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Un empate noble

Málaga y Villarreal exponen su ambición y equilibran sus fuerzas

Amrabat disputa el balón a Víctor Ruiz. Ampliar foto
Amrabat disputa el balón a Víctor Ruiz. EFE

Un empate no desprestigia un partido si los dos equipos buscan de buen ánimo la victoria. Málaga y Villarreal, dos de los conjuntos más jóvenes, dinámicos y gustosos de ver de la Liga, bien dirigidos, equilibraron sus fuerzas en un encuentro intenso que demuestra el motivo por el cual se encuentran en la parte alta en la clasificación. Málaga y Villarreal ennoblecen la competición, sorprendente el conjunto de Javi Gracia cuyo desparpajo y frescura es una de las mejores noticias de la primera parte de la temporada a la que le resta una jornada. El asombro que produce el equipo de Marcelino es lógico atendiendo a su potencial y lo que expone.

Futbolistas que tras su formación en uno de los grandes no tienen cabida en sus plantillas, encuentran en el Villarreal un marco tranquilo e idílico, un buen escaparate en un club que aspira a ser un habitual en Europa. Cheryshev está demostrando partido a partido que es un jugador de alto nivel y cuya velocidad resulta imparable para cualquier defensa. La cesión del madridista ha sido una bendición para el Villarreal que también pescó en el Barça. Con 1.5 millones de euros se agenciaron en el verano a Jonathan dos Santos sin secuelas ya de su lesión de rodilla que le hicieron perder el curso pasado.

Málaga, 1-Villarreal, 1

Málaga: Kameni; Rosales, Angeleri, Miguel Torres, Antunes; Recio, Darder; Samuel (Juanmi, m.58), Duda (Luis Alberto, m. 77), Samu Castillejo; y Amrabat. No utilizados: Ochoa; Casado, Filipenko, Juanpi y Horta.

Villarreal: Asenjo; Mario, Gabriel, Víctor Ruiz, Rukavina; Jonathan dos Santos, Trigueros (Pina, m. 77), Bruno, Cheryshev (Moi Gómez, m. 73) ; Uche y Vietto (Giovani, m. 65). No utilizados: Juan Carlos; Adrián Marín, Dorado y Gerard Moreno.

Goles: 0-1.M. 46. Jonathan dos Santos. 1-1. M. 59. Amrabat.

Árbitro: Jaime Latre. Amonestó a Cheryshev, Víctor Ruiz, Trigueros, Samuel, Angeleri, Duda, Miguel Torres, Gabriel

Unos 27.000 espectadores en La Rosaleda.

El inicio del encuentro puso de manifiesto lo que vienen exponiendo en la primera parte de temporada ambos equipos, intensos y pulcros con el esférico. Con una marcha de más, el Málaga quiso imponer sus virtudes atemperadas por el estilo del Villarreal sostenido en los primeros instantes por su defensa. El conjunto de Javi Gracia, formado como técnico en el club castellonense, mientras procuraba llevar el juego cerca del área de Asenjo con una presión adelantada y un derroche físico considerable, debía mantener la vigilancia en los centrocampistas y delanteros amarillos cuyo despliegue y triangulaciones rápidas desmontan cualquier andamiaje.

Asenjo sacó un disparo lejano en una acción de estrategia de Antunes en la que fue primera ocasión del partido. Cortocircuitados Bruno y Trigueros, al Villarreal le faltaba fluidez y continuidad en el juego. Las transiciones no eran limpias lo que le obligaba a ser más vertical e impreciso que de costumbre. Dominaba sin picante el Málaga más enérgico. Solo Amrabat y las jugadas de estrategia malacitanas inquietaban a la zaga amarilla.

Pasada la media hora el Villarreal comenzó a hacerse notar. Tres pases consecutivos en el área de Kameni concluyeron con un disparo de Uche, en posición de fuera de juego, que el portero camerunés rechazó como pudo con el pie derecho. No detuvo en cambio Kameni la volea de Jonathan dos Santos a centro de Cheryshev en el descuento del primer acto. Unos segundos de relajación del Málaga, que dejó sacar en corto la falta a favor del Villarreal mientras esperaban el lanzamiento directo al área, le condicionaban el partido.

Apretó los dientes el Málaga y al cuarto de hora empataba tras un error defensivo del Villarreal. Un despeje de Antunes al espacio lo aprovechó Amrabat que superó en velocidad a la zaga amarilla y sorteó la desesperada salida de Asenjo. Dos minutos antes el linier del ataque malacitano había anulado un tanto a Darder después de que el colegiado le había dado validez.

Ninguno de los dos equipos daba por bueno el resultado, convencido el Villarreal de que disponía de mejores armas, subversivo el Málaga, dedicado ya al contragolpe y que quería consolidarse en la zona europea venciendo a un igual. Se quedaron a mitad camino en un encuentro que reafirma a ambos equipos.

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