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Tour de Francia

Historia del Tour

Tal y como se preveía, la corta etapa programada entre Saint-Gaudens y Sain-Lary Pla d’Adet ha respondido a las expectativas y nos ha deparado un espectáculo inmenso

Visconti y Roche, en la 'curva Poulidor" en recuerdo al ciclista francés. Ampliar foto
Visconti y Roche, en la 'curva Poulidor" en recuerdo al ciclista francés. Getty Images

Tal y como se preveía, y para no fallar al ritmo de este vibrante Tour, la corta etapa programada entre Saint-Gaudens y Saint-Lary Pla d’Adet ha respondido a las expectativas y nos ha deparado un espectáculo inmenso. Y eso que la superioridad de Nibali en el liderato está fuera de dudas, a pesar de que el día anterior había dejado una puerta abierta a la esperanza en lo alto del Port de Balés. Pero este miércoles demostró que no, que las tres semanas no le están pasando factura y que su estrategia de ir día a día distanciando poco a poco a sus rivales -este miércoles a todos menos al sorprendente Péraud, que aunque aún es cuarto amenaza ya a Valverde, segundo- está resultando de lo más efectiva.

Con este recorrido, con los nombres de los puertos por los que transitaban en la etapa, uno no puede evitar disfrutar del espectáculo dejando que los recuerdos le invadan. Además ayudan las excelentes imágenes que ofrece el Tour de Francia, sabiendo como saben vender tan bien su producto. Este miércoles eran innumerables las veces en las que algún detalle te recordaba la Historia con mayúsculas del Tour de Francia. Una curva, un descenso, un cruce, un lago, un nombre, y salían a relucir las páginas del libro de historia del Tour que se han escrito por ahí. Historias oficiales unas, y también historias personales vividas unas como corredor y otras como espectador.

La etapa comenzó muy viva, con una primera hora en la que se recorrieron 50 kilómetros -en el valle pero siempre ascendentes- en la que un factor en juego, la lucha por el maillot de la montaña, fue decisivo tanto para esta parte inicial como para la resolución final de la etapa.

La presencia de Nicolas Roche fue clave para la victoria de Majka

Purito y Majka tenían que estar en la fuga, tenían que sumar puntos en los puertos de paso y tenían que puntuar además en Pla d'Adet, sino la montaña sería involuntariamente para Nibali. Consecuencia de la innovación del Tour de otorgar doble puntuación a la última subida, tratando de dar mayor valor a esta clasificación. Y ni uno ni otro estaban en la primera fuga fraguada en el llano, así que Katusha tiró sin descanso a lo largo del Valle de Arán, para permitir que Purito fuese capaz de coger la fuga buena en la subida al Portillón.

Allí atacó Purito y gracias a su ataque se formó la escapada del día en la que no podía faltar Majka. La estrategia de Purito, la de pasar primero por todos los puertos, se desbarató con el ataque de Kiryienka en Luchon, en el mismo punto en el que transitaban 24 horas antes y en dirección contraria en el último kilómetro. Majka alentado por Rijs, llevaba otra estrategia: la de puntuar por detrás de Purito sin asfixiarse, y jugárselo todo en la ascensión final. De todas maneras no fue cuestión de estrategia sino de fuerzas, porque viendo el kilometraje también Purito tendría la esperanza de luchar por la etapa, consiguiendo doble premio. Pero no, el doble premio fue para el polaco, triple si sumamos la otra etapa que ya había conseguido en Risoul.

Kiryienka se desinfló en Val Louron tras pasar en solitario el Peyresourde, lo mismo le pasó a Visconti en la subida final, y la presencia de Roche fue clave para la victoria de Majka.

Y por detrás, la lucha por las posiciones del podio era intensa con Nibali actuando de espectador hasta los últimos cinco kilómetros. Bardet se lanzó en la bajada de Val Louron obligando a trabajar a Jeannesson antes de tiempo en defensa de Pinot. Y cuando Nibali atacó por segunda vez, tan sólo Peraud pudo seguir su ritmo, mientras que Bardet y Pinot -juntos- iban cediendo segundos, con Valverde cediendo aún más hasta que encontró el salvavidas de Izaguirre, que consiguió llevarle a rueda de los dos franceses. Finalmente los distanció en unos segundos en el esprint final, pero a expensas de lo que ocurra en Hautacam, ahora mismo la amenaza de Valverde para el segundo puesto se llama Péraud. Lo veremos camino de Hautacam pasando por el Tourmalet, más historia aún.

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