Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Mundial de Motociclismo 2014

Márquez, el todopoderoso

El de Honda logra la cuarta victoria consecutiva del año y no da opción a sus rivales: “Ha sido aburrido”, dice

Marc Márquez en el podio junto a Valentino Rossi y Dani Pedrosa
Marc Márquez en el podio junto a Valentino Rossi y Dani Pedrosa

Cien grandes premios son un centenar de carreras espectaculares en el caso de Marc Márquez. Entre esas 100 las hay de todos los colores: como aquella en la que se subió al podio con solo 15 añitos, cuando medía casi la mitad que el ganador del día, Scott Redding, de su misma edad, pero con más cuerpo; como aquella remontada de Portugal en la que demostró el talante de un tipo que nunca se amilana, al que no puede la presión: solo corría en 125cc, pero ya levantaba al público de sus asientos; luego vendrían las derrapadas de Moto2 y los adelantamientos al límite; poco después el debut en la categoría reina más brillante del Mundial, los piques en la pista, los codos rozando los pianos... Unas serán recordadas por inesperadas, otras por épicas, por polémicas o por descaradas, pero todas ellas construyen la carrera de un campeón que nunca tiene bastante.

Y así ha sumado tres títulos mundiales, uno por categoría. Y, aunque apenas ha arrancado el mes de mayo, va con paso firme camino del cuarto. Su atrevimiento sobre la moto y la felicidad con la que vive y compite hacen de él un piloto sin parangón en la parrilla, capaz de ganar cómo, cuándo y dónde se proponga.

Esta vez ni Lorenzo ni Pedrosa dieron miedo. Márquez apenas tuvo que pelearse con Rossi

Márquez recuerda al mejor Rossi y bate récords al alcance de los tipos que han escrito la historia del motociclismo: Spencer, Roberts, Rossi —a quien hace tiempo que birló un montón de récords de precocidad—, y este domingo, también Doohan, el único hasta ahora capaz de ganar las cuatro primeras carreras de la temporada. El nuevo niño bonito de Honda lo hizo en Jerez, donde nunca antes había ganado —ahora ya no hay circuito que se le resista—, además se había llevado también la pole, de modo que no hay otro como él, capaz de hacer pleno en esta cuarta cita del Mundial, con la vuelta rápida de la carrera incluida en el paquete.

La carrera número 100 de Márquez fue una exhibición de quien domina la categoría y la parrilla como ningún otro. No solo nunca había ganado en Jerez, sino que apenas había cruzado la meta en tres ocasiones anteriores. Le cuesta este circuito tan corto y estrecho, se le acumula el trabajo, hay más curvas rápidas y apenas hay lugar para las derrapadas que tanto le gustan. Se le atraganta el segundo parcial, con sus curvas rápidas, pues el paso por curva es uno de sus handicap (reconoce), y también lo es de la Honda. Pero ni eso le impidió hacer el mejor tiempo el sábado, ni imponer un ritmo inalcanzable este domingo.

Márquez celebra la victoria en Jerez con sus aficionados ampliar foto
Márquez celebra la victoria en Jerez con sus aficionados EFE

Apenas tuvo que pelearse con su querido Valentino en las primeras vueltas: salieron mal tanto Lorenzo como Pedrosa, aprovechó el italiano y en un par de virajes le birló la primera posición al de Honda: el interior que le hizo al final de la contrarrecta, en bajada, fue bellísimo, pero no dudó un segundo en devolvérsela el chico de Cervera en la última curva, allí donde hace un año cabreó de lo lindo a Lorenzo. Esta vez, sin embargo, no hubo toque. En el segundo giro cometió un error: se abrió demasiado al salir de la primera curva y Rossi y Lorenzo aprovecharon para pasarle: al mallorquín lo adelantó a la curva siguiente.

El italiano le duró algo más, hasta llegar a Dry Sack, la curva que homenajea al licor del mismo nombre, donde le devolvió el primero. Y en dos giros más al trazado jerezano la Honda del 93 ya sacaba casi un segundo a Rossi. Con las cinco o seis décimas de más que sacó entre la cuarta y la novena vuelta tuvo suficiente para ganar la prueba; luego fue imponiendo un ritmo unas dos décimas más rápido, incluso terminó una pizca más lento que Rossi o Pedrosa. Pero era un lujo que podía permitirse. “Lo he pasado bien las dos primeras vueltas, luego ha sido aburrido”, confesó a los microfónos de Telecinco. Esa fue su lectura del triunfo, amante como es de la refriega.

Marc es demasiado fuerte”, resume Rossi el sentir de los pilotos

Y así se explica la victoria de un tipo que no aburre, sino que asombra con sus gestas. No tuvieron más opción sus rivales. Cierto es que Márquez fue bajando el ritmo con el paso de las vueltas, era imposible que los neumáticos aguantaran el calor (28 grados de temperatura ambiente, 50 en el asfalto); pero no lo aguantaron los suyos, ni los de sus contrincantes. Pareció acercarse Rossi, tan acertado al arriesgar con el neumático delantero más duro, tan excelente como inútil su esfuerzo. Y no dieron nada de miedo esta vez ni Lorenzo, ni Pedrosa. El primero porque aunque recuperó posiciones rápidamente en la primera vuelta para colocarse a rueda de su compañero de equipo, fue perdiendo fuelle poco a poco: no resistió la bajada del rendimiento de sus gomas y sucumbió ante la constancia de Pedrosa. ESte fue casi un superviviente —“se me cerraba la dirección, casi me he caído en dos ocasiones, no podía seguir el ritmo de Marc”, contó— y porque aunque llegó tan cerca de Rossi que pudo haberle incomodado en los últimos giros no llegó siquiera a intentarlo en la última curva.

Se conformó con ser tercero como Rossi lo hizo con ser segundo. No hay más. “Marc es demasiado fuerte”, resume Valentino. “Pensábamos que habría un gran vacío el día que se fuera Rossi, pero lo ha llenado Márquez”, concedió Ángel Nieto, comentarista en Telecinco, gran amigo y admirador del italiano, al terminar la carrera. Márquez, el todopoderoso, que ya ha alcanzado los 100 puntos en la clasificación, además de las 100 carreras, genera una impotencia em sus rivales que no se veía desde hacía muchos años.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información