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“Quiero que mi cuerpo descanse”

El Barcelona realiza un emotivo homenaje al capitán, que pone fin a su carrera como jugador tras 15 temporadas en el primer equipo azulgrana: "Quiero recuperarme, no para jugar en otro lado, sino para poder tener una vida activa, que ahora no puedo”

Puyol, durante el acto de despedida. AFP

L'Adéu d´un gran capità (El adiós de un gran capitán)”, con este eslogan más la imagen de Carles Puyol besando el brazalete con los colores de la senyera el día del 2-6 en el Bernabéu, el Barça rindió homenaje al central que dejará el fútbol profesional una vez terminada la temporada el próximo sábado. “Si cuando estaba jugando en la Pobla de Segur con mi hermano y mi amigo Xavi, alguien me decía que iba a tener esta carrera no me lo iba a creer. Fui un privilegiado. Gané muchos títulos, pero los más importante que me llevo es la parte humana”, se arrancó Puyol, que aterrizó en el club en 1996 y ha permanecido 15 temporadas en el primer equipo; “llegué como un nene y me voy con una familia de la que estoy muy orgulloso”.

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TRAYECTORIA DE PUYOL 

Nadie quiso perderse el adiós del capitán, de 36 años. En la primera fila se sentaron su familia: su madre, Rosa; su mujer, Vanesa Lorenzo; y su hermano, Josep. Arropados por los amigos de Puyol: Albertini, Iván de la Peña, Xavier Pérez (amigo de la infancia) y Ramon Sostres (su representante) y acompañados por el máximo mandatario del club, Josep María Bartomeu, y los últimos expresidentes: Núñez, Gaspart, Reyna y Laporta. Solo faltaba Rosell, que había excusado su ausencia por un viaje. Encabezados por Martino, toda la plantilla azulgrana se sumó al homenaje al capitán. Hasta Cruyff participó de un acto del club por primera vez desde que entregó la medalla de honor en 2010.

Bartomeu fue el primero en tomar la palabra. “Eres el mejor capitán de la historia de nuestro club. Moltes gràcies, moltes gràcies y moltes gràcies”, le agradeció el presidente. Zubizarreta cogió el testigo. “Como portero definiría a Carles como el defensa que siempre quieres tener. Donde los demás no se atrevían a poner el pie, él ponía la cara”, dijo el director deportivo. Las pantallas se encendieron y compañeros, amigos y entrenadores dejaron su mensaje a al capitán. “Me ayudaste muchísimo. No solo con palabras sino con hechos”, dijo Guardiola. “Lo diste todo como jugador y como amigo”, sumó De la Peña. “Gracias por cuidar tan bien el brazalete”, intervino Luis Enrique. “Eres un guerrero”, terció Alves. “Gracias por todo lo que me diste”, aseguró Piqué. Y Van Gaal, con humor, concluyó: “Tu, para mí, siempre positivo”. Todos cerraron sus mensajes con un beso al brazalete.

Al acto asistieron familiares, amigos, la plantilla azulgrana y expresidentes, a excepción de Sandro Rosell

Puyol aterrizó en el club con 17 años y hasta que su cuerpo le dijo basta, nada ni nadie pudo contener la ilusión del capitán. El límite lo puso su cuerpo. “Mis problemas en la rodilla no han desaparecido por eso que mi etapa como jugador se acabó. Me quiero enfocar en la recuperación y dejar que mi cuerpo descanse. Quiero recuperarme, no para jugar en otro lado, sino para poder tener una vida activa, que ahora no puedo”, explicó Puyol. Hasta 37 lesiones durante todo su carrera agotaron su sueño de jugar hasta los 40 años como su ídolo Paolo Maldini. Y con dos temporadas más de contrato (el 22 de enero de 2013 había estampado la firma de su vínculo con el Barça hasta 2016), Puyol dijo basta.

Uno de los momentos más emotivos de la mañana fue cuando Xavi Hernández habló en nombre de toda la plantilla. “La palabra que más se repitió en el acto fue gracias. Es que todos tenemos muchas cosas por las que agradecerte. Tu valentía, generosidad y compañerismo. Eres el jugador más profesional que he conocido. Gracias faquir. Eres muy grande”, dijo el mediocampista de Terrassa. Y repasó su mejor anécdota con Puyol en un campo. “Todavía recuerdo cuando en Wembley me dijiste que la Copa la tenía que levantar Abidal”, añadió. “Ese es mi mejor momento en el Barça”, recordó Puyol.

“Se retira un mito”, dijo Fernando Hierro. “Deja un legado que será difícil de superar”, sumó Antic. “Es un jugador que siempre ha puesto el grupo por encima de todo”, añadió Cruyff, que estaba sentado entre Camacho y Hierro. Puyol debutó con el primer equipo del Barça el 2 de octubre de 1999 con Van Gaal sentado en el banquillo del Barcelona. Defendió la camiseta azulgrana en 593 ocasiones y en su currículo figuran seis Ligas, tres Champions, dos Mundiales de Clubes, dos Copas del Rey, dos Supercopas de Europa y seis Supercopas de España. Representó para sus compañeros un ejemplo de compromiso y liderazgo dentro del vestuario y un plus de vigor en el campo.

Gané muchos títulos, pero los más importante que me llevo, sin duda, es la parte humana”

En su última rueda de prensa como futbolista, acto celebrado en el Auditori 1899, donde los trabajadores lucían el brazalete de capitán, Puyol aseguró que en el futuro no se ve sentado en un banquillo, aunque le gustaría trabajar en el fútbol base y se mostró especialmente cariñoso con Martino. “Me haría mucha ilusión ganar la Liga por el míster que fue un ejemplo para todos nosotros y también por Tito”, dijo el zaguero que no participará de la final del sábado frente al Atlético de Madrid. "Quiero agradecer a toda la gente que estuvo a mi lado y a la afición que siempre me apoyó. Por último, quiero recordar a las personas que ya no están. A Antoni Oliveres, a mi padre, a Luis Aragonés y a Tito Vilanova. Se acaba una etapa y llegan otras. Moltes gràcies y visca el Barça”, cerró, emocionado, Puyol.

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