‘Atlético Leverkusen’

El conjunto alemán utiliza un estilo de juego inspirado el de su rival

Mandzukic, presionado por Bellarabi y Castro en la ida
Mandzukic, presionado por Bellarabi y Castro en la idamaja hitij (EFE)

Hubo varias cosas en el partido de ida en el Bay Arena de Leverkusen que preocuparon a Simeone. Más allá del resultado (1-0), seguramente la mejor parte de un mal episodio, lo observado por el argentino tuvo más que ver con lo inesperado del comportamiento de un rival con fama de blando, que, sin embargo, se descubrió como una máquina voraz, sospechosamente similar al reflejo rojiblanco que tenía enfrente. De ese diagnóstico inicial penden una serie de apartados más concretos que tratará de poner de nuevo en funcionamiento el Bayer en el Calderón, puesto que el modelo de Roger Schmidt neutralizó por completo a un Atlético que no encontró la forma de librarse de sí mismo.

En Alemania, el Leverkusen tuvo más la pelota (el 63% del tiempo de juego), con ella en su poder generó más pases (445 a 148) y realizó más faltas que el Atlético para tratar de recuperarla (25 a 10). De la conjunción de esos tres aspectos se descubre la justificación al resultado.

Tenemos que mantener la cabeza fría y hacer lo que sabemos” Roger Schmidt, entrenador del Bayer Leverkusen

“Ellos juegan así y lo hacen muy bien, tienen un juego muy similar al nuestro”, valoró entonces el técnico rojiblanco tras el final de un encuentro que se decantó gracias a un latigazo de Çalhanoglu, aunque la diferencia pudo ser mayor. Tal fue la simbiosis entre alemanes y colchoneros, que hasta Schmidt se vistió de Simeone al encararse con el argentino cuando este le recriminó el volumen de faltas que acumulaba su equipo. También el preparador alemán adoptó el rol que le tocaba (utilizó la misma indumentaria negra que Simeone) sabiendo que es desde la banda desde donde los jugadores rojiblancos encuentras soluciones en los gritos de su entrenador.

Schmidt, durante un entrenamiento en el Calderón
Schmidt, durante un entrenamiento en el CalderónPIERRE-PHILIPPE MARCOU (AFP)

En el segundo episodio las cartas del Leverkusen volverán a ser las mismas. En el vestuario del Atlético son conscientes de que la presión alta y la intensidad ofensiva volverán a determinar el patrón de comportamiento del conjunto alemán. Valoran que es a partir de ese desnivel desde donde se multiplican las opciones para volver a quedarse anulados en ataque.

“Vamos a salir a ganar. Sabemos que no va a ser fácil, pero vamos a dar lo mejor que tenemos”, aseguró ayer antes del último entrenamiento Karim Bellarabi, delantero alemán de origen marroquí. “Hemos llegado muy lejos pero nos gustaría llegar más lejos todavía”.

Lejos del mensaje obvio, pero en la misma línea se manifestó su técnico. “No me fío de una dinámica negativa del Atlético, hace no mucho ganó al Madrid, y con diez pudo ganar al Espanyol”, confió Schmidt. “Sabemos que el Atlético es un equipo que lo da todo, con una mentalidad muy fuerte y mucha intensidad. Y sabemos que en un ambiente tan caliente tenemos que mantener la cabeza fría y dedicarnos a hacer lo que sabemos”..

Eso que asegura saber consiste en vestir a su equipo con las señas del Atlético solo que cambiándole el apellido.

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Sobre la firma

GORKA PÉREZ

Es redactor de la sección de Economía y está especializado en temas laborales. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en Cadena Ser. Es licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco y Máster en Información Económica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

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