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Cristiano evita un vuelco total en la Liga

Un artístico gol del portugués en el descuento da un punto al Madrid ante un serio Valencia

Cristiano remata de tacón ante Mathieu
Cristiano remata de tacón ante Mathieu AS

Una jornada inesperada no produjo un vuelco total en la Liga por una genialidad de Cristiano, que, a lo Di Stéfano, marcó de tacón cuando el Madrid estaba a punto de sucumbir. El Valencia, tan encapotado toda la temporada, le salió tan respondón como lo habían sido Getafe y Levante ante Barça y Atlético, respectivamente. De no ser por la maravillosa pincelada de Ronaldo a ultimísima hora, hasta el Barça, que se había despedido el sábado por boca de Xavi y Martino, dependería ahora de sí mismo. La tarde tuvo a la Liga en la noria y, aunque el mando lo mantiene el Atlético, ninguno de los tres aspirantes está marchito, en fuera de juego, aunque los barcelonistas precisan patinazos ajenos. Con el empate del Madrid, a los de Simeone, de ganar al Málaga, les valdría igualar en la última jornada en el Camp Nou.

MADRID, 2 - VALENCIA, 2

Real Madrid: Diego López; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Illarramendi (Di María, m. 46), Xabi Alonso, Isco (Casemiro, m. 70); Bale, Benzema (Morata, m. 83) y Cristiano. No utilizados: Casillas; Nacho, Coentrão y Khedira.

Valencia: Diego Alves; Joao Pererira, Ricardo Costa, Mathieu, Bernat; Javi Fuego, Keita; Feghouli, Parejo (Rubén Vezo, m. 88), Vargas (Barragán, m. 94); y Alcácer (Jonas, m. 66). No utilizados: Guaita; Vinícius, Míchel y Fede.

Goles: 0-1. M. 43. Mathieu.1-1. M. 59. Sergio Ramos. 1-2. M. 65. Parejo. 2-2. M. 92. Cristiano.

Árbitro: Clos Gómez. Amonestó a Di María, Keita, Diego Alves y Feghouli.

Unos 75.000 espectadores en el Bernabéu.

El fútbol, tantas veces imprevisto como una ruleta, deparó un día de sobresaltos. En Chamartín no se vislumbraba otra cosa que la victoria local, la de un equipo que llegaba en órbita tras su paso por Múnich frente a otro descamisado tras su pesadumbre en Europa. El partido fue un desmentido. El Madrid empezó gripado, sin cadencia, y solo espabiló cuando se vio a rueda. El Valencia, que entró en el encuentro con la desdicha a cuestas, resulta que se vio ante la posibilidad de encontrar consuelo en un escenario de alta alcurnia.

Fue un duelo de Diegos, López y Alves, los dos porteros. El valencianista salió airoso de su esgrimista duelo con Cristiano, ante el que se interpuso en una tormenta de disparos y ante el que solo se venció con la traca final, un remate genial del portugués en el descuento. El madridista también tuvo su tajo y fue un coloso ante un cabezazo a bocajarro de Parejo, que el gallego desvió al larguero, y en un fogonazo de Feghouli que iba directo a la red. En el córner posterior, Diego López y su regimiento defensivo se quedaron como estalactitas ante el remate de cabeza de Mathieu a un palmo de la portería. Un cierre inesperado para un tiempo que se agitó en las dos áreas y tuvo un ritmo pelmazo en la zona media.

El partido no tenía curvas, era plano. Poco a poco, el Valencia, que llegó desvalido a Chamartín tras el varapalo europeo, consiguió anestesiar al Madrid, que pasaba la noche limitado a colgarse de Ronaldo, al que secundaba Bale, chisposo en el arranque del choque. Sin Modric y con Di María de descanso, convenía examinar a Illarramendi, señalado por Ancelotti como presunto titular en la final de Lisboa ante la sanción de Xabi Alonso. El técnico italiano apostó por un 4-4-2, con los dos mediocentros guipuzcoanos e Isco y Bale por las orillas. Esta vez, Cristiano se liberó como nunca de la banda izquierda. Encontró pista por la derecha, donde Pizzi intentaba cerrar con Bernat y Parejo, que no es precisamente un futbolista con colmillo.

