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Una gesta de plata

España sueña con el oro tras un arranque eléctrico pero cae en la final ante Noruega

Las jugadoras de la selección femenina de balonmano posan con las medallas. Ampliar foto
Las jugadoras de la selección femenina de balonmano posan con las medallas. EFE

En un instante pudo cambiar todo. Nerea Pena marcaba desde los siete metros y ponía a España a un gol de su rival a falta de cuatro minutos. Los reflejos de Navarro frustraron el siguiente ataque de Noruega y Carmen Martín tuvo en su mano izquierda el lanzamiento del empate. Atrás quedaba ya una primera parte en la que habían dominado a las grandes favoritas. Media hora para enmarcar en la que se llegaron a poner cinco arriba, y que acabó con un 10-12 en el descanso. La cara desencajada de Nerea Pena, las lágrimas de Carmen Martín y las de Naiara Egozkue tras el partido reflejaban el hambre de un grupo que creyó en el oro, que se vio en el camino correcto para adjudicarse su primer Europeo. Enfrente, Noruega, la selección que había ganado la mitad de los Europeos disputados hasta la fecha. Ayer se llevó su sexto oro y se ganó una plaza para los Juegos de Río, tras sufrir en un duelo en el que se vieron superadas antes del descanso.

NORUEGA, 28-ESPAÑA, 25

Noruega: Solberg; Riegelhuth (10, 5p), Loke (2), Alstad (1), Kristiansen (1), Oftedal (2) y Herrem —equipo inicial— Sando (ps), B. Riegelhuth (2), Arntzen, Breivang, Mork (7, 1p), Karlsson, Jakobsen, S. Solberg (3) y Wibe.

España: Navarro; Carmen Martín (4, 1p), Mangué (3), Pena (10, 5p), Barbosa (4), Eli Pinedo (1) y Eli Chávez (1) —equipo inicial— Temprano (ps), Marta López, Núñez, Bea Fernández, Aguilar (2), Escribano, Lara González, Elorza y Egozkue.

Marcador cada cinco minutos: 3-2, 3-4, 5-7, 6-10, 7-11 y 10-12 (Descanso) 16-15, 19-18, 22-20, 25-21, 26-25 y 28-25.

Árbitros: Bonaventura y Bonaventura (FRA). Excluyeron a Solberg, Riegelhuth (2), Wibe, Barbosa, González (2), Chávez y Pinedo.

Lleno en el Papp Laszlo Sportarena.

España conquistó una plata que vuelve a poner al balonmano en el escaparate internacional. Al menos hasta mediados de enero, cuando dé comienzo el Mundial masculino en Catar, coincidirán en el tiempo una serie de distinciones que dan una idea del éxito de este deporte en los últimos años. La selección masculina es vigente campeona Mundial y bronce en el Europeo. Y la selección femenina sumó ayer al bronce olímpico este segundo puesto en el Europeo. A pesar de la situación económica de los clubes, de la masiva emigración de las estrellas a Ligas extranjeras, de la pérdida de seguimiento de un deporte que ha llenado vitrinas, España sigue en lo más alto de la élite.

No lo ha tenido nada fácil la selección en este Europeo. Solo la gran actuación en la primera fase, con victorias ante Rusia, Hungría y Polonia, tres aspirantes, catapultó al equipo hasta la lucha por las medallas, que llegó tras el brillante triunfo ante Dinamarca, sometida de inicio a fin. Ante Montenegro, la selección volvió a presumir de orgullo y carácter para meterse en la lucha por el oro, y asegurarse la plata.

España se reencontraba con Noruega por dos motivos. Se repetía la final del Europeo de 2008, la primera gran cita para la selección, que acabó derrotada (21-34), pero habiendo conquistado una plata histórica. Un metal que se colgaron algunas de las figuras que ayer repitieron segundo puesto continental. En aquel Europeo estuvieron Marta Mangué, Carmen Martín, Eli Pinedo, Bea Fernández, Macarena Aguilar y Eli Chávez, una generación irrepetible. Y se repetía también el enfrentamiento de la segunda fase que supuso la primera derrota para España.

Las lágrimas tras conquistar la medalla retratan el hambre de las españolas

Sabía por tanto la selección lo que se encontraría en la final. Un equipo muy físico que castigaría con contundencia las pérdidas de España, el apartado donde más se desangra el equipo. Todavía más preocupante tras siete partidos y un gran desgaste. Pero España, como lo ha hecho en todo el torneo, salió muy activa en el partido. Se inició con un intercambio de golpes con dos penetraciones de Shandy Cabral, inspirada, y tres jugadas eléctricas culminadas en suspensión. Luego se estrenó Nerea Pena, con su primer gol de una tarde sensacional. Tras dos lesiones seguidas de rodilla, la navarra está volviendo a encontrar su mejor juego. Ahora ya no va tan para adelante, juega más para las compañeras y lanza más desde atrás. Lo demostró ayer, sobre en todo en la primera parte. La lateral hizo siete goles en la primera media hora mientras la defensa y una nueva exhibición de Silvia Navarro hicieron soñar al equipo español. Noruega no encontró portería en nueve minutos y encajó un parcial de 5-0. Solo la excepcional actuación de Silje Solberg —por números, la mejor portera del campeonato— evitó que el conjunto español dejara una distancia insalvable en el marcador. Sostenida por la guardameta, Noruega apretó justo antes de llegar al descanso y se puso a solo dos de España, perjudicada con tres exclusiones, por ninguna de su rival.

En la segunda parte España cedió el dominio a Noruega. En menos de cinco minutos, las nórdicas empataban desde los siete metros e iniciaban la escapada, que acabó en el oro. Mörk sorprendía desde lejos y Koren se encontraba en estado de gracia. Solberg, que acabó con 16 paradas, brillaba en la portería y su hermana gemela Sanna imponía su velocidad para perforar la portería de Navarro a la contra. El décimo gol de Nerea Pena, la máxima goleadora de la selección, y una parada de Navarro a Oftedal ponían el marcador 26-25, solo uno por debajo de las noruegas. Un empuje que no resultó suficiente para doblegar a las campeonas.

La plata premia a una generación que ha sabido reponerse de la salida de dos referentes como Verónica Cuadrado y Begoña Fernández. El torneo ha consagrado a Eli Chávez, de 24 años, lo que asegura un futuro sólido en el pivote, puesto vital para el equipo. También ha servido para ver a la mejor versión de Mangué, que ha llegado a un punto de madurez prometedor; y la gran eficacia de Carmen Martín, incluida en el siete ideal. Un bloque que espera llegar en esencia a los Juegos de 2016, donde su participación podría cerrar el capítulo de la mejor generación del balonmano femenino español.

 

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