).

“Nunca pensé que iba a ser titular, tenía claro y creo que él también, que no venía a quitarle el sitio a Benzema. Pero sí a jugar un poco más, a reemplazar a Morata. A ser suplente pero con cierta regularidad, como para disputar la última media hora de partido. La especialidad del Chícharo, de hecho, es cerrar partidos, de ahí su gran porcentaje de efectividad en la Premier. Lo que no me esperaba es que se lo comiera Jesé y tuviera tan poco protagonismo”, explica Paola Núñez, periodista mexicana de Espn.com “La página web de ESPN para Estados Unidos reclama más informaciones de Cristiano o Bale, por ejemplo, pero la de ESPN para Latinoamérica sí que quiere saber del Chicharo aunque no juegue”, añade.

El delantero mexicano vive, solo, en la Finca en una casa de 500 metros cuadrados con piscina, gimnasio y sauna

Daniel Chanona, otro periodista mexicano en Madrid (corresponsal del diario Esto), sí reconoce que el volumen de información ha bajado. “Los dos primeros meses, el fichaje del Chícharo y su llegada a Madrid reclamaron mucha más información, según se iba viendo que su papel era secundario, empezamos a darle menos importancia”, analiza. Comparte con su compañera la sorpresa por lo poco que ha jugado Chicharito con Ancelotti.

“Sabíamos que venía a un equipo con delanteros con mayor calidad, él es un rematador de área. No nos esperábamos que fuera titular, pero sí que tuviera más minutos. Eso es lo que nos desconcierta. Se ha abierto un debate en México entre quien le considera un valiente y quien no entiende porque no se buscó otro equipo para tener más minutos. Chicharo es un perseverante, constante, disciplinado, por algo le siguen llamando en la selección”, añade. Con México, precisamente, marcó la semana pasada. Fue el tanto de la victoria ante Ecuador y su primer gol desde noviembre.

“Mi situación es frustrante. Yo coopero, ayudo y doy el cien por cien en los entrenamientos, pero en los partidos mis oportunidades son nimias. Estoy en el equipo, pero quedo fuera en lo que es más importante. A veces mi confianza se desmorona, aunque trato de mantenerla lo más alta posible”, se desahogó en Fox Sport después del partido con su selección. Era la primera vez que lo hacía. En Valdebebas nadie duda de su disciplina y compromiso.

Reta a sus amigos en torneos con la Play (en los que siempre es titular). Le apasiona probar y estudiar tácticas

Dicen que se mata a trabajar y que en el vestuario le quieren mucho y observan sorprendidos cómo no se le haya quitado la ilusión. “No es lo esperado, es parte del futbol y hay que vivirlo así. No hay jugador en el mundo que trabaje para quedarse en el banquillo o sueñe con el banquillo. Jugaré o no jugaré, pero lo importante es que se vea lo profesional que soy, mis abuelos me enseñaron que este es un deporte de equipo”, confesó hace poco en una entrevista en la misma cadena.

El delantero mexicano vive en la Finca en una casa de 500 metros cuadrados con piscina, gimnasio y sauna. Vive solo; su padre va y viene y después de Navidad se quedaron algunos amigos de México. Cuando no los tiene cerca, los reta en torneos de Play (en la que, por supuesto, él siempre es titular). Le apasiona probar y estudiar tácticas. En Valdebebas a los que reta son Nacho e Illarramendi. Se queda habitualmente con ellos después de los entrenamientos.

Íntimo amigo de Keylor Navas, dice que Sergio Ramos y Pepe son los que más le ayudaron a adaptarse en Madrid. Llegó al club cedido con opción de compra. Pero ya está buscando una salida. La forma de jugar de Ancelotti –con tres hombres arriba más combinativos- no ha beneficiado a Chicharito, rematador puro y duro. “Si no juego, que al menos no se diga que es por mí, por mi talento o por mi actitud. Si este año termina así, será otro año más de aprendizaje, todo año yo lo veo así. Te vaya bien, mal, regular, siempre aprendes. Así me lo estoy tomando: estoy conviviendo día a día con los mejores del mundo algo vas a aprender”.

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