El encuentro dejó mal a Illarra, que no termina de despegar y al que Keita, que tiene horas de vuelo y no se afloja, le hizo descarrilar en varias jugadas. Lo advirtió Ancelotti, que recurrió a Di María en el intermedio y retiró al vasco. Mal síntoma a 20 días de la final de la Copa de Europa. Tampoco tuvo peso Isco, por lo que el entrenador echó el lazo al otro posible relevo de Alonso, Casemiro. Para entonces, con un 1-2, el Madrid vivía angustiado y el Valencia encontró el ánimo en la crecida de su columna fundamental: Alves, Keita, Parejo y Feghouli. Contra la depresión, nada mejor que una victoria sonada en el Bernabéu. Así es este Valencia en desamparo institucional, tan capaz de ganar en el Camp Nou y anudar gargantas en Chamartín como de claudicar ante cualquiera.

En desventaja y, de forma inopinada, con la Liga en estampida, el Madrid quiso meter otra marcha. Con Di María al tambor, el cuadro madridista aumentó las descargas. Ante las sacudidas, una y otra y otra de Cristiano, Diego Alves se mantenía inexpugnable. También tuvo foco Diego López, estupendo en un cabezazo de Alcácer, pero el oleaje era blanco. Hasta que llegó el gol de Sergio Ramos, bendecido esta semana, con cuatro goles de cabeza en los tres últimos partidos. Parecía el principio de la remontada, pero la respuesta visitante fue inmediata. Parejo puso otra vez en alza a su equipo y el Madrid se fundió, se hizo largo y se le notó cansado. Bien equilibrado, el Valencia resistió hasta el asalto final, cuando los blancos apretaron los dientes y terminaron invadiendo el área de Diego Alves. Cristiano por fin logró superar al meta brasileño, para lo que tiró de arte, y Morata casi sella el vuelco total al choque en el último segundo. Un partido de infarto para una Liga que está muy viva.

Una Liga de ‘foto-finish’

La derrota del Atlético y los empates de Barcelona y Madrid estrechan un punto más la Liga y abocan al campeonato a una resolución sobre el alambre. Restan dos jornadas, además del partido aplazado que disputarán este miércoles los blancos en Valladolid, y los tres aspirantes se encaminan a una foto-finish.

El Atlético es ahora el único que depende de sí mismo y necesita cuatro puntos para cantar matemáticamente el alirón. El empate in extremis de Cristiano ante el Valencia quitó al Barça la posibilidad de depender de sí mismo para lograr la Liga sumando los seis puntos que le restan. Si Atlético, Barça y Madrid ganan sus compromisos de la próxima jornada ante Málaga, Elche y Celta respectivamente (y los de Ancelotti suman además los tres puntos en Zorrilla), se presentarían el último día en la siguiente disposición: Atlético (91), Madrid (89) y Barça (88). Los azulgrana reciben a los de Simeone en el Camp Nou y el Madrid cierra la Liga en el Bernabéu ante el Espanyol.

En caso de dobles empates la igualdad se resuelve atendiendo a los enfrentamientos directos entre los equipos. En esa circunstancia, el Madrid pierde sus cuentas ante Atlético (con el que perdió en el Bernabéu y empató en el Calderón) y Barça (con el que cayó en la ida y la vuelta). El pulso entre rojiblancos y azulgrana se resolverá en el Camp Nou.

En caso de triple empate la igualdad se resolvería contabilizando los puntos totales que ha logrado cada equipo en los enfrentamientos directos; en este momento: Barça (7), Atlético (5), Madrid (1). La última circunstancia a valorar para resolver el triple empate sería el gol average general; en este momento: Barça (+67), Madrid (+66) y Atlético (+51).

Ramos marca de cabeza el primer gol del Madrid
Ramos marca de cabeza el primer gol del Madrid DIARIO AS

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