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Se acabó la pesadilla

La flota sale indemne del estrecho de Malaca y el Dongfeng continúa como líder

El Dogfeng navega por el estrecho de Malaca.
El Dogfeng navega por el estrecho de Malaca. POWER SPORT

Todos lo sabían, habían escuchado hablar de ello, los veteranos lo consideran el paso más peligroso de esta tercera etapa de la Volvo Ocean Race. Y así fue, cruzar el estrecho de Malaca ha sido un quebradero de cabeza para todas las tripulaciones. Una verdadera pesadilla como lo calificó el patrón del Dongfeng Charles Caudrelier después de varios días sin viento, con la corriente en contra y la velocidad cero. La flota dejó atrás el temido paso y salió mas o menos indemne de uno de los lugares más imprevisibles y con un mar lleno de obstáculos.

El Dongfeng fue el primer barco en salir de esta ratonera y continúa liderando la flota después de 19 días de competición. El equipo del francés Caudrelier alcanzó la primera posición en el golfo de Omán, poco después de salir el pasado 3 de enero desde Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos). Casi tres semanas después permanece en cabeza, resultado de hacer bien las cosas, rindiendo al máximo en todo tipo de condiciones. El Dongfeng (Viento del Este), que busca hacer historia en caso de ganar la etapa, cuya meta está en la ciudad de Sanya, sede del equipo, siempre estuvo en el lugar adecuado en el momento justo, y además, no ha cometido errores.

El viento, protagonista en la etapa

La tercera etapa de la vuelta al mundo vela comenzó sin apenas viento. La salida del golfo de Omán hasta llegar el mar Arábigo no fue fácil. Más tarde, pasada la zona de exclusión iraní, subió algo más de intensidad del viento en la costa de Pakistán, sin embargo, algunos de los barcos quedaron atrapados por los plásticos enganchados en la quilla, ­entre ellos el Mapfre, el sueco SCA o el Brunel holandés.

El canal entre la India y Sri Lanka dio un respiro a la flota. Aumentó el viento permitiendo a los barcos navegar por primera vez desde el comienzo de la regata a más veinte nudos, pero solo durante unas pocas horas. Pasada la antigua Ceilán, ya en la bahía más grande del mundo, la del golfo de Bengala, volvieron los días sin viento. Unos días dolorosamente lentos, con apenas una brisa de 2-3 nudos, como decía en el diario de a bordo Bouwe Bekking, patrón del Brunel. Después de estar a la deriva durante casi tres días, un ligero monzón permitió a la flota alcanzar el paso obligatorio de Pulau Weh una pequeña isla al norte de Sumatra que marca la entrada al estrecho de Malaca.

Un paso estratégico

El estrecho de Malaca es una franja de agua que separa Malasia de Sumatra (Indonesia), de 434 millas náuticas (800 kilómetros de longitud) y algo más de una milla (2,8 kilómetros de anchura) en su zona más angosta. Un paso estratégico para la zona del Sureste Asiático, una de las zonas con mayor tráfico marítimo del mundo junto con el canal de Panamá o el de Suez, en Egipto, y donde además faenan cientos de pequeños barcos de pescadores.

Nada más adentrarse la flota al estrecho el viento cayó, y una corriente, en contra, de casi un nudo obligo a varios de los equipos a tener que echar el ancla para no ir marcha atrás. Primero fue el Team Brunel holandés el que tuvo soltar cadena hasta los 60 metros de profundidad durante al menos una hora. El Abu Dhabi y después el Mapfre se vieron obligados a hacer lo mismo. El Alvimedica, que no lo hizo, retrocedió 1,5 millas en aproximadamente una hora y media.

El líder, el Dongfeng no se libró del parón y 36 horas después de entrar en Malaca habían perdido más de 70 millas respecto al resto de la flota. Además, habían tenido que saltar al agua dos veces para retirar basura de la quilla. La falta de viento ha provocado que la etapa puede llegar a durar hasta cinco días más de lo previsto, quién sabe si más. Por esta misma razón, han comenzado a racionar la comida.

Esta madrugada, el grueso de la flota alcanzaba el punto más septentrional de Malasia y se adentraban en el estrecho de Singapur. Un lugar plagado de buques mercantes y cientos de pequeños barcos de pescadores que acabó jugando una mala pasada al Mapfre, que cayó a la quinta posición de la clasificación, al quedar atrapado en las redes de un pesquero. El VO65 patroneado por Xabi Fernández fue el primero en topar con las redes, lo que alertó al resto de la flota, que pudo así esquivarlas.El Dongfeng iba primero, después, a 50 millas, un grupo perseguidor de cuatro barcos, separados entre ellos por apenas cinco millas. Cerraba la flota el Team SCA a unas 150 millas del líder. Superado este último escollo todos los equipos esperan alcanzar el sur del mar de China, donde además les aguarda un monzón reforzado. A partir de entonces quedará el sprint final, unas mil millas de ceñida (viento de proa) hasta Sanya, donde se espera que lleguen entre el 27 y el 28 de enero.

Posiciones a las: 09:55 CET

Dongfeng Race Team / Abu Dhabi Ocean Racing / Team Alvimedica / Team Brunel / Mapfre / Team SCA

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