La rivalidad es oro en la piscina

Mireia Belmonte y Katinka Hosszu dominan los Mundiales de natación de Doha Ambas nadadoras tienen la victoria olímpica como objetivo

Katinka Hosszu y Mireia Belmonte muestran sus respectivas medallas de plata y oro
Katinka Hosszu y Mireia Belmonte muestran sus respectivas medallas de plata y oroKarim Jaffar (afp)

Según Fred Vergnoux, el entrenador francés de Mireia Belmonte, lo que propició que la nadadora española pulverizase dos récords mundiales en apenas 45 minutos fue la feroz competencia que mantuvo con la húngara Katinka Hosszu en las pruebas de 200 mariposa y 400 estilos. “En las disciplinas de fondo todo depende de la competencia. Ya se lo dije a Mireia, si quieres una buena marca, tienes que ir tú a por ella”, señaló Vergnoux en declaraciones recogidas por Efe.

Mireia Belmonte consiguió cuatro medallas de oro en los Mundiales de piscina corta de Doha (200 mariposa, 400 estilos, 400 libres y 800 libres). Una cosecha extraordinaria, pero nada sorprendente teniendo en cuenta la querencia que tiene la nadadora de Badalona por los vasos de 25 metros. Hace cuatro años en Dubái, los logros fueron tres oros y una plata; y el año pasado, en los europeos, el botín también fue de cuatro preseas doradas.

Entre las dos consiguieron ocho triunfos y batieron seis récords mundiales

La española es un animal competitivo, una hiperactiva de la piscina, capaz de recibir una medalla e inmediatamente tirarse al agua para batir otro récord mundial, como hizo el miércoles en la jornada inaugural de los Mundiales. Aquella tarde vio siempre a Hosszu por el retrovisor, lo que sin duda añadió más satisfacción a sus logros.

Porque si Mireia necesita la adrenalina de la competición para rendir al máximo nivel, la húngara prácticamente no sale del agua desde que se inicia una gran cita hasta que concluye. Hosszu se ha zambullido para participar en 11 pruebas —por seis de la española— con unos réditos de cuatro medallas de oro (con sus respectivos récords mundiales), tres de plata y una de bronce.

La húngara es sin duda la nadadora europea del momento y en este campeonato se ha podido ver que su rivalidad con Belmonte va para largo. Ambas son nadadoras ya con bastante experiencia, que llevan encontrándose en la piscina más de un lustro, y con edades similares, 25 años tiene la húngara y 24 la española. En natación se las puede considerar veteranas, sobre todo cuando las estrellas acuáticas que descuellan son casi adolescentes, como la estadounidense de 17 años Kathleen Ledecky.

La catalana pretende trasladar su éxito en la pileta corta a la larga

Las dos, Belmonte y Hosszu, estirarán su rivalidad hasta los Juegos de Río 2016. La cita olímpica es precisamente una espina clavada en la húngara. Su paso por Londres 2012 se saldó con un rotundo fracaso: su mejor resultado fue un cuarto puesto en los 400 estilos. Escaso bagaje para una nadadora que dos meses antes se había proclamado triple campeona de Europa.

La mala experiencia de Londres incentivó las ansias de victoria de esta iron lady (dama de hierro), como le gusta que la llamen. En los Mundiales de piscina larga de Barcelona en 2013 recuperó su trono en los 400 estilos, por delante precisamente de Belmonte, que tampoco pudo con Hosszu en los Europeos de Berlín el pasado verano.

Mireia Belmonte también tiene el reto de Río entre ceja y ceja. Sus dos medallas de plata de Londres —en 200 mariposa y 800 estilo libre— supusieron un enorme éxito, pero la catalana ansía colgarse un oro en una cita extracontinental en piscina larga. Su progresión y últimos resultados indican que puede ser en 200 mariposa donde tenga más opciones. La nadadora de Badalona se alzó con la victoria en esa disciplina en Berlín. Belmonte también es doble campeona de Europa de 1.500, pero en esa distancia campa ahora mismo Ledecky, lo que oscurece el panorama. Y Hosszu domina con puño de hierro los 400 estilos si se compite en vaso de 50 metros.

La victoria de la catalana en los 400 estilos de Doha refrendó una tendencia: en esta prueba Belmonte vence en piscina corta y Hosszu lo hace en la larga. Ambas se intercambian posiciones cada vez que la pileta varía de longitud. La próxima cita será en Kazán (Rusia), en unos Mundiales que darán muchas pistas sobre lo que llegará un año después en Río de Janeiro. Seguramente la última oportunidad para Mireia Belmonte y Katinka Hosszu de agarrar la gloria olímpica.

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Sobre la firma

Alejandro Prado

Redactor en la Mesa de Edición del diario EL PAÍS. Antes prestó sus servicios en la sección de Deportes y fue portadista en la página web. Se licenció en Periodismo en la Universidad Carlos III y se formó como becario en Prisacom.

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