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La ‘Premier’ se apunta al toque

Un estudio demuestra que los jugadores del campeonato han mejorado técnicamente y dan un 40% más de pases que en el curso 2006-2007, influidos por el éxito del Barça y España.

Stewart Downing, a la izquierda, del West Ham United ante el portero Hugo Lloris del Tottenham Hotspur's.  Ampliar foto
Stewart Downing, a la izquierda, del West Ham United ante el portero Hugo Lloris del Tottenham Hotspur's. AP

Vinny Samways nació en la época equivocada. Para reírse de su apellido y su estilo de juego en el Tottenham, propenso al pase corto, la prensa de los años 90 le apodó Vinny Sideways, el del pase hacia un lado, en traducción libre. Hoy sería un futbolista feliz. La Premier, que era el reino de los delanteros tanque lanzados a la caza de un balón tirado en largo, es hoy el imperio del pase corto. Así lo demuestra La evolución de los parámetros físicos y técnicos de la Premier League, un estudio de la Universidad de Sunderland publicado en The International Journal of Sports Medicine, que tras analizar miles de partidos entre los cursos 2006-2007 y 2012-2013 concluye que los jugadores corren menos, dan un 40% más de pases que hace siete temporadas y logran tener un 17% de más éxito en la acción, lo que refleja su mejora técnica, puesto que en el 84% de las ocasiones el balón llega a su destinatario. “El fútbol inglés se ha divorciado del juego en largo y se ha casado con el de posesión”, dicen los investigadores sobre el campeonato, que arrancó ayer (C+) con el Manchester City, el United, el Arsenal, el Liverpool y el Chelsea como favoritos.

“En el aumento del número de pases, de la posesión y del número de pases de corta y media distancia, el City y el Liverpool son los mejores ejemplos de la pasada temporada”, explica Chris Barnes, director del departamento de ciencia deportiva del West Bromwich Albion. “Los clubes deberían buscar jugadores que sean físicamente dinámicos, con una capacidad alta para repetir esfuerzos de gran intensidad. Los requerimientos técnicos para jugar en la Premier han aumentado dramáticamente. La capacidad de retener el balón se aprecia mucho. La combinación de una alta capacidad técnica con la capacidad de tomar buenas decisiones está aumentando en importancia”, sigue. “El estudio también tiene consecuencias en el área de la preparación física. Hay mayor necesidad de mejorar la capacidad anaeróbica, que los esprints sean más cortos y más explosivos implica que los jugadores tienen que ser más robustos. Los preparadores físicos tienen que revisar sus métodos y asegurarse de que reflejan el juego de 2014, y no el de hace cinco años”, cierra tras participar en la investigación, que fotografía el aumento de la calidad técnica en la Premier al reflejar que los jugadores incapaces de llegar al 70% de éxito en sus pases ha bajado del 26% al 9%.

“Hemos pasado de un estilo más directo, el del balón largo, a otro más basado en la posesión, en pases cortos y precisos”, explica el doctor Paul Bradley, autor del estudio. “Los jugadores que han mostrado una mayor evolución técnica son los centrales, que ahora se usan como en los equipos españoles, para mantener la posesión y construir la jugada, y los mediocentros”, añade. “El cambio probablemente esté relacionado con la influencia de jugadores y mánagers extranjeros. La influencia del fútbol continental, especialmente de España y el Barça, había dejado una marca en los equipos de la Premier, pero el mundo del fútbol está cambiando de nuevo, ahora hacia el fútbol de contraataque”.

“Había murmullos, silbidos... ahora disfrutan”, dice Muniesa, del Stoke

Los títulos marcan tendencias. España y Alemania ganaron los dos últimos Mundiales desde la posesión, la ocupación del espacio y el pase dinámico. El Madrid levantó la Copa de Europa y la Supercopa continental aprovechando para el contraataque la velocidad de sus hombres en punta. De esa combinación de estilos, refleja el estudio, está naciendo una nueva Premier League, en la que la clase alta y media toca con estilo y corre con potencia, mientras que la clase baja, con menos libras, sigue en el balón largo.

“Sigue siendo un fútbol de ida y vuelta, pero ahora intentamos jugar el balón, jugar al fútbol: ven lo que hace España, lo que hace Alemania, que eso vale, e intentan sumarse, van cambiando su filosofía”, cuenta Marc Muniesa, que milita en el Stoke. “Aquí no estaban acostumbrados a eso y les costó asimilarlo. Había murmullos. Había algún silbido cuando sacábamos el balón desde atrás arriesgándolo, tocándolo, y perdíamos alguno”, añade. “Ahora disfrutan... y cuando pasas del medio campo te piden llegar, que el delantero se pelee, tirar”.

“Pellegrini [técnico del City], Pochettino [Tottenham], también dirían esto”, dice Pepe Mel, que el año pasado entrenó al West Bromwich. “La forma de jugar cambia exponencialmente según si los futbolistas son ingleses o no, lo que ha abierto un debate sobre su selección. Solo hay que ver las alineaciones titulares de los cinco mejores equipos del año pasado: casi sin ingleses, solo el Liverpool mantiene el tipo. Abajo, la cosa cambia”, avisa. “¡Ahí es lo contrario! En un tanto por ciento alto, en esos equipos el futbolista es inglés y se sigue jugando igual. ¡Es complicado hacerles cambiar!”, añade. El cambio, sin embargo, ya ha empezado y parece imparable: del patadón a la combinación.

 

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