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Delincuentes entre la hinchada

Nueve de los 21 detenidos, incluido el fallecido, suman una treintena de delitos anteriores

Imagen televisiva del momento en el que son detenidos 15 implicados en la reyerta
Imagen televisiva del momento en el que son detenidos 15 implicados en la reyerta

Solo nueve de los 21 detenidos en la reyerta multitudinaria del domingo entre ultras del Frente Atlético y de Riazor Blues —estos apoyados por los Bukaneros vallecanos y los Alkor Hooligans alcorconeros— suman una treintena de delitos entre sus historiales. En la gigantesca trifulca previa al encuentro entre el Atlético de Madrid y el Deportivo de La Coruña en el estadio Vicente Calderón se hizo evidente la extrema agresividad de los grupos de seguidores radicales que viven en el seno de algunos clubes de fútbol y, lo que es más grave, se han puesto de relieve sus currículos delictivos.

Casi la mitad de los detenidos —de todas las facciones que participaron en la pelea, e incluyendo al hincha muerto— tienen antecedentes penales que van desde el robo con violencia a la falsificación de moneda, pasando por agresiones por malos tratos y amenazas, hurtos, atracos…, según revelaron a este periódico fuentes cercanas a la investigación. La retahíla de infracciones que suman pone de relieve que detrás de los seguidores más radicales de los equipos de fútbol hay muchos delincuentes con largos historiales penales: “No son hinchas, son delincuentes”, resumen las mismas fuentes.

Romero Taboada presenta el historial más largo: 13 delitos entre 2001 y 2013

En este caso, en el que los ultras consiguieron dejar fuera de juego a la policía y a la Comisión Antiviolencia esquivando los controles habituales de la venta de entradas a través de las peñas, no se descartan nuevas detenciones. Entre los detenidos se encuentra, de hecho, un seguidor de los Riazor Blues que responde al nombre Raúl, y que sería quien adquirió las 100 localidades a la Federación de Peñas Deportivistas.

La investigación sigue abierta y la policía probablemente agotará las 72 horas que pueden ser retenidos los arrestados legalmente en las dependencias policiales. Los agentes continúan con los interrogatorios a los ultras para depurar responsabilidades en el asesinato de Francisco Javier Romero Taboada, de 43 años y con dos hijos.

Delitos por equipos

P. O. D. / J. P.

- Entre los ultras detenidos de Riazor Blues (incluido el hombre asesinado) suman un total de 21 delitos entre los que destacan: daños, lesiones, robo, robo con fuerza, robo con intimidación, amenazas, atentado contra la autoridad, falsificación de moneda, hurto de un vehículo, robo con violencia e intimidación, varias detenciones por reclamación judicial, malos tratos habituales (violencia familiar), quebrantamiento de condena, tráfico de drogas o riña tumultuaria.

- Tres de los arrestados del Frente Atlético tienen en su haber antecedentes como dos atracos, robo con violencia e intimidación, lesiones y robo con fuerza.

- Hay un detenido de Alkor Hooligans, del Alcorcón, que tiene tres delitos en su historial: lesiones, amenazas y riña tumultuaria.

Curiosamente, y siempre según los datos revelados por fuentes cercanas a la investigación, el fallecido es el que tiene un expediente delictivo mayor, con hasta 13 delitos acumulados entre 2001 y 2013: robo con fuerza, hurto de un vehículo, robo con violencia e intimidación, robo con fuerza, de nuevo hurto, varias detenciones por reclamación judicial, malos tratos habituales (violencia familiar), quebrantamiento de condena, tráfico de drogas, daños, riña tumultuaria y lesiones.

Otros cuatro ultras detenidos del equipo gallego tienen antecedentes por daños, lesiones, robo, robo con fuerza, robo con intimidación, amenazas, atentado contra la autoridad y falsificación de moneda.

Entre los detenidos del Frente Atlético hay tres que contabilizan dos atracos, robo con violencia e intimidación, lesiones y robo con fuerza.

Hay también un detenido de los Alkor Hooligans que suma tres antecedentes: lesiones, amenazas y riña tumultuaria.

Entre los arrestados, el mayor tiene 58 y el menor, 18. Pero la mayor parte tienen entre 35 y 45 años. “Es gente que comenzó a meterse en los fondos de los estadios con 14 años, han mamado de la hinchada y de su ideología”, explica un inspector de policía experto en grupos ultras.

“Casi todas las gradas están influenciadas ideológicamente, desde los hooligans de Inglaterra, lo que incrementa la radicalidad porque a la rivalidad deportiva se suma la ideológica”, explica. “Incluso desarrollan actividades más allá del fútbol, ampliándolas a otras facetas como los conciertos, manifestaciones, militancia en partidos políticos radicales”. En este caso los miembros del Frente Atlético representan la extrema derecha y los Blues la extrema izquierda, que simpatiza ideológicamente con los Bukaneros y los Alkor Hooligans, que acudieron en su apoyo a la pelea.

El más joven de los arrestados tiene 18 años y el de mayor edad, 58

Tradicionalmente los clubes “han hecho la vista gorda” con esta clase de aficionados, e incluso “les han utilizado como fuentes de animación de los estadios, facilitándoles la entrada, con abonos más baratos”, relata el agente. La mayor dificultad a la que se enfrenta ahora la policía para controlar a estas tribus es prevenir lo que hizo que el pasado domingo nadie esperase  a 100 ultras gallegos armados hasta los dientes en las calles aledañas al Vicente Calderón. Salvo sus rivales del Frente Atlético que les aguardaban con más material de combate: “Intentan burlar nuestro control usando vehículos particulares para llegar a los estadios, acuden con muchas horas de antelación, se comunican por mensajería instantánea, se refugian en su privacidad para que no podamos entrar y detectar sus movimientos”.

Otras posibles soluciones están en marcha. Una empresa española llamada Tecisa presentó en la última feria de seguridad SICUR en febrero el sistema tecnológico TecStadium que permite realizar un control de identificación biométrico de la cara y la huella dactilar en el acceso a los estadios, aunque aún no se ha utilizado. Según Diego Royo, director de la compañía “la Liga de Fútbol Profesional probó el sistema y lo están estudiando”. Entonces, según el empresario, se habló de implantarlo en los campos de primera y segunda división (“unos 2.500 tornos”).

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