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El Arsenal no puede con el United

Dos goles de Gibbs en propia puerta y Rooney de contragolpe arruinan definitivamente las opciones de los londinenses de levantar el trofeo de la Premier (1-2)

Aaron Ramsey se lamenta tras fallar una ocasión de gol ante el United. Ampliar foto
Aaron Ramsey se lamenta tras fallar una ocasión de gol ante el United. REUTERS

El Arsenal va a acabar por pensar que sufre una maldición cada vez que juega contra el Manchester United. Los cañoneros encajaron este sábado una nueva derrota ante los Diablos Rojos en el Emirates (1-2) en un duelo histórico del fútbol inglés que perdió su lustro en los últimos años debido a los malos resultados ligueros de cada equipo.

Dos goles diabólicos de Gibbs en propia puerta y Rooney de contragolpe alejaron a los londinenses del podio de la Premier League, que cuentan ahora con siete puntos de desventaja sobre el City, tercero, mientras el United sube gracias a esta victoria a la cuarta posición en la tabla.

ARSENAL, 1-UNITED, 2

Arsenal: Szczesny (D. Martínez); Chambers, Mertesacker, Monreal, Gibbs; Ramsey (Giroud), Arteta; Oxlade-Chamberlain, Wilshere (Cazorla), Alexis Sánchez; y Welbeck. No utilizados: Bellerín, Rosicky, Flamini y Podolski.

Manchester United: De Gea; McNair, Smalling, Blackett; Valencia, Fellaini, Carrick, Shaw (Fletcher); Rooney; Di María y Van Persie. No utilizados: Lindegaard, A. Young, Mata, Januzaj y Ander Herrera.

Goles: 0-1. M.56. Gibbs (en propia puerta). 0-2. M. 85. Rooney. 1-2. M. 90. Giroud

El árbitro amonestó a Giroud y Cazorla para los cañoneros y a Wilson para el United.

Emirates Stadium, ante unos 60.000 espectadores.

El duelo estuvo a la altura de los más tensos choques que enfrentaron a dos históricos de la Premier, con agarrones por docenas en el área chica y duras entradas en las bandas. La batalla de la posesión, del medio del campo, la ganó el Arsenal con un abrumador 75% en la segunda parte, pero esta habilidad se convirtió en una mala virtud a medida de que corría el reloj en contra de los jugadores de Arsène Wenger.

El técnico francés había apostado por una estrategia ofensiva, de acoso permanente, comanditada en el medio del campo por el español Mikel Arteta, designado capitán, y el chileno Alexis Sánchez en la delantera, pero su estéril dominación en la primera parte combinada al gol en propia puerta de Gibbs en el principio de la segunda parte rompieron sus planes y quebró la frágil confianza de sus futbolistas, que se quedaron parados antes de la tregua internacional con una derrota ante el Swansea (2-3) y un inverosímil empate en Champions ante el Anderlecht belga (3-3).

La derrota del Arsenal se explica también por la soberbia actuación de Ángel Di María

La derrota del Arsenal se explica también por la soberbia actuación de Ángel Di María durante las 98 minutos de partido, que filtró una asistencia de lujo a Rooney en el segundo gol tras comanditar el asalto a la puerta de otro argentino Martínez, que sustituyó a Szczesny, lesionado, en el minuto 58. El tanto del recuperado Giroud en el extraordinario descuento resultó anecdótico para sus compañeros, que no pudieron romper la maldición ante sus mejores rivales. En los últimos seis años, el Arsenal ganó solo un partido en su casa ante el United. Una mala racha que no encontró remedio este sábado.

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