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Los vómitos sin respuesta de Messi

Martino admite que las arcadas no son normales, pero añade que “no le afectan” en el campo

Messi, en el entrenamiento de ayer. Ampliar foto
Messi, en el entrenamiento de ayer. efe

No lo puede controlar. Se le cierra el estómago y Leo Messi repite vómitos en el césped. Bien en el pasado amistoso ante Rumania, bien contra el Sevilla o contra el Madrid en la última Supercopa. “No es algo normal, pero no le afecta en el desarrollo de su trabajo”, dijo ayer Tata Martino, técnico azulgrana. “Me pasa seguido en los partidos, en las prácticas, en mi casa”, relató ayer La Pulga en una entrevista a la cadena argentina TyC Sports; “no sé bien qué es, me hice miles de estudios y me pasa. Intento tomar algunas pastillas, me empieza a agarrar y termino casi vomitando”.

“No sé bien qué es, me hice miles de estudios y me pasa”, reconoce La Pulga

Una sintomatología reincidente en el 10 y que se agrava porque el Barça no da una explicación oficial de forma natural, hasta el punto de que Martino lo vinculó a un proceso gripal después de que le ocurriera frente a la Real Sociedad. “Pensé que era eso”, rectificó ayer Martino; “pero es algo que le ocurre desde hace bastante tiempo”. Arcadas que tienen en común unos pocos deportistas de élite, una especie de mal de altura que ya sufrían Guardiola y el waterpolista Manel Estiarte, y también, por ejemplo, el baloncestista Bill Russell, que, como contaba el doctor John Eliot en Overachievement, jugaba mucho peor si no estaba nervioso y no vomitaba. La diferencia estriba en que a Leo le ocurre durante los partidos y no antes, como al resto.

“Le pasa desde hace tiempo, no es nuevo”, explican del Barça. Seguramente desde la edad de cadetes y juveniles. Su primer técnico en La Masia, Rodolfo Borrell, no tiene constancia: “No me acuerdo de que le sucediera cuando jugaba en infantil. Pero eso no quiere decir que en los años siguientes no le ocurriera”. Desde la selección argentina siguen el caso, pero tampoco lo aclaran. “El doctor que lleva todo es Daniel Martínez. Pero él no sabe nada porque es traumatólogo. Lo de los vómitos lo llevan en el Barça”, explican desde Ezeiza, en la ciudad deportiva de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde el Barça afirman que no existe ninguna inquietud, que todo está controlado. Abunda Martino: “No soy gastroenterólogo y todavía no se ha dado en la tecla del motivo. Pero no hay que darle trascendencia porque no le impide hacer absolutamente nada”. Pero Leo vomita y eso afecta a cualquiera, en mayor o menor medida.

“El doctor Martínez no sabe nada, eso lo llevan en el Barça”, dicen en la Federación Argentina

“No es normal, pero puede pasar. Cuando se hace ejercicio con mucha intensidad, aumenta mucho el ácido láctico. Es una sustancia tóxica que genera acidez y puede provocar trastornos gastrointestinales”, cuenta Daniel Brotons, especialista en medicina del Deporte, galeno de los equipos olímpicos de los deportes de invierno y médico del montañista Kilian Jornet. “A Kilian le ocurre lo mismo”, cuenta Brotons; “porque se esfuerza mucho y se implica psicológicamente... Y me inclino a pensar que a Messi, que es musculoso y velocista, le sucede lo mismo porque hace esfuerzo explosivo, anaeróbico. No es nada preocupante y la solución pudiera estar en dar bicarbonato, alcalinizantes para compensar. El problema es que no le funciona a todo el mundo”. Aunque matiza: “Pueden existir otros factores además de metabólicos, como los psicosomáticos y que hubiera algún problema intestinal, que digiera de forma lenta”.

Sea lo que sea, Messi no encuentra la solución.

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