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El City descose al Liverpool

Más ensamblado, el equipo de Pellegrini tumba a los 'reds' (3-1) con dos fogonazos de Jovetic y otra punzada de Agüero ● El español Alberto Moreno, debutante, falla en el primer gol 'citizen'

Jovetic dispara para marcar el primer gol ante Alberto Moreno. Ampliar foto
Jovetic dispara para marcar el primer gol ante Alberto Moreno. AFP

Pese al buen paladar de su técnico, Manuel Pellegrini, al City le bastó con una dosis de oficio y un par de fogonazos de Jovetic para retratar a un Liverpool que recibió un crochet a las primeras de cambio. Pese a la multimillonaria inversión efectuada por los de Anfield este verano -casi 150 millones en sus nueve incorporaciones-, la brecha competitiva entre unos y otros parece haber aumentado. Mucho más ensamblado, el equipo dirigido por el técnico chileno demostró que para gobernar en Inglaterra se necesita algo más que sacar el talonario. Carbura el proyecto de los sky blues, poderosos en el cuerpo a cuerpo, crecidos cuando alguien pisa su territorio. Olvidado el topetazo frente al Arsenal en la Community Shield (la Supercopa inglesa), enviaron a la lona a uno de los aspirantes a desbancarle del trono.

Sobre el tapete del Etihad, el actual campeón de Inglaterra y el adversario que le tuvo contra las cuerdas el curso pasado. Un soberbio cartel que, sin embargo, probablemente llegó demasiado pronto para ambos equipos, ramplones y perdidos entre imprecisiones, entre dimes y diretes innecesarios, durante la mayor parte del primer acto.

CITY, 3 - LIVERPOOL, 1

Manchester City: Hart; Zabaleta, Kompany, Demichelis, Clichy; Nasri, Fernando, Yaya Touré, Silva (Jesús Navas, m. 65); Jovetic (Fernandinho, m. 80), Dzeko (Agüero, m. 68). No utilizados: Caballero, Sagna, Kolarov, y Milner.

Liverpool: Mignolet; Johnson, Skrtel, Lovren, Alberto Moreno; Gerrard, Henderson, Allen (Can, m. 75), Coutinho (Markovic, m. 60); Sturridge, Sterling (Lambert, m. 79). No utilizados: Jones, Manquillo, Sakho y Kolo Touré.

Goles: 1-0. M. 41: Jovetic. 2-0. M. 55: Jovetic. 3-0. M. 69: Agüero. 3-1. M. 83: Zabaleta (pp).

Árbitro: Michael Oliver. Amonestó a Touré Yaya y Can.

47.000 espectadores en el Etihad de Manchester.

Este fue, tal vez, el motivo por el que Mario Balotelli, flamante fichaje de los reds, soltó más de un bostezo en las gradas de Manchester. Tras la marcha de Luis Suárez, precisa el Liverpool un ariete incisivo como el uruguayo, que tenga la portería entre ceja y ceja y ponga el punto final a las vertiginosas incursiones de Sturridge y Sterling, dos balas. Queda por ver si el estilo y las fechorías del bad boy italiano encajan en el litúrgico santuario de Anfield.

Llevaron la iniciativa los chicos de Brendan Rodgers, apoyados en el fútbol académico de Gerrard, Henderson y Allen, muy aplicados todos ellos. Dominaron y mecieron el cuero, a la espera de que el habilidoso Coutinho se inventase alguna diablura que no llegó o de que las piernas jamaicanas de Sterling rompieran el partido. Tampoco ocurrió. Más directo, al City le bastó con la solvencia de Kompany para apagar el fuego. El belga, un cíborg en la retaguardia citizen, se jugó el tipo en un par de tackles antológicos. Con Silva y Nasri un tanto desconectados al principio, tiró del carro el montenegrino Jovetic.

Avisó primer Dzeko con un disparo tibio, bien blocado por Mignolet, y prolongó la ofensiva Zabaleta, que envió al limbo un hermoso centro de Clichy. De lateral a lateral. Por el carril del argentino, pero con el escudo rival, se desenvolvió el joven Alberto Moreno. Estuvo entonado el español, correcto en la fase defensiva y sumado en más de una ocasión al ataque, hasta que el fútbol inglés le dio la bienvenida con un sopapo en la mejilla. En la Premier no hay un sólo instante de respiro. Ya lo sabe el andaluz, excesivamente lento en un despeje y al que le birló la cartera Jovetic, que llegó como un cohete para fusilar al guardameta por debajo de las piernas.

La Premier dio la bienvenida a Moreno con un sopapo en la mejilla. En Inglaterra no hay respiro

No perdió el Liverpool la cara al duelo, pero ni Rodgers ni sus jugadores dieron con la fórmula para derribar la muralla del City. Por si fuera poco, al poco de arrancar el segundo periodo se asociaron tres magníficos peloteros rivales. Silva encontró a Jovetic, este dejó el balón con el taco y Nasri le sirvió en bandeja de plata el tanto. El ex de la Fiorentina, reclutado el curso pasado por Pellegrini, empaló con la zurda en dirección a las mallas. Su segundo gol.

A ellos se unieron poco después otros dos futbolistas traviesos, Jesús Navas y Agüero, cuyo ingreso en el campo fue acompasado por la atronadora ovación de los supporters del City. El andaluz, pegado al costado derecho, trazó un pase raso al hueco y el argentino le ganó la espalda al croata Lovren, un armario con tan buenas maneras como escaso reprise. Certero como pocos, El Kun aprovechó la inercia de la pelota y la golpeó con el mismo sentido curvado, lejos de la estirada de Mignolet. Llevaba tan sólo 20 segundos sobre el terreno de juego.

Sonrojado, el Liverpool miró entonces el reloj e intentó frenar el escarnio. Ahora ya sí desnudo, con las costuras al aire, logró maquillar el electrónico gracias a un autogol de Zabaleta después de un testarazo de Lambert. El City, sin embargo, ya lo había dejado muy claro antes: en Inglaterra, a día de hoy, domina el color celeste. Por algo es el campeón.

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