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Un Madrid mundial

El club madridista exhibe a parte de sus jugadores para Brasil 2014

Cristiano Ronaldo asegura que prefirió dormir la siesta antes que ver el sorteo y Casillas se queja de su formato

Di María, Benzema, Casillas, Cristiano, Marcelo y Modric posan con las camisetas de Argentina, Francia, España, Portugal, Brasil y Croacia
Di María, Benzema, Casillas, Cristiano, Marcelo y Modric posan con las camisetas de Argentina, Francia, España, Portugal, Brasil y Croacia AFP

“Sinceramente, no vi el sorteo porque estaba durmiendo”, dijo Cristiano Ronaldo. La máxima figura del Madrid fue invitado este domingo por el club a participar de una conferencia de prensa para ponderar el sorteo que el viernes pasado determinó el calendario y los cruces de la fase final del Mundial de Brasil. Pero ya se sabe que Cristiano no es el mayor admirador de las apariciones sociales de Sepp Blatter y el presidente de la FIFA fue el gran maestro de ceremonias en la gala de Costa do Sauipe.

El Real Madrid y el Barcelona son los únicos clubes del planeta que pueden presumir de reunir en su nómina una colección que incluya a cuatro o más capitanes de selecciones aspirantes a levantar la Copa del Mundo. Aprovechando la ola de expectación que levantó el sorteo del campeonato que se celebrará entre junio y julio de 2014, el Madrid armó un torpedo mediático de poderosa carga para reforzar su prestigio internacional. Reclutó a Modric, capitán de Croacia; Benzema, aspirante a capitán de Francia; Di María, tercer capitán de Argentina; Marcelo, capitán de Brasil; Cristiano, capitán de Portugal, y Casillas, capitán de España; montó un escenario con seis banderas, convocó a la prensa y sentó a las estrellas a reflexionar exclusivamente sobre los acontecimientos de Brasil.

La convocatoria para el acto se hizo este domingo pasada la medianoche, horas antes de la propia conferencia, y justo después de que el Madrid empatara en Xàtiva (0-0) en medio de rumores que señalaban que los malos gestos de Di María al ser sustituido no eran casuales sino que se vinculaban a su deseo de abandonar el club en enero.

La verdad es que no se entienden muy bien los coeficientes"

Iker Casillas

No es la primera vez que los estrategas de la comunicación madridista organizan eventos durante la noche para contrarrestar noticias poco edificantes conocidas a última hora. El grado de eficacia del Madrid en este terreno es insuperable. Lo novedoso fue que el mensaje impulsado tuvo como fondo la exaltación de las dimensiones de la plantilla madridista en el marco de la Copa del Mundo de la FIFA.

Si hay un club que se ha esforzado por manifestar su desagrado ante lo que se denomina virus FIFA, ese ha sido el Madrid. El club que preside Florentino Pérez ha encabezado a las instituciones europeas que denunciaron su indefensión ante el poder que ejercen los organismos del fútbol internacional a la hora de confeccionar calendarios, imponer competiciones y disponer de futbolistas. Este domingo fue el propio Madrid el que hizo un hueco en su calendario —influyó que los octavos de la Champions están asegurados— para montar la mayor conferencia de sus estrellas en años.

Pongo el listón muy alto porque conozco mi potencial”

Cristiano Ronaldo

Uno de los puntos más llamativos de la reunión fue la exposición de Iker Casillas. El tono del que probablemente sea el jugador más relevante de la historia del fútbol español resultó de un escepticismo sorprendente. Casillas habló como dando a entender que quizás él no llegará a Brasil, haciendo unas acotaciones que más que a humildad y prudencia sonaron a reconocimiento de que su época de plenitud está seriamente amenazada, y de que no descarta que Brasil sea su último Mundial.

“Nosotros —o la gente que esté allí en Brasil—”, apuntó el portero, como si él no tuviera clara su presencia, “lo que prometeremos es ir con dedicación, empeño, esfuerzo, ganas, ilusión... Para llegar lo más lejos posible, con mucha calma y sin creernos nada en ningún momento. Estamos en diciembre. La verdad es que hasta junio veremos lo que pasa. Cuando el seleccionador dé la lista de 23 pensaremos en disfrutar y hacer lo mejor posible, como si fuera la última vez que vamos a una fase final. En el caso de los porteros eres más longevo que los jugadores, pero a veces te afecta el estado mental más que el físico”.

Casillas criticó el formato incomprensible del sorteo, la fórmula que determina los cabezas de grupo, y la insoslayable ayuda a la selección anfitriona. El calendario permite que Brasil comience a jugar antes que nadie en el grupo A y acabe última, jugando en la noche del 23 de junio, después de que termine de competir el grupo B, el de España. Esto le permite a Brasil especular con el resultado de su último partido de la fase inaugural para evitar un cruce con España en octavos. “La verdad es que el sorteo a veces no se entiende muy bien ni tampoco los coeficientes”, dijo el capitán. “No estoy de acuerdo en cómo se ejecuta el sorteo ni en que Brasil no acabe de competir antes que el grupo B, como le correspondería”.

Lo primero que hizo Cristiano fue admitir que el sorteo no le quitó el sueño, porque duerme siestas que superan las siete de la tarde, hora a la que acabó el cónclave de la FIFA. Hecha esta aclaración, el portugués se mostró obligado a hablar del Mundial principalmente cuando vio que algunos medios de su país acudían a conocer sus sentimientos mundialistas. “Siento”, dijo, “que nos ha tocado un grupo muy difícil. Con Alemania que siempre es candidato al título y con Estados Unidos y Ghana que son buenos equipos. Las expectativas son pasar la fase de grupos. Habrá un partido muy duro contra Alemania, pero pienso que es un grupo en el que es posible pasar. Dependerá de nuestra disponibilidad, y de cómo esté el equipo a nivel de confianza y concentración”.

Le preguntaron a Cristiano que cuál era su aspiración en Brasil. “A nivel individual”, dijo, “yo siempre pongo el listón muy arriba porque conozco mi potencial. ¡No hace falta ni decirlo! Como soy una persona inteligente sé el feeling que supone levantar algo importante. A nivel de clubes sé cómo fue la alegría de levantar una Champions. Seguramente a nivel de selección el feeling será más grande. Mi sueño, como el de todos los que están aquí, es ganar un Mundial”.

“Todavía falta mucho para el Mundial”, zanjó el goleador de Portugal, con algo de fastidio por tener que hablar de un asunto para el que faltan seis meses de incierta y exigente labor. “Yo estoy enfocado en el club. Tenemos que disfrutar este presente: estamos bien en la Champions, en la Liga e incluso en la Copa. A nivel de selección ya veremos. No quiero hablar más porque pueden pasar muchas cosas”.

Benzema reconoció que Francia había tenido “suerte” cruzándose con Suiza, Ecuador y Honduras en el grupo E. A su lado, Di María manifestó el deseo de todos los argentinos de ganar el título que les esquiva desde 1986, para lo cual expresó su deseo de “hacer las cosas bien” para acabar primeros en el grupo F y no medirse a Benzema y sus paisanos en octavos.

Marcelo, que es bromista, se pasó medio acto riéndose. Junto al brasileño, Modric se expresó más serio que un cónsul: “Estoy encantado de jugar ante Marcelo. Será el partido inaugural de la Copa y nos estará viendo todo el mundo. Se lo vamos a poner difícil a Brasil porque ellos van a tener la presión por ganar y para nosotros ya será un éxito estar ahí. Yo si fuera Brasil no subestimaría a Croacia”.

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