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La leyenda romanista sigue viva

El veterano mediocampista escribe ante el City un episodio más de su fantástica carrera

Francesco Totti celebra el gol del empate ante Manchester City. Ampliar foto
Francesco Totti celebra el gol del empate ante Manchester City. EFE

Francesco Totti es definitivamente un fuoriclasse. El veterano futbolista italiano reforzó su leyenda este martes tras marcar el gol del empate de la Roma, su equipo de toda la vida, ante el Manchester City (1-1), lo que le convirtió en el jugador más mayor en anotar en Liga de Campeones. Con 38 años y 3 días, Totti superó al galés Ryan Giggs, que poseía hasta entonces la marca con 37 años y 289 días.

El jugador gialorosso entró en el libro de los récords de la mejor manera posible, con una exquisita picadita -una sutil parábola al balón- que aturdió a Joe Hart, el portero citizen, y que celebró de forma satírica con el pulgar derecho en la boca. Una picadita doblemente histórica puesto que Totti nunca había marcado un gol en uno de los estadios de Inglaterra, pese a sus ya 23 años de profesionalismo.

Totti ya ha anotado 276 goles en 670 partidos a lo largo de su carrera

El carismático jugador, criticado a lo largo de su carrera por sus caprichos de diva fuera del campo y sus excentricidades dentro -como cuando se arriesgó a anotar un gol a lo Panenka en la tanda de penaltis de las semifinales de la Eurocopa de 2000 ante la anfitriona Holanda-, y al mismo tiempo venerado como un dios en la muy religiosa Italia por sus chispas futbolísticas de genio, escribió un episodio más de su fantástica historia.

Totti debutó en la Roma en enero de 1993, y poco a poco, con el paso de los años, se estableció como una figura de las más destacadas de la Serie A, anotando 276 goles en 670 partidos todas competiciones confundidas, en una posición original, la de media punta, que pareció pasada de moda en los años 2000 con el fin del reinado de otro rey del fútbol, el madrileño Zinedine Zidane, hasta que el romanista se resolvió a modernizarla en una posición más avanzada, la ahora conocida como falso 9, y cuyo abanderado actual se llama Lionel Messi.

El mítico jugador quería dejar el fútbol, pero García le convenció para que renovase su contrato

Las dudas asaltaron los tifosi del club de la Loba hace dos años, cuando Rudi García, el primer técnico francés en entrenar la Roma en la historia, tomó las riendas del equipo profesional en el verano de 2013. Se describía entonces a Totti como a un jugador cansado por la nefasta sucesión de los técnicos -cuatro en dos años, incluyendo a Luis Enrique en la temporada 2011-2012- en el banquillo de los triple campeones del scudetto y algo más deprimido por sus múltiples operaciones quirúrgicas y su trayectoria descendiente, tras tocar el cielo con la selección italiana en 2006, en el Mundial de Alemania

Pero el ex-técnico del Lille supo convencer, tras una intensa charla y diez victorias en diez partidos -récord de la Serie A- en el curso inicial del año pasado, al ídolo del Roma que renovase su contrato y guiase a la nueva generación, la de Pjanic, con el fin de reconstruir un imperio que conquista títulos y deslumbrar al mundo.

El gol histórico - aunque anécdota por el nuevo formato de la Liga de Campeones, cuyas estadísticas oficiales están vinculadas con la época moderna que debutó en 1993 - ante el City en el Emirates demuestra que Totti tiene todavía mucha gasolina en el depósito y genialidades que hacer disfrutar a sus seguidores.

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