Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las estrellas de Rusia

La selección de hockey, que no gana desde 1992, vive la gran cita olímpica con la presión de saber que el país espera de ellos el oro

Los jugadores de la selección rusa de hockey posan para la foto de familia
Los jugadores de la selección rusa de hockey posan para la foto de familia AFP

Puede que a los rusos les guste el biatlón o el patinaje artístico, pero el hockey sobre hielo son palabras mayores. Basta con darse una vuelta por la sala de prensa Pushkin, que es la de mayor capacidad y aún así hoy estaba abarrotada para escuchar al equipo en pleno. 25 jugadores, muchos de ellos triunfadores en equipos de Estados Unidos y Canadá, sentados en línea con las llamativas prendas de Bosco, con el capitán Datsyuk y la estrella Ovechkin acaparando miradas, técnicos y hasta el mítico Tretyak, considerado el mejor portero de la historia y hoy presidente de la Federación Rusa. Rusia no gana el oro desde 1992, cuando todavía era la Comunidad de Estados Independientes que siguió a la URSS. Toda la presión es para ellos.

Sabemos que tenemos una gran responsabilidad, pero sabemos también que el deporte es el deporte"

Ovechkin

Llegan con la expectación que provocan las grandes estrellas del deporte mundial. Con los voluntarios (y muchos periodistas) haciéndoles fotos como auténticos fans. A un día de que empiece el torneo olímpico, a dos del estreno de Rusia ante Eslovenia y con todos los ojos puestos en el partido contra Estados Unidos el sábado, la mayor preocupación es saber cómo lidian con la presión de jugar en casa, de saber que todo un país les pide que ganen. Habla Ovechkin, que brilla en el Washington Capitals, donde lidera la clasificación de goleadores de la Liga: “Somos conscientes de que jugar en casa conlleva más presión, pero sabemos manejarla”. También Tretyak: “Claro que estamos nerviosos porque todo el mundo quiere ganar, especialmente a nosotros. Hace cuatro años fue Canadá quien jugó en casa [y ganó]. Sabemos que tenemos una gran responsabilidad, que el hockey es muy popular en Rusia, que muchos fans y toda la prensa están pendientes, pero sabemos también que el deporte es el deporte”.

La gran mayoría de los jugadores rusos, hasta 16, juegan en equipos de las Ligas de Estados Unidos. Pero ni ellos ni los técnicos lo consideran un problema. “El equipo nacional es otra cosa”, dicen.

La Unión Soviética dominó con mano de hierro el hockey olímpico desde su primera aparición, en 1956, y hasta 1992 cuando ya no era la temida URSS sino aquella Comunidad de Estados Independientes que precedió a Rusia (y al resto de estados que formaban parte de la URSS). En ese periodo logró ocho oros, una plata y un bronce. Desde entonces solo se ha subido al podio dos veces, y nunca a lo más alto. Hace cuatro años en Vancouver descendió hasta la sexta posición tras caer en cuartos con Canadá, que junto a la República Checa es otro de los aspirantes al trono olímpico.

Pero esa historia ya es pasado. El equipo ruso exuda poderío. Quieren ganar. Sus partidos se esperan como auténticas fiestas en Sochi. Ellos solo quieren empezar ya.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información