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El Celta reedita sus mejores señales

Guiado por un Nolito estelar, el equipo gallego vence a un vulnerable Getafe.

Nolito celebrando el 1-0. Ampliar foto
Nolito celebrando el 1-0. AS

El Celta generó la temporada pasada tales automatismos que ya da la sensación de que juega de memoria más allá de que el inquilino del banquillo haya cambiado. Es un equipo con mucho trabajo ya avanzado sobre todo en la fase ofensiva, donde suele encontrar muchas y distintas soluciones. Esa lucidez tiene una doble cara porque la vocación, el afán por buscar la meta rival le descubre y aboca a que muchos partidos sean un ida y vuelta. Pero resuelve, disfruta y hace disfrutar a su gente. No es poco.

Celta, 3-Getafe, 1

Celta: Sergio Álvarez; Jonny, Cabral, Fontás, Planas; Borja Fernández (Radoja, m. 87); Orellana, Krohn-Dehli, Álex López (Augusto, m. 67), Nolito; y Larrivey (Charles, m. 89). No utilizados: Rubén Blanco, Hugo Mallo, Sergi Gómez y Madinda.

Getafe: Guaita; Valera, Rafa, Alexis (Vigaray, m. 45), Roberto Lago; Juan Rodríguez (Míchel, m. 63); Lafita, Sarabia (Hinestroza, m. 63), Sammir, Diego Castro; y Álvaro Vázquez. No utilizados: Cofina, Arroyo, Escudero e Ivi.

Goles: 1-0. m. 19, Nolito; 2-0, m. 55, Orellana; 2-1, m. 62, Sammir; 3-1, m. 69, Larrivey. 

Árbitro: Melero López. Amonestó a Jonny, Nolito, Planas, Orellana y Alexis. 

Balaídos. 20.416 espectadores

Este inicio liguero repitió todas las señales ya conocidas. Se gustó el Celta en los últimos cuarenta metros y concedió atrás más opciones de las aconsejables hasta que, constante en la presión alta, se adueñó de todos los sectores del campo. Apuntaron de inicio Álex López al larguero y Larrivey al palo en una misma jugada que mostró al Getafe el caudal que tenía ante sí, pero replicaron los madrileños con llegadas por los flancos más variados. En casi todas operaba como instigador Sammir, pero el gol llegó con la firma del otro gran agitador del partido. Nolito acabó la temporada pasada como una moto e inicia ésta como un avión justo tras renovar su contrato hasta junio de 2018. Deslumbró en la pretemporada, pleno de confianza y descaro, determinante, con la osadía de intentar un remate sin ángulo y embocarlo entre las piernas del portero en su salida. Así marcó el Celta, en una acción que retrató todo lo bueno de Nolito, pero también todo lo malo de una defensa excesivamente contemplativa.

No es la agresividad uno de los valores del Getafe, que decayó en ataque en cuanto le taparon los caminos hacia Sammir y se pusó en problemas atrás con la lesión de Alexis, su referente zaguero. Justo de centrales, a la espera de las últimas rebajas del mercado, concedió tras el descanso dos opciones a su rival justo en el corazón de la defensa. En la primera volvió a apuntar Álex López al larguero; la segunda la colocó Orellana en la red.

Pero el Celta tiene en su amable despliegue un punto de candidez que le hace vulnerable. Con dos goles de ventaja en el marcador concedió un contragolpe y encajó un gol, una resolución de Sammir, un fogonazo, tras una fenomenal y consentida galopada de Lafita, un nubarrón que despejó Nolito con una genialidad, un pase profundo que dejó a Larrivey ante el tercer gol y una sentencia que da continuidad a la impresión que había dejado el Celta de Luis Enrique, preparado ahora bajo el mando de Toto Berizzo para tener un plácido recorrido lejos de los puestos de descenso mientras integra a nuevos peones como Borja Fernández, que con 19 años no le tembló el pulso para ejercer como bisagra del equipo y mostrarse como el relevo natural del ausente, por lesión, Borja Oubiña.

 

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