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Keylor Navas: santo y seña de Costa Rica

Tras una gran temporada en el Levante, el meta busca proyección internacional

El jugador de Costa Rica Keylor Navas durante un entrenamiento en el PPL Park de Chester, Pensilvania.
El jugador de Costa Rica Keylor Navas durante un entrenamiento en el PPL Park de Chester, Pensilvania. EFE

Si la afición costarricense no ha entrado en pánico de ver a su selección de futbol entrampada en el grupo de la muerte de Brasil 2014, debe de ser en buena parte por Keylor Navas. El guardameta titular de Costa Rica se presenta este sábado como el mayor custodio de las esperanzas de Costa Rica ante el poderoso Uruguay de Cavani y de Forlán, la primera prueba de una fase clasificatoria que también medirá a los centroamericanos ante la estatura de Inglaterra e Italia.

Navas, portero sensación de la Liga Española con el Levante, se arrodillará en la línea de cal y abrirá los brazos para orar a Dios en el estadio en Fortaleza, mientras miles de aficionados le rogarán a él que juegue como lo ha hecho en España”. De él depende en buena medida el desempeño de un seleccionado que lo lleva como figura y titular indiscutible en el esquema defensivo que suele preferir el entrenador Jorge Luis Pinto.

“Aunque en el futbol se dan muchas sorpresas y es de momentos, (Navas) es la garantía de que no nos van a golear”, admite Róger Mora, el primer entrenador de porteros profesional que tuvo Navas, allá por el 2002, recién llegado a San José procedente de un una zona rural del sur de San José, Pérez Zeledón, de donde cientos de pobladores han emigrado a Estados Unidos.

Los padres de Navas también buscaron el “sueño americano” y dejaron a su hijo incubando su sueño de futbolista. Se fueron cuando él tenía cuatro años. “Todavía tengo grabado cuando antes de irnos al aeropuerto él se me quedó viendo y con lágrimas en los ojos me decía, 'no se vaya, por favor no se vaya'”, contó su madre, Sandra Gamboa, al diario local La Nación.

Él se quedó con sus abuelos impregnándose de la religiosidad que manifiesta cada vez que sale al campo de juego o a veces cuando saca un balón imposible. En su pueblo jugó en una escuela de futbol llamada Pedregoso que llegó a cobrar apenas 2.000 dólares por sus derechos de formación cuando el Deportivo Saprissa, uno de los dos principales clubes de Costa Rica vendió su ficha a España.

Fichó por el Albacete en 2010, el mismo equipo que fichó a su compatriota Conejo

Antes de triunfar con el Saprissa, sin embargo, tuvo sus reveses. Es conocida la historia del club de Pérez Zeledón que rechazó a Navas adolescente porque les parecía falto de condiciones y de estatura. También Róger Mora recuerda cuando en la cantera del Saprissa decidieron mandarlo a jugar una liga de categoría secundaria y no dejarlo en el equipo principal, donde se perfilaba a sus 16 años ya como un prodigio bajo el arco.

“Se puso un poco triste, pero lo asumió con humildad y cumplió. Otros jóvenes con su talento se ponen rebeldes, pero él es distinto”, cuenta Mora. Es un jugador diferente, coincidirá cualquiera que lo conozca. Su capacidad de concentración trasciende el promedio de los futbolistas dentro o fuera del campo. Prefiere su familia que la farándula (es casado con una exmodelo que conoció en una iglesia cristiana y con quien cría dos niños); en el campo prefiere dar la mano que el puño, salvo cuando debe salir por alto a rechazar una pelota.

Ese juego alto y sus reflejos son su principal virtud como guardameta, una ventaja invaluable para que debe enfrentar el juego de altura de uruguayos, italianos e ingleses, señala Mora. Con sus185 centímetrosde estatura, la ventaja se la da la elasticidad y el aplomo. “A los 16 años no era tan alto pero ya sabía jugar muy bien por arriba. Le faltaba desarrollarse en lo físico, pero ya era muy maduro. Además sabía jugar muy bien con los pies, y eso es una enorme ventaja en el futbol moderno”.

En España se ha perfeccionado. Llegó primero al Albacete en 2010, el mismo club en 1990 fichó a Luis Gabelo Conejo, el arquero héroe de la selección tica de Italia 90 y actual entrenador de porteros del equipo nacional. De ahí ascendió al Levante, club con el que acabó siendo el mejor de la Liga BBVA, por encima del barcelonista Víctor Valdés y de Curtois, del Atlético de Madrid. Navas realizó 160 paradas en 38 jornadas, con un acierto del 80% y un papel decisivo para el equipo valenciano.

Parece listo para pasar a un club estelar y los rumores o las expectativas lo han acercado a varios clubes dentro y fuera de España, pero su cabeza está bien puesta en Brasil2014, hainsistido mil y una veces. Es de esperar que tenga mucho trabajo en el arco y que, por tanto, muchas veces deba salir a sus achiques escalofriantes o deba reaccionar en corto como en los sus entrenamientos con pelotas de tenis, de la mano del entrenador de arqueros de su club, Luis Llopis.

Navas llega en el pico de su carrera y de su fuerza mental, dice. “No hay que pensar en qué va a pasar; hay que disfrutar cada entrenamiento y cada momento en este Mundial”, manifestó mediante su página web. Fuerza mental, no para de repetir en sus entrevistas. Es lo que traía desde niño, lo que le pulieron en el Deportivo Saprissa y lo que lo tiene ahora brillando en España y en su Selección por sus manos (y pies) calientes y su cabeza fría, sus reflejos juveniles y los conceptos maduros a pesar de estar entre los 10 porteros menores de Brasil 2014. Muchos aficionados le rezan a “San Keylor”.

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