Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las grietas del campeón

El Atlético necesita mejorar el lateral izquierdo, a Gabi y la eficacia de Mandzukic

El croata Mario Mandzukic cabecea en un partido contra el Levante. Ampliar foto
El croata Mario Mandzukic cabecea en un partido contra el Levante. AFP

El derbi en casa con el Rayo Vallecano (20.00, Canal + Liga y GolT) abre la segunda vuelta del Atlético. Tras la primera, al campeón le asoman algunas grietas por cerrar. Sus márgenes de mejora apuntan a una mayor solidez en el lateral izquierdo; a un repunte de Gabi o consolidación de Mario; y a una mayor eficacia de los delanteros y de los llegadores de segunda línea. El rendimiento colectivo, con algún desplome en intensidad o de concentración en las derrotas (Mestalla, Anoeta y Camp Nou), ha sido notable.

Ante el crecimiento de Griezmann, el debate se ha trasladado a quién le acompaña, si Torres o Mandzukic, contragolpe o artillería pesada de área

La primera parte del campeonato enseñó a un equipo que se amoldó con celeridad al brusco trueque Mandzukic—Diego Costa. Tuvo Simeone que desacostumbrar a sus jugadores a la secuencia robo de balón y búsqueda inmediata de espacios en largo, tan fundamental en los éxitos conseguidos, para jugar más cerca del área y potenciar a Mandzukic. Esa nueva propuesta deparó a un equipo que aumentó casi en un 10% sus niveles de posesión. También logró el técnico disminuir el impacto de la pérdida de Courtois con la titularidad notable de Moyá . La otra baja sensible, la de Filipe Luis, la minimizó trasladando el peso en el juego de ataque al costado de Juanfran.

Aparenta el campeón tener más asuntos que mejorar en el rendimiento individual que en el grupal. La segunda parte del partido de Copa en el Camp Nou reafirmó que, ofensivamente, hay un Atlético con Mandzukic y otro sin él. Mejor dominador, pero peor contragolpeador. En términos de goles el croata sale perdedor en la comparación con su predecesor. Costa acabó la primera mitad del curso liguero anterior con 19 tantos. Mandzukic solo lleva ocho. Casualidad o no, a estas alturas de la temporada la diferencia de 11 goles es igual a la existente en los marcados a favor durante este primer acto (36) y el anterior (47). El registro de Mandzukic no es proporcional al condicionamiento del juego que ha generado. Ahora los centrocampistas juegan más pendientes de elaborar y de la llegada del croata al área que de la suya propia.

Ante el crecimiento y la trascendencia adquirida por Griezmann, el debate se ha trasladado a quién acompaña ahora al francés, si Torres o Mandzukic, contragolpe o artillería pesada de área. La lesión de Ansaldi a principios de diciembre abrió una fisura que parecía cerrada. Un esguince de rodilla que ya le ha prolongado la baja por más de un mes apunta una recaída oculta. Siqueira ha mejorado, pero aún no ha logrado evitar lagunas que tienen que ver con la eficacia y la sobriedad en jugadas puntuales con o sin balón, en defensa y en ataque. Lo suyo es extrapolable al equipo. El Atlético necesita más contundencia en las dos áreas para seguir la estela de Madrid y Barça.

El derbi en casa con el Rayo Vallecano (20.00, Canal + Liga y GolT) abre la segunda vuelta del Atlético. Tras la primera, al campeón le asoman algunas grietas por cerrar. Sus márgenes de mejora apuntan a una mayor solidez en el lateral izquierdo; a un repunte de Gabi o consolidación de Mario; y a una mayor eficacia de los delanteros y de los llegadores de segunda línea. El rendimiento colectivo, con algún desplome en intensidad o de concentración en las derrotas (Mestalla, Anoeta y Camp Nou), ha sido notable.

La primera parte del campeonato enseñó a un equipo que se amoldó con celeridad al brusco trueque Mandzukic—Diego Costa. Tuvo Simeone que desacostumbrar a sus jugadores a la secuencia robo de balón y búsqueda inmediata de espacios en largo, tan fundamental en los éxitos conseguidos, para jugar más cerca del área y potenciar a Mandzukic. Esa nueva propuesta deparó a un equipo que aumentó casi en un 10% sus niveles de posesión. También logró el técnico disminuir el impacto de la pérdida de Courtois con la titularidad notable de Moyá . La otra baja sensible, la de Filipe Luis, la minimizó trasladando el peso en el juego de ataque al costado de Juanfran.

Aparenta el campeón tener más asuntos que mejorar en el rendimiento individual que en el grupal. La segunda parte del partido de Copa en el Camp Nou reafirmó que, ofensivamente, hay un Atlético con Mandzukic y otro sin él. Mejor dominador, pero peor contragolpeador. En términos de goles el croata sale perdedor en la comparación con su predecesor. Costa acabó la primera mitad del curso liguero anterior con 19 tantos. Mandzukic solo lleva ocho. Casualidad o no, a estas alturas de la temporada la diferencia de 11 goles es igual a la existente en los marcados a favor durante este primer acto (36) y el anterior (47). El registro de Mandzukic no es proporcional al condicionamiento del juego que ha generado. Ahora los centrocampistas juegan más pendientes de elaborar y de la llegada del croata al área que de la suya propia.

Ante el crecimiento y la trascendencia adquirida por Griezmann, el debate se ha trasladado a quién acompaña ahora al francés, si Torres o Mandzukic, contragolpe o artillería pesada de área. La lesión de Ansaldi a principios de diciembre abrió una fisura que parecía cerrada. Un esguince de rodilla que ya le ha prolongado la baja por más de un mes apunta una recaída oculta. Siqueira ha mejorado, pero aún no ha logrado evitar lagunas que tienen que ver con la eficacia y la sobriedad en jugadas puntuales con o sin balón, en defensa y en ataque. Lo suyo es extrapolable al equipo. El Atlético necesita más contundencia en las dos áreas para seguir la estela de Madrid y Barça.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información