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Neymar se divierte en Elche

El delantero del Barcelona sale airoso de su enfrentamiento con Damián y, tras conectar con Messi, redondea un duelo que se abrió desde la estrategia

Messi celebra uno de sus goles junto a Neymar y Pedro. / JOSE JORDAN (AFP) vídeo: sogecable

El Barcelona ha tomado velocidad de crucero desde que tocó fondo en Anoeta. Incluso golea en los partidos más planos, sin miga, como el de Elche, un equipo abatido por la gracia de Piqué y las virguerías de Messi y sobre todo de Neymar. Las rotaciones, necesarias a pesar de que los azulgrana no tienen margen de error, dejaron tocada la sala de máquinas. A falta de fútbol colectivo, se impuso el balón parado, una suerte extraña en el Barça, y la pegada de una delantera sin Suárez.

Elche, 0-Barcelona, 6

Elche: Tyton; Damián, Roco, Pelegrín, Cisma (Edu Albacar, m. 59); Adrián (Lombán, m. 71), Pasalic; Ñíguez (Coro, m. 81), Fajr, Víctor; y Jonathas. No utilizados: Manu Herrera; José Ángel, Álvaro y Cristian Herrera.

Barcelona: Bravo; Montoya, Piqué, Bartra, Jordi Alba (Adriano, m. 69); Rafinha, Mascherano (Busquets, m. 69), Xavi (Sergi Roberto, m. 71); Pedro, Neymar y Messi. No utilizados: Ter Stegen; Alves, Iniesta, Luis Suárez.

Goles: 0-1. M. 35. Piqué. 0-2. M. 55. Messi, de penalti. 0-3. M. 68. Neymar. 0-4. M. 71. Neymar. 0-5. M. 87. Messi. 0-6. M. 92. Pedro.

Árbitro: Clos Gómez expulsó a Fajr por doble amarilla (m. 57). Amonestó a Cisma, Ñíguez, Pelegrín, Jonathas, Mascherano, Alba y Lombán.

Martínez Valero. 28.235 espectadores.

Vencido Tyton, los goles llegaron de forma fácil y sencilla para el Barcelona. A los azulgrana les alcanzó con poca cosa para poner tierra de por medio y cerrar después el partido, sobre todo por la inferioridad del Elche, que jugó más de media hora con uno menos por la expulsión de Fayçal, tan merecida como la que le perdonó el colegiado a Pelegrín después de cometer penalti sobre Neymar, más terminal que Messi. Al argentino le dio por ejercer de 10 después de no funcionar como 9 ni como 7.

Luis Enrique cambió a los tres futbolistas de medio campo y puso a Messi de falso 9. Varió la mecánica de juego y los automatismos ante un contrario que se desplegó con tres mediocentros por detrás del gladiador Jonathas. Aumentó la posesión y el volumen de fútbol en la divisoria azulgrana y por el contrario perdió de salida verticalidad, profundidad y llegada, excesivamente pendiente de las conducciones de Messi, alejado del arco de Tyton.

A pesar de la intensidad contagiosa de Mascherano, ubicado como pivote, al equipo le faltaba sorpresa, apenas le daba velocidad al balón, no encontraba soluciones ofensivas frente al organizado rival. No había ocasiones, se echaba en falta a Alves y a Rakitic y sólo se advertía la trifulca de Neymar con Damián. Hubo un momento en que pareció como si Messi nunca hubiera jugado en la punta de ataque del Barça. La incomodidad del 10 se extendió a todo el equipo de Luis Enrique.

Los barcelonistas miraban extrañados al banquillo, hablaban más que jugaban, no aparecían los laterales y menos Montoya, poco fiable, para la tranquilidad del Elche. No jugaba ni por dentro ni por fuera el Barcelona, incapaz de rematar entre los tres palos, y Fayçal por el contrario exigió dos veces seguidas al solvente Bravo. Agresivo y bien plantado, el Elche no concedía oportunidades y sus contras tenían mucha intención, sobre todo cuando encaraban a Alba y Montoya.

El partido estuvo más de media hora muy igualado, sin desequilibrio por parte del Barça, parecido al que provocó la estruendosa caída en Anoeta. Los azulgrana no tenían más recurso que la estrategia, especialmente las faltas manejadas por Messi. Hasta que en la tercera intervino Xavi y sin demora ni pedir distancia, con la zaga local en Babia, puso la pelota en el segundo palo para el resolutivo Piqué. El central paró el cuero con el pecho y enganchó un tiro que batió a Tyton después de dar en Cisma.

El partido estuvo más de media hora muy igualado, sin desequilibrio del Barça

A partir del gol de Piqué, los azulgrana mezclaron mejor, más organizados desde que los interiores recuperaron su puesto natural (Xavi a la derecha y a la izquierda Rafinha) y Messi se desplazó hasta el extremo derecho mientras centraba su posición Pedro. A los barcelonistas, sin embargo, les costó estabilizar su fútbol, los centrales cometieron hasta tres errores seguidos y el Elche estuvo un rato cerca de Bravo.

Apareció entonces Neymar y se marcó un final de partido estupendo, en la línea de las muy buenas actuaciones que tiene desde la llegada de Luis Enrique. A la carrera, sorteando rivales, le sacó un penalti de libro a Pelegrín, transformado por Messi, y después marcó dos tantos en dos asistencias preciosas del 10. Neymar y Messi se relamieron desde la expulsión de Fayçal. El brasileño ya cuenta 19 goles mientras el argentino alcanza 31.

Messi no quiso despedirse sin dejar su tanto de jugada y le puso el punto final de forma precisa a un pase de Neymar. La guinda la firmó el trabajador Pedro, para completar la goleada de la delantera, después de un centro decisivo de Neymar en una acción iniciada por Rafinha. Ya son 23 tantos desde Anoeta y 18 ante el Elche en cuatro partidos mientras Bravo solo ha encajado nueve en la Liga. Messi cuenta los goles a favor y Luis Enrique se felicita por los que no recibe: es el equilibrio del Barça.

Aunque la intensidad defensiva fue escasa, los puntas no perdonaron ni una en una segunda parte tan divertida como dificultosa resultó la primera, cuando Neymar se las tenía con Damián. A la que se soltó, Neymar conquistó el Martínez Valero con la complicidad de Messi. Al Barça le salió un partido a pedir de boca.

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