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El Valencia espera a Pizzi

El técnico se desvincula de San Lorenzo, equipo con el que ha conseguido el Torneo Inicial, para fichar por el equipo de Mestalla

Juan Antonio Pizzi levanta la copa tras ganar el Inicial con el San Lorenzo.
Juan Antonio Pizzi levanta la copa tras ganar el Inicial con el San Lorenzo. AFP

Cinco días después de proclamarse campeón del torneo Apertura con el San Lorenzo de Almagro, el entrenador hispanoargentino Juan Antonio Pizzi (Santa Fe, Argentina, 45 años) se desvinculó este viernes del Ciclón para poder fichar por el Valencia en sustitución de Miroslav Djukic, destituido el pasado lunes. El club de Mestalla, que está a la venta y debe 354 millones de euros, pagará una indemnización al San Lorenzo de unos 200.000 euros.

“No me extrañan sus éxitos. Fue el más inteligente de los jugadores que tuve en el Tenerife”, lo definió Jorge Valdano en El Larguero de la Cadena SER. En efecto, Pizzi triunfó como delantero pundonoroso y oportunista en dos etapas en el conjunto tinerfeño, la primera de 1991 a 1993 y la segunda de 1994 a 1996. En su última temporada como chicharrero, fue Pichichi de la Liga con 31 goles en 41 partidos. Eso le permitió fichar por el Barcelona (una etapa más discreta), y, tras nacionalizarse, disputar con España la Eurocopa de Inglaterra 1996 y el Mundial de Francia 1998: ocho goles en 22 partidos como internacional.

Tras colgar las botas en 2002, se instaló en Barcelona, donde coincidió con Guardiola y Luis Enrique en un curso para entrenadores

Entre medias, Pizzi también jugó en el Valencia, en la campaña 1993-94, donde apenas anotó cuatro tantos en 19 encuentros. Conoce, pues, la casa y su llegada está siendo precipitada por la intervención de Roberto Fabián Ayala, el excentral del Valencia y de la selección argentina, recién designado secretario técnico de la entidad de Mestalla.

Tras pasar, entre otros equipos, por el River Plate y el Villarreal, Pizzi colgó las botas en 2002 y se instaló en Barcelona. Allí empezó sus escarceos como entrenador al estudiar primero un curso para exinternacionales españoles en el que coincidió con Pep Guardiola y Luis Enrique. Como técnico, debutó en 2005 en el Colón Santa Fe, argentino, compartiendo banquillo con el peruano Chemo del Solar, otro exvalencianista.

Tras dirigir ya en solitario al Club Deportivo Universidad San Martín de Porres y al Santiago Morning chileno, obtuvo su primer gran éxito en la Universidad Católica de Chile: campeón del Bicentenario en 2010. Eso le abrió las puertas para regresar a Argentina, donde volvió a sus orígenes como futbolista en el Rosario Central. Allí, a los 18 años, perdió un riñón tras un choque con el portero exbarcelonista Roberto Bonano. Pese a las dudas de los médicos, desarrolló toda su carrera con un solo riñón.

La consagración como entrenador en Argentina le llegó a Pizzi al fichar el año pasado por el San Lorenzo de Almagro. En el Ciclón, soltó a sus jugadores en ataque y, pese a la lesión de su principal goleador (Cautericcio, se rompió los ligamentos de la rodilla en octubre pasado), reinventó a Ignacio Piatti, que venía de fracasar en el Lecce, y lo acompañó del joven Ángel Correa, un joven sobre quien la policía sospecha que una banda de narcotraficantes está detrás de sus derechos. Es decir, Pizzi aprovechó al máximo sus escasos recursos. En San Lorenzo cayó muy mal este viernes la marcha de Pizzi y se recordó su espantada anterior en el Universidad Católica, donde también rompió su contrato. El Valencia, ante la falta de liderazgo y la visita este domingo del Real Madrid, lo espera con los brazos abiertos.

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