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Desenfreno sin delanteros

El Sevilla y el Athletic, que falló un penalti, empatan en un duelo jugado a la carrera

Reyes, entre Herrera, Balenziaga y Muniain. reuters

No faltó casi de nada en un clásico de la Liga. Nervión asistió complacido al duelo entre Sevilla y Athletic, que pelearon por cada palmo de terreno en un esfuerzo conmovedor. Un choque atractivo, de ida y vuelta, donde el Sevilla fue superado en muchas ocasiones por el infatigable fútbol de los de Valverde, supersónicos sus jugadores, adictos al vértigo gracias a un físico intachable. Juega el Athletic a un ritmo considerable y le da igual hacerlo en su nuevo estadio que en el añejo Ramón Sánchez Pizjuán. Es una delicia ver a Muniain recuperado o a Iturraspe convertido de nuevo en un mediocentro de categoría. De Marcos y Toquero, a su vez, aportan tanta pasión como constancia en la presión al contrincante.

A ese ritmo, futbolistas como Beñat no tienen aire para lucir su fútbol. Tampoco otros en el Sevilla, caso de Reyes, asfixiado ante tanta ida y vuelta. Ni Vitolo o Carriço, un central convertido en mediocentro que fue desbordado una y otra vez. Ni siquiera Bacca, el mejor delantero del Sevilla esta temporada, que acabó frito tras verse rodeado una y otra vez por rivales. Tampoco tenía a Rakitic, su faro y guía, fuera por sanción.

SEVILLA, 1-ATHLETIC, 1

Sevilla: Beto; Diogo, Cala (Iborra, m. 60), Fazio, Fernando Navarro; Carriço, M'bia; Vitolo, Reyes (Perotti, m. 65), Alberto Moreno; y Bacca (Bacca, m. 77). No utilizados: Varas; Coke, Cristóforo, Jairo y Gameiro.

Athletic: Iraizoz; De Marcos, Gurpegi, Laporte, Balenziaga; Iturraspe, Rico (San José, m. 89), Ander Herrera; Susaeta (Ibai, m. 81), Toquero (Aduriz, m. 61) y Muniain. No utilizados: Herrerín; Iraola, Morán y Beñat.

Goles: 1-0. M. 4. Alberto Moreno, de fuerte disparo con la izquierda. 1-1. M. 6. Susaeta, en boca de gol a pase de Toquero.

Árbitro: Undiano Mallenco. Amonestó a Diogo, Gurpegi, Bacca, Vitolo, M’bia e Iturraspe.

Ramón Sánchez Pizjuán. Unos 35.000 espectadores.

En un duelo jugado a la carrera, sin pausa, casi siempre llegó un jugador del Athletic antes que uno del Sevilla. Convertido el encuentro en una guerra de guerrillas, le faltó a los vascos precisión en el remate. Actuando a esa velocidad, con tanto desenfreno, tener calidad para definir lo elevaría a los altares.

Intenso pero sin gol, el Athletic marcó en un regalo del Sevilla y desperdició un penalti de Bacca después de una mano involuntaria que el asistente de Undiano convirtió en pena máxima. Susaeta le pegó fuerte. Emergió Beto con un paradón. El empate premió la pelea del Sevilla, aunque quizás el Athletic mereciera un poco más. Unai Emery retocó su once titular, dejando fuera a Iborra y apostando por Carriço junto a M’bia. La apuesta no fue demasiado exitosa, hasta el punto de que no tuvo más remedio que enmendar su planteamiento en la segunda mitad. Carriço volvió a la zaga y Cala, sustituido por Iborra, quedó señalado. En un partido marcado en rojo por el entorno del Sevilla, Emery modificó lo que le venía saliendo bien. El resultado, un empate que corta la progresión del equipo andaluz justo cuando se enfrentaba a uno de sus principales rivales en la pelea por puestos europeos.

El Sevilla no defendió mal, pero le faltó fútbol para superar al Athletic. Los de Valverde mostraron fuerza y clase, aunque sin gol. El juego que practica tiene otros códigos, como dicta el hecho de que hiciera su primera falta a los 31 minutos.

Emery pudo equivocarse en la alineación, pero es un trabajador incansable cada día en la ciudad deportiva. Por eso su Sevilla es capaz de plasmar una fantástica jugada de estrategia, de esas que se pone como ejemplo en la escuela de entrenadores. Un gol tras un saque de esquina en corto donde el balón va al área y luego sale de ella en busca del golpeo de Alberto Moreno. Un golazo que premió la salida en tromba del Sevilla, quien sin embargo se complicó la vida cuando tenía la obligación de encauzar un partido que comenzó de fábula. Reyes protagonizó un pase atrás que Fazio, en su único error en toda la tarde, convirtió en un pase a Toquero. El delantero persiguió un balón complicado con fe y le dio el gol hecho a su compañero Susaeta.

Dos goles en seis minutos, cifra que ya perduró durante todo el encuentro, por más que el Athletic percutiese una y otra vez y el Sevilla se defendiera con orden y un Fazio espectacular tras su pifia inicial. El guion se pudo alterar en el minuto 26, cuando Iraizoz le hizo una gran parada al propio Fazio. Los de Valverde tuvieron tres. El penalti, por supuesto, y dos remates desviados protagonizados por Toquero y Aduriz. El duelo entre los dos aspirantes europeos acabó en un empate que deja a ambos satisfechos mientras en la grada nadie se acordó de José María del Nido. José Cruz, presidente en funciones, fue recibido de forma fría por los seguidores.

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