Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Francia gana sin jugar

La selección gala, que alcanzó el Mundial de rebote, parte como favorita en un grupo sin demasiadas exigencias completado por Suiza, Ecuador y Honduras

Benzema disputa el cuero con Hummels, de Alemania. Ampliar foto
Benzema disputa el cuero con Hummels, de Alemania. efe

Francia se alió con la suerte antes de empezar el Mundial de Brasil, conquistadora de un repechaje complicado (tuvo que levantar un 2-0 en contra frente a Ucrania) y ensamblada en un grupo donde, a pesar de no entrar como cabeza de serie, parece que no tendrá rival que le tosa. Esto se debe a los designios de la FIFA, toda vez que cuando se definieron los cabezas de serie para Brasil 2014, la selección suiza, líder invicta en su grupo de las eliminatorias europeas, se encontraba séptima en el ranking FIFA, por encima de Italia y Holanda. Además del equipo dirigido por el más que experimentado Ottmar Hitzfeld, Honduras y Ecuador completan el grupo E.

Es la ocasión para reivindicar un cambio generacional que no se da desde la gloriosa época de Henry, Zidane y compañía

Necesitaba quizá un respiro así la selección gala, comandada desde el banquillo por Didier Deschamps, y liderada sobre el césped por el eléctrico Frank Ribéry. Sobre todo porque llega de un batacazo morrocotudo, con el motín del Mundial de Sudáfrica al técnico Doménech -saldado con castigos para jugadores emblemáticos como Evra, Abidal o Anelka- y el tropiezo de la pasada Eurocopa, cuando quedaron apeados en cuartos por España. El desafió de Deschamps, en cualquier caso, es aceitar el funcionamiento de un equipo que por ahora es solo en una suma de grandes piezas que no logran encajar. El ejemplo es Benzema, delantero universal y 9 del Madrid, que ha perdido protagonismo por la falta de gol y por la tercera irrupción de Giroud, ahora en el Arsenal. Es, también, la ocasión para reivindicar un cambio generacional que no se da desde la gloriosa época de Henry, Zidane y compañía, cuando conquistaron el Mundial de 1998 y la Euro 2000. Así, Varane se ha instalado en el eje de la zaga, Matuidi corre por tres en el eje, Pogba pone el músculo y el talento, y Nasri entra a cuentagotas para completar el equipo. Queda por ver, sin embargo, cómo responde el equipo ahora que se le exigirá el triunfo. Más que nada por los contendientes que tendrá delante.

El capitán de la selección de fútbol suiza Gokhan Inler practica durante una sesión de entrenamiento ampliar foto
El capitán de la selección de fútbol suiza Gokhan Inler practica durante una sesión de entrenamiento EFE

Suiza, configurada desde 2008 por Hitzfeld, se ha vuelto un equipo de lo más competitiva, como bien lo sufrió España en la fase de grupos en el mundial de Sudáfrica (0-1). Para secuestrar y distribuir el cuero en la medular se imponen Inler y Behrami, pulmones del Nápoles de Rafa Benítez. Barnetta se apunta a los diálogos con el balón por la banda derecha, para siempre buscar definir las jugadas en la botas de Seferovic, delantero de la Real Sociedad. El técnico alemán, campeón de la Liga de Campeones con el Borussia Dortmund en la temporada 1996-1997, consolidó una base sólida de jugadores y le sumó algunas de las futuras promesas del fútbol suizo, subcampeona de Europeo Sub-21. El portero Sommer (Basilea, suizo) y los mediocampistas ofensivos Shaqiri (Bayern) y Xhaka (Dortmund), de origen kosovar, que se criaron en el Basilea y hoy despuntan en la Bundesliga. El lateral izquierdo, Ricardo Rodríguez, de padre español y madre chilena, es un fijo en la defensa para profundizar el campo. Todo un símbolo de una Suiza multicultural, dispuesta a dar pelea y pasar a los octavos de final en Brasil.

El Grupo E lo completan las selecciones de Ecuador y Honduras. El equipo sudamericano finalizó cuarta en las eliminatorias, por encima de Uruguay. El fútbol del conjunto que dirige el entrenador colombiano, Reinaldo Rueda, descansa en los pies del goleador del Lokomotiv de Moscú, Felipe Caicedo (exjugador del Levante), y del vértigo por el ala derecha que impone el jugador del Manchester United, Antonio Valencia. La teórica cenicienta del grupo es Honduras, que cumple su tercera cita mundialista para la selección centroamericana, que afronta el reto de pasar por primera vez en su historia la fase de grupos. La gran figura del conjunto de Luis Fernando Suárez es el lateral izquierdo del Celtic de Glasgow, Emilio Izaguirre.

Respira Francia, que llegó de rebote al Mundial pero que ahora parte como favorita en su grupo.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información