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Un Sevilla de récord

El cuadro de Emery derrota con justicia a un Málaga digno, recupera la cuarta plaza y culmina la mejor primera vuelta de su historia

Deulofeu felicita a Denis Suárez tras su gran gol al Málaga. Ampliar foto
Deulofeu felicita a Denis Suárez tras su gran gol al Málaga. EFE

El Sevilla, pleno de fuerza e intensidad, derrotó a un buen Málaga y recuperó la cuarta plaza de la clasificación. Está el conjunto de Emery en un gran momento, con todos sus futbolistas enchufados y en un altísimo rendimiento físico. El técnico sevillista maneja bien las prestaciones de su plantilla y el resultado es que el conjunto de Nervión, a falta del partido aplazado ante el Madrid que disputará el 4 de febrero, ya ha completado la mejor primera vuelta de su historia al llegar a los 39 puntos.

La victoria del Sevilla en el derbi andaluz se plasmó en dos goles de bellísima factura. El primero, una delicia de Deulofeu que ejecutó Bacca a la perfección. La segunda, un contragolpe conducido y finalizado por Denis Suárez después de una pared con Bacca. El Málaga mantuvo el tipo como pudo, con cierto orden, demasiado tímido, aunque falto de pegada. Sus jóvenes futbolistas, caso de Samu o Samu Castillejo, no pudieron con la intensidad que le puso el Sevilla al partido. Amrabat, un islote, fue perfectamente neutralizado por la defensa sevillista. En esa zaga, por cierto, destacaron con luz propia jugadores como Kolo, sin apenas minutos, o Fernando Navarro, que vive una segunda juventud. En definitiva, partidazo de un Sevilla que no se cansa y que sigue haciendo historia.

SEVILLA, 2-MÁLAGA, 0

Sevilla: Beto; Diogo, Carriço, Kolo, Fernando Navarro; Iborra, Krychowiak; Deulofeu (Gameiro, m. 70), Banega (Denis Suárez, m. 60), Reyes; y Bacca (Aspas, m. 80). No utilizados: Rico; Arribas, Coke y Vitolo.

Málaga: Kameni; Rosales, Angeleri, Torres, Antunes; Recio, Darder; Samu (Luis Alberto, m. 68), Duda (Javi Guerra, m. 58), Samu Castillejo (Juanmi, m. 58); y Amrabat. No utilizados: Ochoa; Filipenko, Horta y Tissone.

Goles: 1-0. M. 36. Bacca. 2-0. M. 68. Denis Suárez.

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes. Amonestó a Krychowiak, Reyes, Recio, Iborra y Beto.

Ramón Sánchez Pizjuán. Unos 30.000 espectadores.

Derbi de alta tensión en Nervión, con dos equipos en excelente forma, física y técnica, en cuartos de la Copa y con la posibilidad en juego de cerrar la mejor primera vuelta de sus respectivas historias. También dos buenos entrenadores al mando, Emery y Gracia, que no suelen conceder nada. Por eso la intensidad reinó en un partido de alto voltaje, sin resquicio para el futbolista que se quedara dormido. El Sevilla se tomó el encuentro como una final, con un equipo renovado por su técnico y la inclusión de un futbolista altamente demandado por la grada. Se trata de Deulofeu. El extremo, idolatrado por el sevillismo, fue el gran argumento del Sevilla ante un rival incomodísimo.

Un Málaga que se sobrepone a las ausencias de hombres como Weligton, Sergio Sánchez o Camacho para ofrecer un alto rendimiento competitivo. Sus excelentes prestaciones defensivas solo podían ser superadas con grandes dosis de calidad y velocidad. Lo intentaron Banega y Reyes, siempre buscando a Bacca, en duelo eterno con Angeleri. El colombiano dispuso de un buen par de acercamientos, muy bien resueltos por Kameni.

El Málaga, algo tímido, fue capaz de proyectarse con peligro en un disparo de Duda, que aprovechó un monumental despiste de Banega. Curiosamente, cuando mejor estaba el Málaga, que había aprendido a estirarse, llegó la acción letal de Deulofeu. Su impresionante cambio de ritmo sobre Antunes y su pase picado en carrera para superar al propio Antunes, Torres y Angeleri, que no debió hacer la cobertura. Bacca se quedó solo y la cruzó con solvencia. Un destello de calidad tumbaba al bravo Málaga y premiaba la insistencia del Sevilla, con sus dos medios con tarjeta amarilla, Krychowiak e Iborra.

Mejoró mucho sus prestaciones el Sevilla en la segunda mitad. Gracia buscó profundidad con sus cambios y se desnudó. No le quedaba opción con el 1-0. El Sevilla desplegó entonces con calidad y velocidad. No pudo el Málaga con los pases de Reyes, los cambios de ritmo de Denis o los desmarques de Bacca. El segundo gol acabó con el choque. Una carrera deliciosa de Denis, pared con Bacca y precioso golpeo del gallego a la derecha de Kameni. Tipo Laudrup. El Sevilla, entonces, combinó y se gustó, ejerciendo un total dominio sobre el Málaga, que acabó por entregarse. El conjunto de Gracia está haciendo una gran campaña, aunque todavía está algo lejos del nivel que ofrece este estupendo Sevilla, intratable en su estadio, vivo en Europa y en la Copa.

 

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