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El rival de siempre con el ‘enemigo’ de ahora

El Madrid se encontrara por 21ª ocasión con el Bayern de Múnich

Guardiola, técnico del equipo alemán, ya le dejó fuera de la final en 2011

Paul Breitner, del Bayern Múnich, y Emilio Butragueño, del Madrid.
Paul Breitner, del Bayern Múnich, y Emilio Butragueño, del Madrid. ap

Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, tensó todos los músculos de la cara mientras clavaba la mirada en Luis Figo. El portugués, que como gesto de deferencia hacia el representante de su exequipo había sacado la bola del Bayern de Múnich mirando hacia otra parte, le devolvió la mirada consciente de que lo que acababa de suceder no era de su agrado. No hay rival en Europa para el Madrid con el que haya tenido más fricciones y cuentas pendientes que ajustar. El loco del Bernabéu, el pisotón de Juanito a Matthäus, Augenthaler simulando con las manos en su cabeza los cuernos de un toro tras ser expulsado, la arrogancia de Kahn... Tampoco Paul Breitner, exjugador blanco en la década de los 70 y ahora representante del conjunto alemán, conseguía encajar una sonrisa formal en la escena. Ni siquiera el hecho de que la vuelta se disputase en el Allianz Arena de Múnich parecía endulzarle el ánimo.

Conozco al Madrid muy bien, pero creo en mi equipo”, dice Guardiola

“De los tres equipos, por experiencia, porque son los campeones..., quizá es el que menos nos apetecía”, confió Butragueño tras el sorteo. Las últimas siete palabras de sus declaraciones son el mejor reflejo de que lo ocurrido ayer en Nyon no encajaba en la planificación del club. No en vano, ese factor intangible, ambiental, que envuelve los duelos entre Madrid y Bayern ha situado sus enfrentamientos como uno de los clásicos europeos por excelencia. Es el duelo que más veces se ha repetido en la historia de la competición. En nueve ocasiones se han medido en eliminatorias, con un balance de cinco ganadas por el Bayern: cuatro semifinales y unos octavos. El Madrid pasó cuatro veces: una semifinal, dos cuartos y unos octavos. En 2000, además de esa única semifinal ganada por los blancos se enfrentaron en la fase de grupos. En total 20 partidos, con 11 victorias para los bávaros, siete del Madrid y tres empates.

A la estadística histórica le acompaña una rivalidad contemporánea, personificada en la figura del entrenador Pep Guardiola, artífice de la hegemonía reciente del Barcelona durante su estancia en el banquillo azulgrana entre 2008 y 2012. El técnico español fue el fichaje más sonado del club que entonces presidía Uli Hoeness, hoy condenado a tres años de prisión por fraude fiscal. Con Pep, Hoeness pretendía impulsar un reinado futbolístico en Europa y redimensionar el club más alla del continente. “Estoy preparado para ofrecer lo mejor de mí, [...] la afición se sentirá muy orgullosa de sus jugadores”, dijo Guardiola durante su presentación. La figura del técnico de Santpedor confiere al partido un aditivo extra. Estando al frente del Barcelona, los azulgrana eliminaron al Madrid en las semifinales de la Liga de Campeones en la temporada 2010-2011, con Mourinho en el banquillo blanco. Aquella eliminatoria (0-2 en el Santiago Bernabéu y 1-1 en el Camp Nou) provocó aquella explosión de ira del luso en la sala de prensa, que le valió una sanción de 50.000 euros y cinco partidos de castigo por sus acusaciones contra la UEFA.

El balance histórico es de 11 victorias para los alemanes, 7 para el Madrid y 2 empates

“Estoy feliz, toda Europa va a estar pendiente de estos dos partidos. Será una gran prueba para nosotros medirnos a uno de los mejores equipos del mundo. Conozco al Madrid muy bien, he jugado contra ellos muchas veces. Pero creo en mi equipo”, fueron las palabras de Guardiola tras conocer que volvería al Bernabéu, el 23 de abril.

Dirigiendo al Barcelona, Guardiola se midió al Madrid en 15 ocasiones entre Liga, Copa, Supercopa y Liga de Campeones, con un balance de nueve victorias, cuatro empates y dos derrotas. Ahora lo hará con un equipo que se proclamó campeón de la Bundesliga este curso cuando faltaban siete jornadas para el final, que permaneció invicto durante 52 partidos, pero que sufrió para eliminar en las semifinales al peor Manchester United de la última década.

El vigente campeón ha adaptado su fortaleza física al guion estético de Guardiola, defensor del pase frente al arrebato. La baja de Thiago Alcántara en el centro del campo ha vuelto a dar alas al capitán Lahm como mediocentro. La última vez que se enfrentaron Madrid y Bayern fue en la temporada 2011-2012 y los penaltis determinaron quién sería el finalista. Ramos envió el balón a las nubes y Schweinsteiger engañó a Casillas en el lanzamiento definitivo. Un recuerdo que no hace más que agrandar las expectativas del partido. El binomio hispano-alemán sigue siendo uno de los clásicos de Europa. El de este curso reúne a un viejo enemigo, en manos de uno reciente.

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