EUROLIGA TOP 16 | PANATHINAIKOS-REAL MADRID

El Panathinaikos zarandea a un Madrid hipotenso

Los de Laso firman su peor actuación europea del curso y sucumben (85-69) ante la embestida de Pappas, Nelson y Gist

Pappas supera a Llull y Ayón
Pappas supera a Llull y AyónARIS MESSINIS / AFP

El Madrid llegó a Atenas con el estómago lleno y padeció una indigestión. Con la clasificación para cuartos ya certificada, el factor cancha encarrilado y el primer puesto del grupo en su mano, al conjunto de Laso le faltó hambre en el OAKA y se lo comió un Panathinaikos voraz. Primero hipotensos y después desquiciados, los blancos sufrieron un severo correctivo que quedó certificado en su horrorosa estadística: 69 puntos (la peor anotación de la temporada), 13 de 36 en tiros de dos, 9 de 24 en triples, 11 pérdidas de balón y una imagen que retrotrajo a la de finales de año. Junto a la sufrida en Tel Aviv ante el Maccabi, fue sólo la segunda derrota del Madrid en los 23 partidos que llevan disputados en 2015, pero fue también la peor versión del subcampeón de Europa que cortó en seco una racha optimista y ascendente. Nikos Pappas (22 puntos), DeMarcus Nelson (16) y James Gist (13) se apuntaron la gloria. Apenas Carroll resultó reconocible entre los visitantes.

Panathinaikos, 85-R. Madrid, 69

Panathinaikos (19+22+28+16): AJ Slaughter (5), Diamantidis (2), Batista (8), Giankovits (4) y Gist (13) -equipo inicial-, Pappas (22), Mavrokefalidis (8), Blums (3), Fotsis, Lawal (4) y Nelson (16).

Real Madrid (15+20+18+16): Llull (11), Rivers (3), Rudy (12), Reyes (11) y Bourousis (2) -equipo inicial-, Nocioni, Carroll (16), Ayón (4), Slaughter (4), Maciulis (2) y Rodríguez (4).

Árbitros: Ilija Belosevic (SER), Fernando Rocha (POR) y Piotr Pastusiak (POL). Eliminaron por personales a Diamantidis por el equipo griego.

Partido de la undécima jornada del Top 16 disputado en el Pabellón Olympic Sports Center de Atenas ante 17.200 aficionados.

Arrancó destemplado el Madrid y pronto perdió el paso ante la intensidad del guion de Panathinaikos. Gist y Batista se postularon como arietes en la pintura y Pappas completó la vigorosa puesta en escena bajo los aros del conjunto de Dusko Ivanovic. Se defendieron de la embestida los madridistas afinando desde el perímetro y, a base de triples, encontraron el avituallamiento necesario para contener los primeros estirones locales en el marcador. Dos bingos de Llull y otro más de Rivers desde el 6,75 disimularon la endeblez defensiva de los blancos en el primer cuarto, aunque cuando DeMarcus entró en escena los verdes ensayaron el demarraje (27-19, m. 13).

Reclutó Laso a Slaughter y el Madrid ganó consistencia en el rebote, pero la medicina tuvo un efecto pasajero. Sergio Rodríguez puso la cuota de dinamismo y Rudy la de puntería y, con un parcial de 2-10, el pulso volvió a equilibrarse (29-29, m. 15). Sin embargo, el Panathinaikos siguió empleándose a fondo para contener el pick and roll aun a costa de conceder más espacio en el perímetro y le dio resultado para conservar el mando (41-35, m. 20). Las pérdidas de balón (7 al descanso) y la inferioridad en el rebote (en los primeros 20 minutos: 7-1 en ataque; 21-15 en el total) lastraban al Madrid que descarriló al regreso de la caseta. Cuando los blancos habían decidido protegerse por dentro llegó la tormenta exterior. Un triple de Gist, otro de Blums y uno más de Pappas le dieron al Panathinaikos el margen para la escapa definitiva (52-41, m. 23).

No fluía el juego del Madrid. En el OAKA no había espacio para las carreras y se jugaba a lo que quería el Panathinaikos. Gist era un martillo y Pappas un tormento. El escolta de los verdes sacó lustre a su estado de gracia y se lanzó a la yugular de su rival. Con una vertiginosa penetración y dos tiros libres alcanzó los 20 puntos y cerró un tercer cuarto apoteósico (28-18 en ese parcial) que condenó a un Madrid irreconocible y atascado (63-59, m. 30). Para entonces, Pappas era gobernador plenipotenciario sobre el parqué con una estadística impoluta en la que solo figuraba un tiro libre fallado. La diferencia alcanzó los 20 puntos (78-58, m. 34). El último cuarto fue reducto de cuentas pendientes, tensiones y técnicas que cerraron un partido nefasto para el Madrid aunque de consecuencias corregibles por el bagaje acumulado. En la pelea por el primer puesto, aun tiene un triunfo de ventaja sobre el Barça y 24 puntos en el average particular.

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